La Coctelera

Categoría: Algo de música

Jarl! (I parte)

Posteado por: The Devil Rules the World el 31 may En: Yo, mí, myself... Algo de música - 1 comentario

La cosa empezó jodida. Para variar, volví a perderme con el coche. Lo chungo es que siempre me pierdo cuando estoy a dos pasos de la entrada, con lo cual acabo apareciendo donde se supone que debo estar, sólo que no sé cómo lo he hecho. Además me comí todos los atascos posibles de camino hacia allí (viernes a las tres y pico de la tarde, país de vagos...) y para colmo, la actuación de Nothink la cambiaron a traición y de las 16:40, los pasaron a las 16:00. Conclusión, después de aparcar por fin el coche y caminar durante veinte minutos por polígonos industriales abandonados y ridículos descampados junto a carreteras bajo una lluvia nada agradable, llegué al interior del recinto a las 16:40, a tiempo para ver a Mos empezar su actuación en el segundo escenario.

¿He dicho que llovía? Sí, pero como a la salida de mi casa no hacía nada de frío, yo, que odio llevar bultos en los conciertos, me dije “en manga corta, si luego botando y sudando ni me entero”.

Corta a: Plano de Mario, caminando bajo la lluvia, encogido del frío.

Pero nada de todo esto importa cuando llego finalmente a mi destino. El recinto, gigantesco, parece bien distribuido y organizado, y como Mos no consigue atraer mi atención, me dispongo a coger sitio para unos tipos que veinticuatro horas antes ni siquiera sabía que existían, pero que ahora veinticuatro horas después, voy a seguir de cerca.

El cantante hippioso de Biffy Clyro.

Y es que el día antes, me puse a hacer una batida por internet, buscando cosas de los grupos que iban a tocar y que no conocía y una de las más agradables sorpresas fue el trío escocés Biffy Clyro, que tienen una pinta de hippies recién salidos de Woodstock que te cagas, pero que hacen un rock bien chulo y muy divertido, con algún ramalazo de Weezer y algún otro de Kaiser Chiefs, pero manteniendo un estilo original dentro de lo que cabe. A pesar de tocar muy temprano y de que la gente andaba aún un poco fría, el concierto estuvo bien chulo y nos sirvió para entrar en calor... En el escenario principal el siguiente era mi esperadísimo Serj Tankian, por lo que pasé olímpicamente de los suecos Millencolin (sin gran sufrimiento por mi parte) para coger un buen sitio. A pesar de estar esperando media hora larga, sólo pude conformarme con una séptima fila (más o menos), lo que debería haberme dado una pista de por donde iban a ir los tiros.

Serj fue el primero en atestar el escenario uno, y lo hizo con un chorro de voz que alucina tanto o más que en sus discos. Un poco payasete y desconcertando al personal con una canción-poema-rayada que no está en su disco y que desde luego estaba muy lejos del explosivo comienzo que nos imaginábamos. Con todo, la gente estaba como loca, tanto que por primera vez en años, me vi, como en aquella canción de Anthrax “caught in a mosh”, esto es, saltando, empujando y rebotando contra otros tantos flipaos. Y naturalmente, la tragedia tenía que llegar: en uno de esos revoltijos de pasión exacerbada mi tobillo izquierdo hizo “crak”. Y os aseguro que cuando a un tobillo le pasa eso, el dolor es considerable. Afortunadamente fue en la última canción, por lo que lo siguiente que recuerdo es irme cojeando al escenario 2 donde los hermanos Cavalera iban a empezar su actuación.

Así andaba el Electric cuando acabó Serj... a las ocho de la tarde.

Cavalera Conspiracy había llenado casi hasta la bandera la carpa donde estaba situada dicho escenario 2, pero yo, que estaba bastante cansado y dolorido (tan pronto!) me conformé con una esquinita en las primeras filas. Al empezar el concierto no podía creerlo: el sonido era una PUTA MIERDA. Estoy hablando de que no se oían las guitarras (las guitarras!!) menudo rebote me pillé... me costaba reconocer las canciones, el sonido era un amasijo de batería y ruido y ni siquiera estaba en una buena situación para verlo. A medida que el concierto se desarrollaba el sonido mejoró, o mi oído se acostumbró, porque ya empecé a reconocer canciones, e incluso pude flipar un poquillo cuando tocaron “Territory” de Sepultura. En fín, no se puede decir que disfrutara mucho de este concierto.

Iggy la lió, que para eso está.

De nuevo peregrinaje al escenario 1, donde Iggy Pop, casi sin darme tiempo a buscar sitio, salió completamente psicótico y empezó a montar su show particular. Un concierto muy divertido pero en el que mi tobillo y el frío que empezaba a hacer (anocheciendo ya y con una triste camiseta por todo abrigo) me impidieron disfrutar al cien por cien. Cuando Iggy Pop se fue a descansar (sesenta años nos contemplaban desde esos ojos de maníaco que cantaban “I wanna be your dog”), quedaba una hora para que Offspring, el siguiente grupo, saliera al escenario. El frío empezaba a ser ya algo jodido de verdad, y el tobillo tampoco ayudaba. Me quedaban por delante Offspring, que me la pelaban, Rage against the machine y Queens of the stone age, y yo empezaba a considerar seriamente la idea de irme a mi casa... horrible, lo sé, pero lo estaba pasando realmente mal, y lo peor: no tenía a quién llorarle. Y entonces apareció el gran Nacho Soler, en plan salvador, que no sólo me escuchó llorar, sino que también me ofreció su sudadera, que acepté sin demasiados remilgos.

Offspring, empezó y, sorprendentemente, las cincuenta mil personas que debían andar por alli, se sabían todas las canciones y las cantaban eufóricos, y estoy bastante seguro de que ni el 10% de ellos han escuchado un disco suyo en los últimos diez años, lo que demuestra que los clásicos de nuestra adolescencia no se olvidan... Offspring, que hicieron varios parones de más de diez minutos a lo largo del concierto sin que mediara explicación para ello, son ahora una panda de barrigones que roza los cuarenta, pero con todo, el concierto tuvo sus momentos.

Así andaba el patio a las once, cuando tocaban Offspring.

