La Coctelera

Categoría: Grandes personalidades del mundo (real o ficticio)

Tonight is what it means to be young: El cine de Walter Hill (parte I)

Posteado por: The Devil Rules the World el 2 abr En: Grandes personalidades del mundo (real o ficticio) Algo de cine - 11 comentarios

Corren malos tiempos para las pelis de acción. Como decíamos ayer, el género anda en horas bajas, con algún fogonazo del pasado que ocasionalmente nos salva del ostracismo (Bruce Willis, Stallone) y algún tímido intento de homenaje que, casualidad o no, acaban estrellándose en taquilla (“Hot Fuzz”, “Shoot’em up”).

Llevo años dándole vueltas a la idea de hacer una recopilación, o Historia, o breve repaso de uno de mis géneros favoritos (si no el que más), pero la inmensidad del proyecto es demasiado abrumadora para mi pequeño intelecto, así que me limito a dar pequeños esbozos. Pero bueno, tras este inútil preámbulo, retrocedamos a finales de los años setenta, donde realmente el género de acción empezó tal cual lo conocemos hoy... cuando las persecuciones de coche dejaron de hacerse con planos acelerados y retroproyecciones prehistóricas, cuando las peleas cuerpo a cuerpo empezaron a cuidarse y coreografiarse como dios manda y el realismo y la violencia cruda se adueñaron de las pantallas. En esa maravillosa época de talento desbordado surgían directores como Scorsese, De Palma, John Carpenter o Walter Hill, que retorcían los géneros clásicos de toda la vida y los reinventaban para el cine moderno.

Para alguien que empezó a ver cine en los primeros años ochenta, Walter Hill era una especie de marca de un tipo de película que, admitamoslo sin tapujos, desde muy canijo me la puso muy gorda. En aquellos tiempos aunque controlaba muchos nombres de directores, había muy pocos con señas de identidad tan evidentes como para saber que una película suya era una película suya. “Driver”, “Límite 48 Horas”, “Calles de fuego”, “The Warriors” o “Traición sin límite” eran películas que me alucinaban por su profusión de tipos duros, de malos chungos, de escenas de acción contundentes y de, en resumen, diversión sin fin. Todo ello, señas de identidad más que suficientes para alguien de tan tierna edad.

Hoy, con la sabiduría que me fueron dando los años, ya puedo hablar de estilovisual, narrativa y otras tantas cosas para explicar por qué Walter Hill es uno de los mejores directores (y padre fundador) de películas de acción. Pero la verdad es que todo se resume a un concepto sencillisimo: sus peliculas molan un montón.

Ejemplo número 1:

Si alguien no se ha emocionado con este maravilloso trailer es que tiene horchata en las venas. Pero no estoy aquí para insultar a nadie, o al menos, no sólo para eso. Durante las próximas cien mil o doscientas mil lineas haré un breve (ejem) repaso a su filmografía porque, diablos, él lo merece y porque, leches, si en un blog como este no vamos a rendir un sentido homenaje a Walter Hill, ¿quién lo va a hacer? Pues eso. Espero que al final, los desconocedores de su filmografía, o los descreyentes de su inmenso talento sucumbáis a la evidencia. Y al resto que os den. Iros a leer cosas sobre Tarantino.

“El Luchador”, en 1975, es su primera película. Producida por su coleguilla Lawrence Gordon, que le dio la oportunidad de debutar como director (antes había trabajado en películas clave del género como “Bullit” (1968), en calidad de ayudante de dirección, o como guionista en “La Huída” (1972), de su maestro Sam Peckinpah (Dios, para entendernos), de quien se le pegarían algunas de sus mejores virtudes (ya profundizaremos sobre ello). Y si alguno está pensando que no tiene demasiado sentido que hable de Walter Hill sin haber hablado antes de Sam Peckinpah... pues tiene razón, pero prometo solucionarlo con un post en algún futuro no muy lejano.

El caso, su primera película, y protagonizada nada menos que por Charles Bronson y James Coburn, probablemente los tipos más duros de los setenta (con permiso de Clint Eastwood). “El luchador” es una película sobre un, sí, lo habéis adivinado, un tipo que se dedica a luchar para ganar dinero con las apuestas en plena era de la depresión (de ahí el título original “Hard times”). Si bien el guión no está a la altura de posteriores películas de Hill, es evidente que su estilo personal estuvo ahí desde el principio.

Las escenas de lucha son una lección de cómo rodar una buena pelea, y bastante adelantadas a su tiempo (hablamos de 1975, donde no era tan común ver peleas de estilo tan “realista”).

La película deja un buen sabor de boca y se beneficia de un estupendo Bronson, en la cima de su éxito tras “El justiciero de la ciudad”, interpretando al carismático y parco de palabras luchador (una característica común a otros posteriores personajes principales del cine de Walter Hill), pero lo cierto es que los personajes son algo maniqueos, en especial el del siempre entrañable James Coburn. Con todo, un gran primer paso.

Pero si el debut había sido prometedor, no puedo por más que hacer un gran énfasis en mi comentario sobre su segunda película.

“Driver” es una película que vi en la tele de crio y se quedó grabada a fuego en mi cerebro. Lo curioso es que mi padre solía grabar TODAS las películas que echaban en Televisión Española (recordad que eran otros tiempos y no echaban más de tres o cuatro por semana) y esa, precisamente, no la grabó. Durante años la he tenido idealizada en mi cerebro, esperando a que quizá saliese editada en DVD (en VHS nunca la vi). Finalmente un día me cansé y decidí que internet se había inventado para algo, así que me la bajé, le puse sus buenos subtítulos y hace cosa de un mes la volví a ver con grandes ganas y tremenda ilusión aunque un poco temeroso de que no respondiera al gran recuerdo que tenía de ella. Pues bueno, no sólo respondió, sino que excedió todo lo que recordaba de ella y, de hecho, me impulsó a hacer un repaso por toda la filmografía de Walter Hill para poder dedicarle un artículo en condiciones desde este humilde blog.

Hablemos un poco de “Driver”: escrita por el propio Walter Hill, nos cuenta la historia de un conductor que se dedica a huídas de atracos a bancos, más o menos como Jason Statham en “Transporter”. El protagonista es el curioso Ryan O’Neal... curioso porque fue una efímera estrella durante los setenta que nunca contó con el beneplácito de la crítica pero que tuvo unos cuantos papeles antológicos (“Barry Lyndon”, “Luna de papel” o “¿Qué me pasa doctor?”), y que aquí está sembrado como el petreo “Conductor”, en un papel escrito originalmente para Steve McQueen.
“Driver” es cine negro negrísimo, con unas persecuciones de coche interminables y personajes icónicos sin nombre propio (en los créditos figuran como “el policia”, “el contacto”, etc). Cine seco, con pocos diálogos y plagado de personajes oscuros... el villano, el policía interpretado magistralmente por Bruce Dern provocó en mis tiernos años una dicotomía importante... ¿cómo podía ser el malo, siendo el policía y en cambio el ladrón, ser el bueno?

En realidad, como pronto descubriría, en el cine de Walter Hill todo se basa en los diferentes tonos de gris, y en su pasión por los antihéroes y los perdedores con estilo... como bien indica el final, valiente anti-climax que te deja con la ceja arqueada. En el lado femenino destacar a la impresionante Isabelle Adjani, que jamás estuvo más bella.

Hill descubrió en esta película cuál era el cine que le interesaba hacer. El estilo de narración, los diálogos mínimos imprescindibles y el ritmo ajustado que se dispara en las secuencias de acción serían constantes en su carrera. El caso es que esta película, injustamente olvidada, merece un rescate inmediato. Cine negro con mayúsculas, cine de los setenta con mayúsculas, cine de acción con... bueno, no sigo que me emociono. Como curiosidad añadir que en el 2002, Hill realizó una proyección de un director’s cut de la cinta, con más de media hora de metraje adicional, del que gran parte, dicen, es una nueva persecución... rayos, a quién hay que rezarle para ver ese nuevo montaje...

Los carteles de esta peli son casi tan chulos como la propia película...

Pero si con “Driver” dio un buen toque de atención (las críticas fueron muy positivas, pero dado el escaso eco que ha tenido, supongo que comercialmente no le fue muy bien), con su tercera película, Walter Hill se puso definitivamente en órbita. “The Warriors” fue un inmediato éxito comercial que, con los años se ha convertido en una película de culto desmedido, generando incluso un famoso videojuego, una linea de figuras de acción y rumores insistentes de un remake dirigido por Tony Scott. “The Warriors” se inspira, o directamente se basa, en la obra clásica de Jenofonte “Anabasis” que narra la historia de unos mercenarios griegos, aliados de Ciro el Joven, que se encuentran aislados detrás de las lineas enemigas persas una vez que éste es asesinado en la batalla de Cunaxa. En la película, los Warriors son una banda de Coney Island que acude a una concentración en la que el líder de la mayor banda de la ciudad, Cyrus, hace un llamamiento a la unidad de todas las bandas antes de ser asesinado, y los Warriors, culpados injustamente de ello.