Así pues, con algo de compañía, el calor de una sudadera, y el dolor de mi tobillo bajo control, la espera de Rage against the machine no parecía que fuera a ser tan problemática. Error. Estos rojos cabrones nos tuvieron más de media hora esperando. De pie. Apelotonados unos con otros. No cabía un puto alfiler. No podías moverte ni para rascarte la barbilla. Así, casi una hora (los veinte minutos pertinentes y más de media hora de propina porque sí). Cuando salieron al escenario entre gritos de “hijos de puta” llevaban trajes de prisioneros y las cabezas tapadas con una capucha, de esa guisa (sin descapucharse) empezaron con “Bombtrack” para acto seguido desplegar su propaganda comunista con la estrella roja, la imagen del Ché y no sé que himno (era ruso, eso fijo). Con todo esto ya me estaban tocando los cojones, y deseando largarme de allí para ponerlos a parir... sin embargo, la hora y media siguiente fue, seguramente, uno de los mejores conciertos que he visto y que veré en mi vida. Musicalmente, Rage son una puta-máquina, daba la impresión a veces de que estabas dentro del CD, dando vueltas mientras Tom Morello exprimía su guitarra sacándole todos y cada uno de esos extraños sonidos que pueblan sus canciones. La voz de Zack de la Rocha era increíble, potente y portentosa y no decayó un solo momento, y la energía que se desprendió allí fue mágica. Pocas veces he botado (y rebotado) tanto, hasta el punto de que en varias ocasiones pensaba que me iba al suelo, y en otras empezaba a sufrir de ataques de claustrofobia... sin embargo, con cada canción el grupo se superaba y te veías obligado a botar de nuevo, ésta vez más fuerte y con más ganas, a pesar de que notabas que tu cuello se desmontaba y tus piernas ya no podían seguir saltando. Los bises finales, con “Freedom” y, sobre todo “Killing in the name” nos dejaron a todos completamente noqueados. Pocas veces he visto a un público tan unánimemente complacido. Al acabar un tío que estaba a mi lado me mira y me dice “Acojonante” a lo que yo respondo: “Ya-ves”. Y así, os lo juro, la gente se miraban unos a otros como felicitándose por haber sido testigos de semejante concierto, dándonos palmadas y sonriendo por haber sido testigos de algo histórico que seguramente recordaremos durante años y años...

De esta guisa se presentaron los Rage.

... Hasta tal punto que los pobres Queens of the stone age tuvieron que empezar con parte de su público aún en shock por la actuación de Rage against the machine. De hecho, a pesar de que me costó casi diez minutos llegar de un escenario a otro (había MUCHA gente), cuando finalmente alcancé mi destino no me fue difícil plantarme a una cómoda distancia del escenario. Allí, mortalmente cansado, di mis ultimas boqueadas mientras el amasijo de sonido que difícilmente podía ser interpretado como música salía de los altavoces... está claro que hay un problema muy gordo en ese escenario 2, porque los dos grupos que he visto allí sonaban horriblemente (al cantante de Queens apenas se le oía, y sus guitarreos eran indescifrables). Me avergüenza admitirlo, pero no fui capaz de acabar el concierto y, tras una pateada de veinte minutos, y otros veinte para salir del atasco del concierto llegue a mi casa, y ya con el cuerpo frío, todos los moratones y calambres salieron a relucir... por no hablar del tobillo, que juraría que palpitaba y todo...

Y mañana Metallica. Auch.

Metallica en el autobús de camino a Getafe.

PD: Obviamente las fotos no son mías, son las oficiales que hay (de momento, supongo que habrá más). Ahora, con vuestro permiso, me voy a dormir.

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¡Vámonos!

Posteado por: The Devil Rules the World el 29 may En: Algo de música - 5 comentarios

Pues siguiendo con esta semana musical, a partir de mañana y hasta el sábado podréis encontrarme aquí:

Lo pasaremos bien, beberemos agua calentorra y aguantaremos el sudor y olor a humanidad pertinente. Eso si no nos llueve, que parece bastante probable. Teniendo en cuenta que hace quince años, cuando vi a Metallica por primera vez en Vallecas, el grupo hizo una brutal entrada bajo la lluvia, podemos estar seguros de que la meteorología acompañará la puesta en escena.

¿Que qué grupos son los que van a partir la pana? Pues veamos, el viernes está apretadita la cosa, para empezar, el grupo español Nothink que es muy majete (gracias por la recomendación, Raúl) y que hacen un metal muy entretenido.

Serj te quiere tocar las tetas.

Luego iremos corriendo para uno de los que más ganas tengo de ver: Serj Tankian, cantante de System of a Down, sin duda alguna el mejor grupo que ha dado el metal en años y años y cuyo disco en solitario es bastante mejor que las últimas entregas de los propios SOAD... En fin, espero que su directo esté a la altura de mis expectativas, y además así compenso un poco por no haber podido ver a System of a Down en directo todavía.

Apenas un par de horas más tarde estaré viendo a Iggy and the Stooges. Iggy Pop es un tío al que admiro profundamente y al que me gustaría perecerme cuando cumpla sesenta años. Creo que lo pasaremos bien. Luego corriendo al otro escenario para ver a los hermanos Cavalera, que tumbaron el trash metal de los ochenta gracias a sus "Beneath the remains", "Arise" y "Chaos AD" del grupo que ambos formaron, los míticos Sepultura, y que tras separarse y funcionar por separado se han reunido en el grupo Cavalera Conspiracy, con el que han vuelto a la mala hostia de aquellos finales de los ochenta/principios de los noventa. Y yo que lo agradezco oiga, pues me perdí aquel concierto de noviembre del 93 en la sala Canciller, sniff.

Luego vendrá la curiosidad morbosa de ver a Offspring, unos tíos que yo daba por muertos y enterrados y cuya última canción que recuerdo data del año 2000. Sí, eran un poco nenas, pero coño, que tire la primera piedra todo aquel que no se escuchó hasta la saciedad el "Smash" allá por el 95. Entrañables recuerdos. Después vendrá el plato fuerte de la noche, los Rage Against the Machine, reunidos para la ocasión y que la verdad es que no me caen especialmente bien por su memez chorra-politica trasnochada de izquierda subversiva pasada por agua, y sus camisetas del Ché. Pero coño, musicalmente molan, que es lo que importa y su primer disco marcó una época (por más que los dos siguientes fueran un poco así así). Con todo me haría más ilusión verlos con Chris Cornell que con Zack de la Rocha. Eso sí, no puedo esperar el momento de empezar a cantar "¡que me chupes la polla!" cuando toquen "Killing in the name"...

Y para acabar la noche, un grupo que me tiene comida la moral desde hace unos meses, Queens of the stone age, cuyas canciones monocordes y ultrasencillas elevan el stoner rock a la categoría de arte minimalista. Cómo molan.

El sábado la cosa está más repartida con Soilwork, grupete de trash del montón (de arriba) pero con canciones supermajas y Queensryche, unos clásicos que, pese a escuchar en mis tiempos mozos, nunca acabé de pillarles el punto. A ver qué pasa en directo.

Luego vendrán Within Temptation, los mejores representantes de esta vertiente nórdica de metal sinfónico-operístico (y también los más comerciales junto a Evanescence), que a mi me mola bastante. Vale que rozan la horterez de vez en cuando (sin llegar a los extremos de Nihghtwish que, por cierto, también me molan), pero joder, cuando se ponen épicos...

A Machine Head los vi cuando eran unos tiernos principiantes teloneando a Slayer allá por el año 94, recién sacado su primer disco. Gracias a ese directo me engancharon y les compré, pudieron haber sido grandes, pero les faltó la pizca de genialidad que diferencia a las auténticas leyendas, y me perdieron con su tercer disco (de mierda), en cambio sus dos últimos álbumes me han reconciliado con ellos y ya estoy deseando volver a verlos.

Y por fin, Metallica, los únicos, los más grandes, probablemente la mejor banda (metal o no) en directo. ¿Qué voy a decir de ellos? Son el alfa y el omega del trash metal, aún cuando la han cagado con varios de sus últimos discos (y a mi que la crudeza del "St. Anger" me mola...) y va a ser la tercera vez que los vea en directo. Pero sé que no van a defraudar. Ahí estaré, cantando"Creeping death" por enésima vez. Y las que quedan, oiga.

Y eso eso todo, sólo añadir que a pesar de haber empleado el plural, el viernes voy a ir completamente solipei, lo cual me convierte en un tío triste, ¿pero qué le voy a hacer si todos mis amigos son maricas? Así que acepto proposiciones deshonestas (especialmente de mujeres, o mejor dicho, sólo de mujeres). Anyway, el domingo o el lunes, mejor dicho, escribiré sobre si todo esto mereció la pena o qué.

We're gonna rock...

Por cierto, los que usais el explorer... ¿qué tal me veis? porque yo cada vez que lo uso aparece mi blog completamente descuadernado... vamos, que hay que usar firefox o yo no me entero muy bien...

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Lo han vuelto a hacer

Posteado por: The Devil Rules the World el 27 may En: Mierdaposts Algo de música - 3 comentarios

Porque un buen video de buena mañana alegra el día, y una buena canción alegra el ánimo, y el buen rollo es indispensable para encarar la vida pensando que, en el peor de los casos, nada realmente malo va a pasarte. Porque cuando escuchas determinadas canciones quieres saltar hasta que tu cabeza se estrelle contra el techo y luego seguir saltando, y a veces un buen video musical pone la guinda a un estado de percepción extrasensorial digno de un topo enterrado junto a una vaca en una madriguera de conejo. Azul. Y no, no se trata de mirar a la vida con humor, se trata de mirarnos a nosotros mismos con esa carencia de fe que resulta molesta y darse cuenta de que no es para tanto si una sola canción y un puñetero videoclip te sacan una sonrisa de allí donde Daniel Day Lewis se bebe tu batido. Azul. Porque sí, porque me da la gana y porque puedo. Porque Weezer consiguen que recorrer la linea 3 del metro de Madrid no sea siempre tan horrible, porque el día 3 de junio sacan su nuevo disco (Rojo) y porque reírse de uno mismo está tan mal visto y reirse de los demás no. Cerdo y judías. El nuevo disco es Rojo. Y todos los fans de Weezer saben lo que significa eso. Reiros un rato, hostiaputa...

Pork and beans:

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Pequeño interludio musical

Posteado por: The Devil Rules the World el 19 may En: Algo de música - 11 comentarios

Como mi ajetreada vida laboral y social me ha impedido darle la continuidad deseada a mi interminable artículo sobre "La guerra de las galaxias", voy a aprovechar para hacer un mini post musical.

Después de una larga charla con Starman y más tarde con estos onvres que celebraban su cumpleaños, he decidido dejar un pequeño testimonio reivindicativo hacia una figura muy vilipendiada por los críticos musicales más aburridos: el gran Paul McCartney, el único Beatle que siguió componiendo temazos después de dejar el grupo... y sí, ese gran ñoño que nos enternece y emociona allí donde Lennon sólo quería ir de listillo... pero una ñoñeria con calidad y criterio. Una ñoñeria con dos cojones, vaya.

Basta ya de vilipendiar al bueno de Paul, el hombre qué más grandes éxitos ha parido en la Historia de la música. Y como muestra voy a poner un videoclip absolutamente mítico de mi infancia, cuando, allá por el año 1984 (¿por qué siempre acabamos volviendo a este año?), no me perdía un sólo programa de Tocata esperando que echaran "el video de las ranitas". Podréis llamarme cursi, pero a mi esta mierda me emociona. Gracias Paul, no te mueras nunca.

Ponedlo a todo trapo en el trabajo. Y si no os enternece es que tenéis horchata en las venas...

We aaaaaaall staaaaaaand togetheeeeeeeer...

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Yo quiero vivir en un musical

Posteado por: The Devil Rules the World el 4 sep En: Mierdaposts Algo de música - 16 comentarios

Encontré este video gracias a María, que lo encontró gracias a no sé quién que se lo pasó de no sé dónde. La cuestión: no sé quienes son. No sé dónde viven, pero me gusta su rollo. Me gustan sus jornadas laborales. Yo quiero ir a hacer esas cosas a la oficina. Todos deberíamos disfrutar de un ambiente de trabajo parecido, pero sin canciones malas.

Ah, y ellos dicen que le salió en una sola toma... a la primera.

Lip Dub - Flagpole Sitta by Harvey Danger from amandalynferri and Vimeo.

Acabo de decididir que quiero rodar un musical. No, que coño, quiero vivir en uno.

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Música afroperuana... no, en serio...

Posteado por: The Devil Rules the World el 27 nov En: Loser Films Algo de música - 6 comentarios

No, no os habéis confundido de blog. Y sí, voy a hablar de música afroperuana.

Este fin de semana Loser Films se ha visto en la labor de grabar los eventos de las Primeras Jornadas de la cultura musical afroperuana en Madrid.
Hemos cubierto TODOS los actos y actividades de dichas jornadas y mi cerebro ha sido sobresaturado con información sobre la cultura y los ritmos negros del Perú.

Y ahora vais a sufrir las consecuencias de mi lavado de cerebro.