“The Warriors” se desarrolla en una especie de realidad alternativa, o de “futuro inmediato” (de hecho originalmente la película comenzaba con un “en un futuro cercano” que finalmente decidió eliminarse) en el que las bandas callejeras de gamberros campan a sus anchas por una ciudad lúgubre y solitaria. En esto coincide con “Driver” y posteriormente con “Calles de fuego”... presentar un entorno realista pero alejado de la cotidianidad, del tiempo y del espacio conocido. Se trata de contar historias atemporales, basadas en arquetipos morales... ya que unos personajes que no rinden cuentas a las leyes o moral tradicionales, y que se rigen por códigos de conducta propios, se definen únicamente por sus actos.

Esta suerte de “vacío moral”, que prescinde de los clásicos conceptos del bien y del mal es lo que caracterizaba, por ejemplo, la vida en el salvaje oeste, o al menos en el salvaje oeste que las películas de John Ford o Howard Hawks nos presentaban (y de las que Walter Hill es ávido seguidor). Por ello, Hill siempre ha dicho que prácticamente todas sus películas son westerns, y es obvio que tiene toda la razón.

“The Warriors”, digámoslo ya por si hay algún despistado, es una puta obra maestra. Su setenterismo es tan ochentero que mosquea; su ritmo y montaje, trepidantes; sus personajes míticos y su ejemplar uso de banda sonora original y canciones rock, ilustrando la desesperante huída de los Warriors a los largo de toda la ciudad, dejan huella en el espectador.

A mi, de crio, el póster me parecía de lo más inquietante... Qué decir del aspecto de algunas de las bandas, probablemente los más antológicos de todos, los Baseball Furies... mezcla de la pasión por el beisbol y por el grupo Kiss del director. Y ese personaje entrañable al que te encanta odiar: Luther, cuyo “warriors, come out to play-eyy” provoca un malrollismo galopante... curiosamente, ésta sería la primera de muchas películas en la que éste actor, David Patrick Kelly (mítico Sully en “Commando”) y James Remar (que interpreta a Ajax, el Warrior impulsivo y cabezón) repetirían con Hill.

En fin, no puedo añadir más de esta pelicula, sólo que si no la has visto, ya tardas. Aquí os dejo a Luther:

Para su siguiente película, Hill debió pensar que ya que estaba haciendo westerns “urbanos”, bien podía dedicarse a hacer un western de toda la vida... así que cogió a un puñado de hermanos actores y realizó “Forajidos de leyenda”, un relato sobre los últimos días de fechorías de la banda de Jesse James (compuesta por varios grupos de hermanos en sí mismos, los James, los Younger, los Earl y posteriormente los Ford), en una película que serviría como interesante contrapunto a la reciente “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford” en una hipotética sesión doble. Este relato épico y realista a la vez, deja ver el inmenso amor que Walter Hill siente por una época y unos personajes movidos por sus convicciones morales y ajenos a las leyes de la época. La banda de Jesse James eran ladrones y, a veces, asesinos, pero seguían un estricto código moral, y la sociedad de aquel tiempo les convirtió en héroes del pueblo, en bandidos míticos enaltecidos por relatos baratos y periodismo de saldo.

Es en esta película, más que en ninguna de las anteriores, donde la sombra de Peckinpah se deja ver con más fuerza que nunca. No sólo en cuanto a lo visual (los tiroteos y el uso de la violencia, embellecida por esa hipnótica cámara lenta que tan tontorrones nos pone son básicamente idénticos a lo que acabó por convertirse en una marca de la casa del bueno de Sam), sino en cuanto al tono, entre nostálgico y mítico, que marca una época que toca a su fin: la de los héroes legendarios del viejo y peligroso oeste americano, y la del western como género en el cine moderno...

Los hermanos Carradine.

“Forajidos de leyenda” es una película increíblemente efectiva en unir lo espectacular y trepidante con lo íntimo y reposado. Probablemente el último gran western crepuscular que dio el cine americano, antes de “Sin perdón”, claro. Y si antes he mencionado “El asesinato de Jesse James...” no ha sido por vicio. Ambas películas cuentan básicamente lo mismo, si bien eligen tonos y puntos de vista completamente diferentes.

La película de Brad Pitt ejemplarmente dirigida por el aprendiz de Terrence Malick, Andrew Dominik, profundiza mucho más en el personaje de Jesse James, y usa a Robert Ford, su posterior asesino, como prisma a través del cual observarle. Walter Hill, por el contrario, ofrece un relato coral con, básicamente nueve protagonistas (los hermanos Keach: Stacy y James, que además co-producían y co-escribían la cinta; los hermanos Carradine: David, Keith y Robert; y los hermanos Quaid: Randy y Dennis) en un casting sorprendentemente coherente. La película de Hill, como hemos dicho antes, se decanta más por un nostálgico retrato de la época y los personajes, mientras que en la cinta de Brad Pitt, éstos mismos personajes están por encima de su contexto histórico o social, el western es, simplemente, el entorno en el que se mueve la historia, no parte de la historia en sí, como prefiere verlo Walter Hill.

La banda de Jesse James de Brad Pitt (arriba) y la de James Keach (abajo):

Un último apunte para hablar de la música, ya que esta es la primera vez que Walter Hill y Ry Cooder trabajaron juntos. La primera de muchas, muchas otras. Cooder es un famoso guitarrista que como compositor de bandas sonoras alcanzó el cenit con el tema principal de “Documentos TV”, digo de “Paris, Texas”. Pero sigamos.

El discreto devenir comercial de “Forajidos de leyenda” no mermó la moral de nuestro hombre, que, por cuarto año consecutivo, se puso a rodar una nueva película, esta vez en los pantanos de Luisiana, donde, joder, ocurren cosas extrañísimas.

“La presa” es la película de Walter Hill que más tiempo se me ha resistido. Como buen fan de su director, he estado persiguiéndola durante años con escasa fortuna. Incluso en internet, llegué a bajármela, pero la ausencia de subtítulos me echó atrás. Hasta que una más o menos cutre edición en DVD apareció con el Marca por un euro cincuenta. No hagáis preguntas... el caso es que “La presa”, como todas las pelis de ésta primera época, no decepciona. De nuevo tenemos un retrato coral, ésta vez de unos miembros de la Guardia Nacional de Luisiana que salen de maniobras por los pantanos chunguillos de la zona y acaban enfrentándose a lugareños no excesivamente hospitalarios. Es una especie de remedo de la película de John Boorman “Deliverance”, aunque, en mi opinión, con mucho mejor ritmo y algo que le falta a la peli de Boorman: UN CLIMAX... y hasta aquí los puyazos a Boorman, que nunca están más, qué coño.

Powers Boothe, Keith Carradine y compañía, flipando con los paletos (no les queda nada...)

El protagonismo de “La presa”, pese a estar bien repartido, recae sobre todo en unos carismáticos Keith Carradine (repitiendo) y Powers Boothe, en el entorno hostil de los terrenos cenagosos del sur de EEUU; en la música omnipresente de Ry Cooder (de nuevo); y en un climax repleto de paletos sureños (que para más inri hablan en francés) tocando el banjo sin parar... joder, que nerviosito me puso el final...

Como en cualquier western que se precie, los personajes, alejados totalmente de la civilización y metidos en un entorno que les supera claramente, se ven forzados a sobrevivir a cualquier precio, lo que desata la violencia inherente en todo ser humano. Algunos verán en esta elemental disgresión de nuestros instintos más primarios un posicionamiento derechista del director. Lo que últimamente viene a decirse como “fascistada”. Desterremos de una vez tan cavernícolas pensamientos y disfrutemos de una gran película, obra magna del sub-género “survival” que recientemente medio volvió a poner de moda el remake de “Las colinas tienen ojos”. Y es que si hay algo que el irónico título original de la película (“Southern comfort”, es decir, “Hospitalidad sureña”) nos debe enseñar es esto: nunca, nunca le robes las piraguas o le vueles la casa con dinamita a unos paletos que viven en el bosque tocando el banjo. El culo de Ned Beatty, y la chota de Peter Coyote os lo agradecerán.