El miercoles por la noche yo ni siquiera era consciente de que existía un término como "afroperuano". En mi defensa diré que poca gente reconoce a los peruanos "negros" como originarios de Perú. A lo más que llegan es a República Dominicana, Cuba, etc... Pues bien, hoy, cuatro días después, soy un jodido experto en la cultura y los ritmos afroperuanos.
Y me han flipado.

Tócate los cojones.

Por ejemplo... hablemos del cajón como instrumento musical. ¿Conocéis el cajón? Si sois aficionados al flamenco estaréis familiarizados con él, si no, haceos a la idea de que cuando digo cajón... es exactamente eso. Un cajón.
Volviendo a los aficionados al flamenco... NO, EL CAJÓN NO ES UN INVENTO ESPAÑOL. Es originario de Perú. El cajón lo trajo a España Paco de Lucía hace treinta años después de asistir a un concierto en Lima y quedarse flipado con semejante instrumento (la primera grabación de flamenco con cajón es del año 1981).

Aquí debería hacer un pequeño inciso para aclarar que el flamenco me provoca un aburrimiento sólo comparable a mi antipatía hacia él. Es cierto que el guitarreo de Paco de Lucía tiene lo suyo, y es lo único que me provoca interés. Del resto suelo huir como de la peste. Pero, ey, no me entendáis mal. No lo escucho, pero que exista, eso lo respeto...

Ahora reflexionemos sobre la catadura moral y económica de un país cuyos intrumentos nacionales son un CAJÓN, y una QUIJADA DE BURRO (y sí, es exactamente lo que suena que es... una quijada de burro).
No haré comentarios al respecto.

De la introducción y clases sobre el cajón peruano se encargó el Maestro Rafael Santa Cruz, que ha escrito un libro entero sobre los orígenes y la historia de dicho instrumento en el mundo, cuya presentación también tuvo lugar en estas jornadas (el sábado, concretamente, y por supuesto allí estabamos grabando). Junto a él, otro Maestro (lo de Maestro no lo digo yo, que conste, no tengo autoridad musical para llamar maestro a nadie que no sea Nino Bravo), Manuel Vásquez "Mangué", se encargaron de realizar unos talleres en los que participó bastante más gente de la que jamás habría sospechado que pudiera estar interesada en semejante instrumento. La mayoría de ellos, incluso, traía sus propios cajones con funda y todo.

Rafael Santa Cruz, en mitad de la clase práctica.

Dándole caña al cajón...

El Maestro cajonero himself.

Durante varias horas pudimos disfrutar de una buena sesión de percusión que todo buen amante de los solos de batería habría valorado con la misma intensidad que yo.
De hecho, mientras grababa las clases prácticas no podía evitar pensar en todos esos JODIDOS hippies greñosos que nos dan el coñazo en Malasaña con sus putos bongos, y en cómo un tipo aparentemente inofensivo como Rafael Santa Cruz hacía más música golpeando su dedo meñique sobre un cajón, que esos putos seres insufribles aporreando sin ningún orden ni concierto los puñeteros bongos, siempre en busca del buenrollismo solidario y el meneo de cabeza gratuito, tercio de mahou en la mano incluido.

Para conocer todo lo imprescindible sobre el cajón peruano y el mismo Rafael Santa Cruz, su PÁGINA sobre el tema, referencia obligada.

Pero en realidad, la gran protagonista de estas jornadas ha sido la cantante y musicóloga (y esto no es ninguna tonería) Mariella Kohn, que, de hecho, presentó su primer disco, "Landó", de música afroperuana el viernes en el Palacio de Congresos de Madrid (también lo grabamos, por supuesto). El Palacio, también incomprensiblemente según mis primeras estimaciones, se llenó a reventar y el público acabó rendido ante el carisma y la calidad de ésta "negra" que canta orgullosa de serlo.
La música no puede estar más en las antípodas de lo que yo suelo escuchar normalmente, y desde luego no es algo que vaya a meter en mi mp3 para escuchar diariamente, pero joder, el concierto estuvo de puta madre, y cuando los maestros cajoneros empezaron a hacer de las suyas me sorprendí a mi mismo moviendo la cabeza al ritmo de la música (y mover la cabeza es mucho viniendo de mí...).

Las jornadas terminaron hace unas horas, con una conferencia cantada de la propia Mariella, en la que, con buen rollo y mucho humor explicaba anécdotas y cosillas del desarrollo de la música afroperuana. Lo mejor de todo, es que era música cantada por esclavos africanos afincados en Perú (y otras partes de Sudamérica), y eran todo tonadillas alegres, optimistas y llenas de buen rollo, lo que no deja de sorprenderme teniendo en cuenta que fueron gente secuestrada de su hogares y obligadas a esclavizarse al servicio de los españoles. Ah, y a ellos les gusta llamarse NEGROS, ("eso de afroamericanos... pfff").
Ole.

La sala Unesco del Palacio de Congresos estaba, de nuevo, a rebosar.
Mira, yo que sé, me han debido lavar el cerebro, pero no puedo quitarme de la cabeza un par de musiquillas...

Mariella actúa próximamente en la sala Galielo, por si os pica la curiosidad (el disco no sé si molará tanto, la verdad, no lo he oído).

Si hace una semana me dices que voy a escribir un post sobre ritmos étnicos de Perú...
Hay que joderse.

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Pasando lista

Posteado por: The Devil Rules the World el 2 nov En: Algo de comics Algo de cine Mierdaposts Algo de música - 14 comentarios

Mientras noto los primeros síntomas del primer resfriado del invierno (Madrid sólo tiene dos estaciones: nueve meses de Invierno y tres meses de Infierno, y el que crea otra cosa miente o se equivoca), voy a realizar un repaso a todas las novedades y estupideces que salpican mi vida en los últimos días.

Los últimos trailers que he visto:

- "300", demostración de que adaptar un cómic se está volviendo un arte refinado. El aspecto de photoshop de baratija con el que el director ha tratado de calcar los colores de Lynn Varley en la novela gráfica del mismo título me provoca una pereza mental y unas ganas de salir corriendo que sólo se ven superadas por el barniz "Matrix" trasnochado que baña todas las escenas de acción. Todos los fans de "Gladiator" andan erectos ante el trailer, allá ellos.

Demasiado Photoshop para mi gusto...

- "Smokin' Aces": nueva peli de Joe Carnahan ("Narc") que promete toda la diversión, mala leche y toneladas de acción que el sosainas de J.J. Abrahams ("Perdidos"), nos escatimó en su "Misión Imposible 3" (que iba a dirigir Carnahan). Y encima sale Jeremy Piven. Quiero verla ya.

Jeremy Piven, como el representante de talentos Ari Gold, en la serie "El séquito".

- "Hostel 2", jajaja. Mola.
- "Day of the dead", ¿remake? de la peli de George A. Romero, en la que la metáfora política post apocalíptica se convierte en una versión adolescente de "Estallido" con zombies salidos de "28 días después". Formas de desperdiciar un remake...
- Y precisamente, de "28 días después", he visto un avance (que no trailer) de su secuela "28 semanas después", realizada nada más y nada menos que por nuestro Juan Carlos Fresnadillo y coño, más zombies (eso siempre es bueno).

Los últimos cómics que he leido:

Admitiendo con sonrojez que me lo he pasado pipa con la etapa de William Mesner Loebs y Mike Deodato en "Wonder Woman" (esas amazonas de cuerpos turgentes y escasa ropa dándose de leches entre sí), me planteo si actualizar mi post de pelirrojas de cómics con Artemis, sustituta temporal y bastarda de la auténtica Wonder Woman.
Recomendación del mes... haceos con el tomo recién salido de la nueva serie de "Hulka" y os echaréis unas risas con uno de los tebeos superheroícos mejor escritos de los últimos años.

Descubro también el irresistible dibujo del argentino Eduardo Risso, en esa pequeña joya del cómic negro que es "100 balas", y la inercia me lleva a otra obra suya que también navega por aguas parecidas y que es igualmente entretenida "Chicanos".
Recupero unos cómics de "Nightwing" que me hacen comprender que el género de acción puede ser igualmente impactante en unos tebeos que en una película siempre que el dibujo y la narración acompañen. Pura adrenalina.

El mismísimo Kevin Smith, escribe una serie limitada sobre Spider-Man y la Gata Negra que ha tardado cerca de tres años en completar (puto vago), el resultado es: un comienzo cojonudo, y un final tristísimo. O sea, un cómic muy mediocre.
Y casi acabando, disfruto como un enano con la reedición a colorines del mítico "Bone" de Jeff Smith (por fín podré completar la lectura de esta serie como Dios manda). Sin duda alguna, un imprescindible.

Y ahora tengo que hacer un gran punto y aparte para hablar de mi querido Caballero Luna (ver link para profundizar en lo de "querido"). Como su nueva serie está siendo un absoluto éxito de ventas y de crítica (y bien merecido todo ello), mis hipótesis sobre una futura adaptación cinematográfica parecían cercanas (ey, están preparando una peli sobre Namor, asi que...). Pero hete aquí que no.
Esta semana, Marvel anunció un trato con la productora Nu Image para crear ¡¡UNA SERIE DE TELEVISION basada en el personaje!!!
Alucinaibol...
Y ya, superado el shock inicial, esperaremos con ansias el resultado, ya que la serie de tv es un formato hermano del de una serie regular de tebeos y, si está bien aprovechado y realizado, puede acabar resultando tan o más satisfactorio que una película de dos horas. Hace unos años una serie de televisión me hubiera acojonado mucho, pero hoy, visto el impresionante nivel de la televisión yanki, casi hasta lo prefiero.

Punto y aparte superado (espacio para poder repartir vuestros insultos por mi inexcusable frikez).

Las últimas pelis que he visto:


No, "Click" no es, definitivamente una buena película.
Sí lo es, en cambio, "Gracias por fumar", cuyo manifiesto pro "usa tus neuronas" es tan acertado en fondo (no es un mensaje sutíl el que envía la película, pero tampoco lo pretende), como en la forma (gran comedia, rodada con gusto y estilo). El director, por si os lo preguntáis, es el hijo de Ivan Reitman, director de grandes clásicos como "El pelotón chiflado", "Cazafantasmas" y "Los gemelos golpean dos veces". Muy recomendable.

"Feast" es una película que todos los fans del gore con sentido del humor deberían ver y disfrutar. No es una peli redonda, pero tiene muy buenos momentos.

"The notorious Betty Page", para todos aquellos fans de la ultimate pin-up, película imprescindible, no sólo por el interesante recorrido sobre su carrera como modelo sino por el asombroso trabajo de caracterización de la para mí desconocida Gretchen Mol. La película en sí, pues bueno, sin ser mala, ni mucho menos, le falta un poco de garra y tiene ese defecto tan común entre los biopics de querer contar mucho en poco tiempo sin que te llegue a empapar nada de lo que te cuentan.

Arriba, la auténtica Bettie Page. Debajo, Gretchen Mol caracterizada.

Es curioso que otra película de esta directora (Mary Harron), "American Psycho" (imprescindible novela del excesivo Brett Easton Ellis), tenga el mismo defecto: le faltan huevos. Oh, vaya, dicho así puede parecer un comentario machista, pero creedme, lo es.
Deseando ir al cine a ver las últimas películas de Scorsese, Del Toro y Alfonso Cuarón (que leches, incluso de Woody Allen), cierro este breve repaso preguntándome qué narices le habéis visto a esa aburrida tontería de "Monster House". O igual es que el cine de animación me ha declarado la guerra. Bah.

Los últimos discos he oído:

Repasando la discografía de mis queridos (son como de la familia) Iron Maiden, me pongo al día con sus últimos discos, esto es, el come-back del cantante Bruce Dickinson y el guitarrista Adrian Smith. Por razones que no vienen al caso los abandoné después de aquel disco tan mediocre, "Virtual XI", con el poco carismático cantante Blaze Bayle. La salida de su último disco "A matter of life and death", el tercero desde el regreso de Bruce, me hace ponerme las pilas y recuperar los anteriores "Brave new world" y "Dance of the death", dejándome al oirlos, la sensación de que estoy como en casa, como si nunca les hubiera dejado de lado. Qué grandes son, y qué grande es la garganta de Dickinson (recomedación: el dvd "The History of Iron Maiden part I" con alucinantes documentales, conciertos y documentos históricos de su primera etapa, hasta la salida del "Piece of mind" en el año 1983... a ver cuando sacan la continuación).
Escuchar el último disco de Evanescence me sirve para darme cuenta de que la banda tiene algunos registros más de los que se suponían después de su primer disco, y aunque seguramente nunca harán una canción tan buena como "Bring me to life" (qué bien quedaba el trailer de "Daredevil" con esta canción de fondo), pueden ofrecer un puñado de canciones interesantes, aunque, eso sí, la voz de la cantante Amy Lee me empalaga bastante.
Parecido, aunque a años luz en calidad musical, descubro al grupo Lacuna Coil, que, italianos y todo, molan bastante. Especialmente su último disco "Karmakode".