Y así, a lo tonto, llegamos a 1982, el año de “E.T.”, de “Blade Runner”, “Acorralado” y “Rocky III”, el año en el que Eddie Murphy y Nick Nolte empezaron a comerse el mundo.
Y es que de nuevo Lawrence Gordon puso los medios para que Walter Hill rodase un guioncejo de policías y ladrones escrito a varias manos con Steven E. de Souza (responsable luego del guión de “Jungla de cristal” entre otras) y Roger Spottiswoode (también discípulo de Peckinpah y director de la contemporánea “Bajo el fuego”; de la mejor peli Bond de Pierce Brosnan “El mañana nunca muere” y de la peor peli de Stallone “Alto o mi madre dispara”-Fin del informe de datos inútiles número 25)...

“Límite 48 horas” es una película policíaca tradicional y comercial, sin dobles lecturas pero no por ello menos personal o interesante que sus anteriores películas. Es, de hecho, el nacimiento de un subgénero que invadió el cine de acción ochentero: las buddy-movies, o pelis de colegas que al principio se llevan a matar y luego aprenden a respetarse y se acaban encariñando.

Yo sostengo que ésta película es la que terminó por definir las bases del cine de género de los años ochenta que luego el propio Lawrence Gordon asociado a veces con Joel Silver, explotarían de forma afortunada en películas como “Depredador”, “Arma letal”, y la obra cumbre del género, “Jungla de cristal”. Sí, porque además de un guión sencillo pero robusto como él solo y de un dirección y montaje perfectos (atentos a la inesperada primera secuencia de la comisaría, en la que Nick Nolte camina de un lado a otro recabando información, resuelta en una sola toma de más de tres minutos; al tiroteo inicial en el hotelucho o a la persecución final), la peli se beneficia de la increíble química que se desprende de la improbable pareja Nolte-Murphy, que encuentran siempre el tono, tanto en la comedia, como en el odio mutuo y el posterior respeto. Es posible que sin esta película, el cine comercial americano de hoy en día fuese diferente. Llamadme exagerado.

Curiosamente, la pareja prevista inicialmente eran unos Clint Eastwood y Richard Pryor que también podían haber dado mucho jugo, aunque la posterior “Ciudad muy caliente” en la que Eastwood se enfrentaba a otro titán de la pantalla como Burt Reynolds en una buddy movie nada afortunada, nos hacen sospechar que Nick Nolte era la decisión correcta, como desde luego lo fue Eddie Murphy, quien de la noche a la mañana pasó de ser un cómico de televisión a una estrella cotizada.

Pero nos estamos desviando de lo que importa, el sello Walter Hill... presente en la caracterización de unos villanos, ésta vez sin dobles lecturas, interpretados por los ya habituales Sonny Landham (el indio de “Depredador” ya había interpretado a un policía en “The Warriors” y a uno de los paletos cabrones de “La presa”) y James Remar (“The Warriors” y “Forajidos de leyenda”... actualmente disfruta de nuevo del reconocimiento que vivió en los ochenta gracias a su papel de papá de Dexter en la maravillosa serie homónima), o del héroe que no tiene inconveniente en pasar por encima de quien sea para alcanzar a los asesinos (de nuevo: ¡western!)... en resumen, una película en la que todo funciona y que ha permanecido como un pequeño clásico del cine en general, o como una obra capital del cine de acción. Lo que ustedes prefieran.

Añadir que el Luther de “The Warriors”, David Patrick Kelly repite aquí con Walter Hill interpretando a un tipo que se llama... Luther. La lógica nos indica que, pese a lo que pueda parecer, no son el mismo personaje (más que nada porque hay un personaje llamado “Luther” en prácticamente todas las pelis de Walter Hill). Y una nota a pie de página para la banda sonora, Ry Cooder no debió estar disponible por lo que Hill recurrió a James Horner que se dejó caer con una pedazo música, trepidante y original que el muy perro no ha dejado de plagiar desde entonces para películas como “Commando”, “Danko: Calor Rojo”, o “Peligro inminente”. Qué tío. Y de la secuela hablaremos más adelante, claro.

Con todo a su favor después del éxito cosechado, Walter Hill se tomó un pequeño descanso y volvió en 1984 con otra obra maestra. “Una fábula de rock and roll” rezaba el tagline oficial de “Calles de fuego”, y la verdad, imposible una descripción mejor de lo que es “Calles de fuego”.