Iron Maiden, con Bruce al frente. Al lado, la pedorra de Amy Lee.

Aunque esta semana, lo que hay que destacar es el cojonudo concierto de Muse, cuyo último disco, aunque lejos de la obra maestra que era "Absolution", y a pesar de que cuesta cogerle el gusto, es una auténtica pasada. Eso sí, me regocijo mirando a mi alrededor y viendo entre los más de quince mil personas que llenaron el Palacio de los Deportes de Madrid, a multitud de gafapastosos brincando como locos ante riffs autenticamente metaleros. Claro, como estos chicos no llevan chupas de cuero, pueden resultar tan cool para ellos como el último disco de Marlango.

Un video del concierto grabado con la cámara de fotos de María. La canción "Invincible" íntegra, pa que veáis como me lo curro.

En el otro apartado musical que me cautiva: las bandas sonoras, me quedo con la pequeña resurrección de James Horner con su "All the king's men", que, sin ser la hostia, está bastante bien y además es lo mejor que ha hecho este hombre en muchos, muchos años (ya le vale).

David Arnold vuelve a conseguir con el score de "Casino Royale" una música trepidante y entretenidísima que prescinde un poco del abuso techno de su anterior Bond "Muere otro día", en favor de una orquestación más clásicota (y más acorde con la película, que, dicen, será un Bond más realista y menos ciencia-ficción). Además me flipa su manera de copiar a John Barry (compositor de casi todos los títulos de 007 hasta finales de los ochenta), algo que, por cierto, también hizo de modo harto cantoso Michael Giacchino en "Los increíbles", por si alguien no se había dado cuenta.

Y para despedirme, una peli que me ha llamado la atención: una producción japonesa/coreana con un aspecto curradísimo, cuyo tagline, "Jaws meets Jurassic Park", es el sueño húmedo de cualquier freak que se precie de serlo. Fichad, si no, el TRAILER. Se estrena por febrero o así en España.

Otro día más (y mejor).

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En el principio fue el vinilo...

Posteado por: The Devil Rules the World el 12 ago En: Yo, mí, myself... Algo de música - 9 comentarios

De repente he tenido como una especie de ataque nostálgico que provoca que mi memoria vague por el recuerdo de los formatos en los que la música fue llegando a mi cerebro. Extraño. He decidido dividirlo en capítulos para tratar de darle un poco de épica al artículo (ejem):

1- DISCOS DE VINILO:
El primer vinilo que tuve en mi propiedad fue la banda sonora de "Indiana Jones y el templo maldito" (de John Williams, por supuesto)... me la regalaron por mi séptimo cumpleaños. Acababa de ver la pelicula en el cine y claro, una cosa llevó a la otra. Bueno, siendo sinceros creo que sólo quise tenerla por su portada tan chula... ¿puede alguien culpar a un niño de siete años por ello?

Supongo que mi amor por la música cinematográfica empezó ahí, ya que durante los siguientes años, y gracias a cumpleaños y regalos de reyes varios, fui acumulando sucesivas bandas sonoras... hasta llegar al culmen de conseguir la descatalogada y ultramega dificil "La guerra de las galaxias" (esto fue muchos años antes de las reediciones de turno y, por supuesto, de que el CD se impusiese como formato estandar).
Con la llegada de la adolescencia, el picorcillo de la música empezó a ser más insistente... en mi familia no se ha oído nunca mucha música, pero yo ya estaba harto de ser un paria por escuchar sólo a John Williams, Jerry Goldsmith y compañía y no poder compartir mis "extraños" gustos musicales con nadie...
Así que en mi vida entraron Extreme, Guns n' Roses y Metallica, por ese orden. Y una nueva era comenzó.

No, no es coña. Estaba empezando una nueva era: la era del CD.

2- COMPACT DISC (Parte I):
Para mí el Compact Disc siempre había sido un formato elitista para gente rica... pero en el año 91 las cosas estaban cambiando. La sección del Corte Inglés para discos compactos cada vez era más grande, y la de vinilos cada vez más pequeña. Pero yo no tenía reproductor de CDs... todo era muy confuso...
Tras un par de años remoloneando, por fín comprendí que aunque no tenía ninguna posibilidad de conseguir un reproductor de CDs a corto plazo, no tenía ningún sentido seguir comprando vinilos que en breve tiempo iba a tener que comerme con patatas... así que sucumbí, y se abrió la veda del CD... de la compra compulsiva... de patearse las tiendas para ver donde estaban los discos más baratos... de sajar a mi padre en el catalogo por correo de Discoplay y en las rebajas... en fin, todo lo que estuviera en mi mano para que mi colección de cds continuara creciendo.

Mi primer CD: el "Ten" de Pearl Jam ---->

En muy poco tiempo Guns n' Roses y Extreme se fueron a paseo y entraron grupos mucho más cañeros a la par que interesantes que provocaron una curiosa pereza a la hora de ir al peluquero. Fueron los años de melenas, ropa negra, camisetas de Iron Maiden, Pantera y Napalm Death y miradas reprobatorias de mis queridos padres (¿"cuando vas a cortarte el pelo!!?", "cuando se me caiga", contestaba yo, ahh que estúpidamente confiado sonaba entonces)...

La paradoja de esta extraña época es que no tenía forma de escuchar los discos que me compraba más que en la cadena de mi padre (no demasiado accesible) y grabándolos en cintas. Lo que nos lleva al siguiente paso evolutivo de la música en mi vida, y probablemente el más trascendente:

3- EL CASSETTE (y el puto walkman):
Venga, en serio ¿quién no los echa de menos? (Yo no los echo de menos en absoluto).

Lo más entrañable que tenían las jodidas cassettes (y el puto walkman) era que en el autobus del colegio, para ahorrar pilas, todos nos dedicábamos a rebobinar las cintas de forma "manual". esto es: metiendo un boli bic por uno de los agujeritos y haciendo ejercicios de muñeca. La imagen que creas no es demasiado glamourosa, y sí bastante patética, pero ey, las pilas eran caras.

Ejemplo de cassette al uso. TDK era mi marca favorita... (¿se puede decir eso en voz alta sin parecer idiota?)