Ambientada “en otro tiempo, en otro lugar” como reza una leyenda al comienzo de la película, casi podría decirse que es el mismo universo donde los Warriors campan a sus anchas, y de hecho comparten ese retrato nocturno y opresivo de la ciudad, esos vagones de metros que parecen no llevar a ninguna parte y esas bandas callejeras que hacen de las suyas allá por donde van... como los Bombarderos, liderados por un Willem Dafoe sin complejo alguno.

Hill recoge la esencia del western clásico y le da un barniz retro-modernista, lo mete en un caldo de rock ‘n roll y lo deja cocer para que nos lo comamos calentito, prescindiendo de las ambigüedades propias de gran parte de su cine, con malos-malos y buenos-buenos... “Calles de fuego” es una fantasía, un espectáculo de ritmo endiablado, una pura gozada de principio a fin. “No soy tan malo, es solo que me gustan las chicas bonitas como tú” le dice un depravado Willem Dafoe a nuestra Diane Lane favorita, después de secuestrarla en mitad de un concierto, sembrando el caos y la villanía. Hasta que llega Tom Cody claro (esto es, Michael Paré). El ex-novio de la cantante exiliado en el olvido, dispuesto a emprender un rescate suicida.

Y ese ambiente mitológico, en el que los policías no pueden imponer la ley, en el que los motoristas siembran el terror en las calles, en el que los amantes se reconcilian con un apasionado beso bajo la lluvia (como debe ser), en el que el héroe y el villano resuelven sus diferencias en un duelo al amanecer, cuerpo a cuerpo... y ese Billy Fish de aspecto repelente increiblemente interpretado por Rick Moranis (¿su único papel dramático?), esa McCoy de sexualidad dudosa (su papel fue escrito originalmente para un hombre, por cierto qué mal ha envejecido Amy Madigan- la señora de Ed Harris- en “Adiós pequeña, adiós”), esa mezcla de ambientes (años cincuenta y ochenta dándose patadas mutuamente)... las canciones escritas por Jim Steinman (épicas como sólo él sabe) en las que Diane Lane hace tan bien el playback, el score de Ry Cooder, las cortinillas (míticas), el peinado de Bill Paxton, la fotografía de Andrew Laszlo y, sobre todo, el espectacular montaje...

En fin, una de las mejores, si no la mejor, película de su director...“Calles de fuego” es todo lo que una película necesita ser.

Ademas ésta iba a ser la primera parte de una trilogía de películas protagonizadas por Tom Cody, pero su rotundo fracaso comercial nos dejó a todos con las ganas. Una lástima, sobre todo para la carrera de Michael Paré (el tío tenía percha, no lo neguemos).

Y bueno, mi intención era abarcar toda la filmografía en un solo artículo pero las cosas no siempre son tan sencillas. Si habéis llegado hasta aquí abajo, enhorabuena... pero no os pongáis nerviosos... enseguida continuaré con el resto de las películas del bueno de Walter.

No os quejéis, que así os doy tiempo a ver de nuevo "Calles de fuego"...

Tom Cody te espera en la secuela de nuestro post sobre Walter Hill...

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Mi blog se muere

Posteado por: The Devil Rules the World el 14 jun En: Algo de comics Pues a mi me ha gustado... Yo, mí, myself... Grandes personalidades del mundo (real o ficticio) Loser Films Algo de cine Algo de todo lo demás Sólo es un poco de sexo gratuito (pero me gusta) - 16 comentarios

Sí amigos. Mi blog está moribundo. No sé que coño le pasa. Lo he intentado todo: respiración asistida, masaje cardíaco, electrodos en los testículos... y nada.

He tirado la toalla, así que estoy empezando a buscarle un buen cementerio. El velatorio será en los próximos días, una vez que el médico forense acabe su trabajo y me diga qué es lo que ha ocurrido.

La familia al completo en el triste velatorio

¿Mi opinión personal? Falta de riego sanguineo. Las palabras que lo alimentaban y le daban vida dejaron de fluir hace tiempo. Hace tiempo que uno perdió ilusión por compartir gilipolleces tales como el diabólico clon de Michelle Wild, la absurda e increible comparación entre dos peliculillas como "Hostel" y "Eurotrip" o el megahit del chancletismo filogay en "300".