Las cintas, aparte del coñazo de tener que grabarlas del CD, tenían su historia. Para empezar había que saber exprimirlas bien, para lo que necesitabas variedad. Lo normal era comprar un pack de tres cintas de 60 y otro de tres cintas de 90. Con eso te cubrías bastante las espaldas... o sea, si querías grabarte un disco de entre 46 y 60 minutos tenías tu cinta de 60 perfectamente aprovechada. Si por el contrario tenías un disco de duración inferior a 45 minutos entonces podías usar una cara de una cinta de 90 y aprovechar la otra para otro disco de parecida duración. Hasta ahí, perfecto. El problema eran los jodidos discos de más de 60 minutos... obviamente, por capacidad del cd, nunca duraban más de 74... aunque podían ser discos dobles, como el "Decade of agression" de Slayer, claro que entonces un disco de 90 casi seguro que también se te quedaba pequeño... Lo más horrible, no obstante, era precisamente tener un disco de 70 minutos... con lo que desperdiciabas 20 de una cinta de 90, lo que te obligaba a meter un popurrí de canciones que, siempre que escuchabas esa cinta, en el momento en el que aparecían, la cortabas y empezabas a rebobinar.

Arghh.

El puto walkman. Qué mono.

La cassette, sin embargo (me flipa el hecho de que aún se vendan... ¿de verdad queda gente que las compra?) tenía una gran ventaja: podías hacer tus propias compilaciones musicales. Y aquí es donde viene el meollo de la cuestión.

La compilación te permitía ofrecer una selección de tu mejor música a alguien. Por medio de una cinta de varios podías definirte como persona, y si a eso le añadías una carátula currada, entonces ya era lo más de lo más. ¿Quién no ha pasado una tarde seleccionando canciones y haciendo encaje de bolillos con las duraciones hasta encontrar la selección perfecta?
Cuando empezamos a salir, mi novia y yo nos intercambiamos un par de cintas de varios. Unas cuantas canciones populares que nos ayudaron a ligarnos el uno al otro y, al mismo tiempo a enamorarnos más aún. Y claro, a descubrirnos música mutuamente.

Qué romántica era la cinta (y el puto walkman).

Pero para entonces, yo ya tenía (por fin!) mi reproductor de CDs... y todo empezó a sonar a gloria (nunca he comprendido a los nostálgicos del vinilo que militan a favor de la "personalidad" de los crujidos y el sonido de estática de los antiguos pinchadiscos en comparación con la "impersonal" pureza del Compact Disc... ¿esta gente también continúa viendo las pelis en VHS siguiendo esa grotesca regla de tres?)...

4- COMPACT DISC (Parte II):
Con la nueva cadena en mi cuarto, el uso de cintas quedó recluido al puto walkman... ese maldito aparato tamaño ladrillo y succionador de pilas. Pero claro, a todos nos gusta ir por ahí escuchando música, o al menos a algunos nos gustaba antes del mp3. Así que ahora las cintas que te grabas son como la élite de los discos que compras.

Claro, había que ser selectivo. A lo que se le añadía otro problema: los discos que te dejaban los colegas...

En mi humilde opinión, lo mejor que te podía pasar con un disco prestado era que a tu colega se le olvidase que tú lo tenías. Desgraciadamente entre mis amigos eso era muy poco común, por no decir ridículamente imposible. Lo segundo mejor que te podía pasar era que el disco no te gustase, así lo escuchabas un par de veces y lo devolvías, y santas pascuas. Lo tercero mejor que te podía pasar era que te gustase, pero no te flipase, en cuyo caso te haces la pertinente copia que escuchas durante dos semanas en tu puto walkman y luego colocas en tu estantería para no volver a oír jamás. Lo siguiente menos malo que te puede pasar con un disco que te prestan es que te flipe a lo bestia... entonces estás jodido. Sí, estás jodido porque NECESITAS ese disco, no puedes pasar sin escucharlo varias veces al día. Pero no es tuyo, así que te lo grabas y lo devuelves. Y no paras de escucharlo... pero es TAN bueno, que TIENES que tenerlo original, pero ahora no tienes pasta... y ahorras. Te propones ahorrar dinero para poder comprarte el disco que a esas alturas ya te sabes de memoria. Y vas a la tienda dos semanas después, directo a la estantería donde lo tienen. Tienes un objetivo... y entonces, al lado, en la misma estanteria encuentras un disco que llevas años buscando, o tu cuarto grupo favorito acaba de sacar disco nuevo y no te has enterado y lo descubres allí... y entonces tienes que decidir... tienes que pensar si quieres gastarte el dinero en un disco que YA tienes y que te sabes de memoria o en uno que NO tienes y que necesitas comprar... así que aquel disco que TE FLIPA, acaba siendo aquel disco que NUNCA TE COMPRAS...
Jodidas cintas (pero románticas a la vez).
A estas alturas la música ya ocupa un lugar de privilegio en mi vida, me compraba unos cuarenta CDs al año y mi abanico de grupos crecía y crecía... iba pasando de los Megadeth, Anthrax y compañía a Aerosmith (primera época), Black Sabbath (sólo con Ozzy Osbourne), Led Zeppelin, etc, etc... y descubriendo a grupos que pronto empezaron a ocupar un lugar en mi corazón (Corrosion of Conformity... yeahhhh!).

Mis tres discos favoritos de Corrosion (o C.O.C. si estás en plan vago). El "Deliverance" es sin ninguna duda el disco que más veces seguidas he escuchado en mi vida.

Para mí, ir de compras en aquella época implicaba ir a Madrid Rock a comparar precios y a ver las ofertas de la semana. Algunos de mis sueños consistían en un mágico aparato con el que podías conseguir todos los discos del mundo... de cualquier grupo que se te ocurriese... y que fuera gratis...
...
...

Bueno, ya lo habéis pillado ¿no? ¿o es que sois un poco lentos?
Si alguien me hubiese hablado de internet en aquella época...

5- MP3 y NAPSTER, WINMX y AUDIOGALAXY:
Con el advenimiento de las grabadoras de CDS cayó el mito del cassette... aún se resistió a morir por culpa de la radio del coche, pero su defunción estaba sellada, aunque nada me había preparado para lo que estaba por llegar.

Cuando internet se instaló en mi casa yo no tenía grabadora ni sabía lo que era una www. Era un pobre ignorante que apenas sabía usar el yahoo (por entonces google no estaba tan extendido), pero mi adorada María me descubrío un mundo nuevo, y hablo literalmente, cuando me enseñó el Napster.

Eso, el Napster.

No daba crédito, no podía creer lo que estaba ocurriendo. Era lo más maravilloso que podría haber soñado, bueno, no. Más maravillos aún sería que además también se pudiesen bajar películas, o incluso pornografía (ejem) pero no podíamos pedirle peras al olmo. De pronto todos esos discos que tenía en lista de espera estaban accesibles... toda la música descatalogada o imposible de encontrar... por no hablar de las rarezas y los directos piratones... Aún se me saltan las lágrimas cuando pienso en esos momentos de descubrimiento, snif snif.

Napster tuvo dos consecuencias... el Heavy y el Hard Rock empezaban a ausentarse de mi vida... un par de años antes ya había llegado a mi etapa Death Metal con grupos como Napalm Death, Deicide, Obituary, Cannibal Corpse y por supuesto Cradle of Filth (que ahora incluso salen en la MTV, tócate los cojones) y le había dado la vuelta al espectro completo... me quedé con los grupos clave de mi vida (Corrosion..., Metallica), con algunos descubriemientos que me dejaron sin aliento (System of a down) y con la nostalgia (Iron Maiden... unos clásicos que nunca pasarán de moda... en mi cerebro), pero perdí interés por casi todo el resto de grupos del género. Por entonces escuchaba a Tori Amos, PJ Harvey, Smashing Pumpkins o gente como Lenny Kravitz, Foo Fighters o Weezer (qué grandes son)... lo que provocó que regresara a lo bestia al mundo de las bandas sonoras que tenía ligeramente aparcado desde hacía años.

La otra consecuencia fue que el puto walkman fue sustituido por el puto discman, mucho más incómodo de llevar. Pero bueno, lo que fuera por jubilar las cassettes de una vez...

El primer y genuino Discman de Sony... todas las ventajas de llevar un bloque de hormigón con la sensibilidad de una mina antipersona en el bolsillo... y además reproduce música.

Cerraron Napster, pero entonces entró Winmx, que era lo mismo, sólo que si te desconectabas con una descarga pendiente, podías recuperarla cuando volvieses a entrar... y había videos. Sí, videos... al principio pensé que sólo habría videos musicales, pero no. Había porno... ¡porno! Y yo sin adsl... sigh.

A Winmx le siguió Audiogalaxy, que tenía muchísima más música, y el mp3 se acumulaba en mi ordenador sin que los CDs vírgenes dieran a basto (por supuesto, cada CD tenía que venir en su caja con su portada y contraportada perfectamente imprimidas)... y los CDs de varios sustituyeron a las cassettes. Aunque suene a chorrada, creo sinceramente que los CDs tienen mucho menos encanto que las cintas para grabarte tus selecciones musicales. Claro que viendo lo fácil que se graban y lo bien que se escuchan ¿a quién coño le importa ya el encanto de las cintas a estas alturas?...

Y Audiogalaxy murió. Ramoncín acabó con ellos, como antes había acabado con Napster, bueno, Ramoncín en persona no, pero ya me entendéis. El caso es que fueron un par de años tenebrosos y oscuros... el único sustituto que encontré fue el Kazaa, y joder, era como una de las siete puertas del infierno... sólo que en vez de dejar pasar demonios y criaturas antediluvianas, dejaba pasar todo el spam y los pop-ups de la red... Maldito trasto infernal, por si eso fuera poco apenas había música decente, ni una sola rareza ni nada interesante. Eso sí... porno, todo el del mundo.

6- EL CIELO ABIERTO DE NUEVO... SOULSEEK y EL BENDITO TORRENT:
Antes de seguir con esta apología barata del pirateo en la red sólo quiero constatar la hipocresía del que persigue la descarga de música como si nunca nos hubiéramos grabado los discos de los colegas o hubieramos prestado una película... Yo nunca he escuchado más música en mi vida que a partir del momento en el que descubrí el Soulseek, y eso me ha abierto a grupos y cantantes que de ninguna otra manera podría haber conocido. Si tú tuvieras un grupo de música ¿no querrías que la gente te conociese, fuese de la forma que fuese? Rosendo decía que prefería ser pirateado a ignorado, y creo que eso resume la esencia de lo que estoy diciendo. He ido a conciertos de música a los que jamás habría ido de no ser por internet, me he comprado discos (sí, aún compro discos, ¿qué creíais?) que jamás hubiese comprado de no ser por internet, y por supuesto, el 90% de la música que descargo jamás la hubiese comprado aunque hubiese tenido la oportunidad... pero estoy divagando.

Efectivamente amigos, no conviene fiarse de nada que sea gratis.

Con Soulseek volvió la ilusión por encontrar música nueva y bandas sonoras imposibles... aún no he buscado un disco, por raro o absurdo que fuera que no haya encontrado. Y nuevamente esto, tuvo sus consecuencias...

Porque claro, una vez que tienes la discografia completa de John Williams, Jerry Goldsmith, Hans Zimmer y todos los colegas de Hans Zimmer (y tiene muchos colegas)... ya has cubierto (de nuevo) todo el espectro musical del género. Así que, ¿qué haces? Vuelves a tus raíces.

Y así estoy ahora, bajandome las etapas horteras de Deep Purple, los discos de Whitesnake, Scorpions y Twisted Sister de los que renegaba con sonrisa cínica mientras compraba Cds de Pantera y Faith no More... la vida da muchas vueltas. El vinilo se niega a morir, y justo cuando empiezas a estar saturado por la cantidad de CDs virgenes aparece...

7- EL PUTO IPOD (o mp3 portatil, para el caso...):
Hace diez años iba por la calle feliz y contento con la última cinta de Queensryche en el puto walkman y de repente al cantante empezó a fallarle la voz. Las pilas se estaban agotando y por si eso no fuera suficiente la cara A había llegado a su fin. Mientras sacaba la cinta y le daba la vuelta (siempre odié el auto-reverse) pensaba "¿te imaginas un walkman en el que pudieras meter cuatro o cinco discos sin tener que darle la vuelta a la cinta?"...

Años después puedo tener más de la mitad de mis discos almacenados en mi mp3 de 40 gigas, y llevarlo cómodamente en el bolsillo mientras saco al perro.

Si pudiera mandarle un mensaje a mi yo del pasado...

El puto Ipod (o equivalente).

Claro, ahora todo tiene sentido. Ahora enchufo mi mp3 a la cadena y ni siquiera tengo que copiarme los discos a CD. Demonios, ya casi ni necesito reproductor de CD... ¿que es lo que ocurre? Que AHORA NO PODEMOS GRABAR CINTAS DE VARIOS, NI CDS... porque ya no escuchamos cds, estamos todo el día con el puto ipod.

Así que ahora, cuando quiero compartir música con mi novia... le paso una carpetita a través del explorador de Windows.
Es lo que tiene la tecnología.
Ganas tanto y pierdes tanto...

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