Vamos, vamos, sed sinceros, todos lo veíais venir. Los últimos posts han sido poco o nada inspirados y la chispa, si es que alguna vez la hubo, ha ido desapareciendo lentamente. Pero lo peor no es que uno sienta la decepción en la mirada furtiva de sus lectores, lo peor es que esa decepción, que tiene su origen en el diabólico autor, ha acabado provocando la lenta extinción de todo asomo de vida en esta pobre e ilusionada criatura... Además, ultimamente proliferan excelentes artículos en blogs ajenos que parecen firmados por el diablillo en persona, es decir, artículos que bien podrían haber insuflado vida a este ser moribundo, de haberse perpetrado aquí con tanto talento y ganas como fueron empleados allí. ¿Para qué perder el tiempo escribiendo algo que queda mejor expresado y recibe mucha mayor atención en manos de otras personas?

Un último destello de sordidez sin fin: el grande entre grandes Bertín Osborne, acompañado de los grandes entre grandiosos Manowar . Vivir para ver.

Es curioso, echando la vista atrás, como fueron evolucionando los temas y el estilo con los que fueron abordados los primeros posts, allá en la infancia del blog, navegando entre secciones que nunca fueron a ningún lado y posts acerca de absolutamente nada , con el tiempo, y gracias a los primers hits que le dieron vida (como no, tetas y culos ) y algun que otro acierto , el tono y estilo encontraron un rumbo fijo. Era la tierna juventud de este humilde lugar que, sin embargo, encontró una madurez abrupta con cada vez más largos intervalos entre artículo y artículo y una vejez prematura con una decadencia lastrada por el exceso de ego de su mencionado autor. Los últimos posts, a camino entre el exhibicionismo y el confesionario on line fueron ralentizando la circulación sanguinea de este ente coctelero hasta que su defunción ha sido casi confirmada.

Claro está... con "El Síndrome de Lázaro" tan próxima, uno, que no es de piedra, se plantea si la criatura podría tal vez resucitar, aunque fuera como una babeante y descerebrada forma de vida (cosa que, de todas formas, ya lo era un poco).

-Hola guapo, ¿vienes a dar una vuelta?
-¿Cuanto por usar el lazo de la verdad??? ¿Cuanto por usar el lazo de la verdad????

Podemos albergar tal esperanza, entre otras cosas porque, rayos, desde algún sitio hay que tratar de promover a la primera película de Loser Films.

Así pues, podemos esperar y desear una pronta resurrección, quién sabe cómo, cuándo y dónde... si bajo esta misma apariencia, con otra completamente diferente o incluso en una nueva dirección total y absolutamente renovada.

O no.


-¡¡Peteeeeer!!
-Mary Jane, hijaputa, quítate de encima que me estás aplastando los huevossss...!

Incluso Spider-Man parece estar a punto de despedirse también en su nueva aventura comiquiera (próximamente en su tienda de tebeos favorita). Renovarse o morir. O morir simplemente, total...

A modo de gran despedida os dejo este documento único... sé que sabréis valorarlo, se llama "Las peores películas de la historia en 6 categorías". No están todas las que son... pero ya sabéis.

Adblock

¿Qué os ha parecido? ¿Un digno broche final? Sin duda mis favoritas son "la peor muerte" y "la peor interpretación"... aunque "la peor linea de diálogo" también me desencajó la mandíbula...

En fin... hasta la vista, baby.

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El cumpleaños de mi novia

Posteado por: The Devil Rules the World el 19 may En: Yo, mí, myself... Grandes personalidades del mundo (real o ficticio) - 24 comentarios

Y aquí estoy yo. Un viernes por la noche, sin salir de mi casa, pegado a la pantalla del ordenador. ¿Una noche más? ¡No! Porque mañana mi novia celebra su cumpleaños, y para tan magna ocasión no se le ha ocurrido otra cosa que reunir a todos sus amigos (y parte de los míos) en un garito donde otro de sus amigos pinchará su música favorita.
¿Qué tiene esto que ver con nada? Dejando aparte el hecho de que el asunto va a parecer una reunión coctelera versión 2.0 (motivo más que suficiente para hablar de ello) sólo se me ocurre decir que mi capacidad para relacionarme socialmente se va a ver puesta a prueba.
Durante las últimas semanas, a modo de ensayo (y sospecho que orquestado de forma más o menos velada por la propia interesada ), he ido conociendo a una serie de personajes de los que hasta ahora me había hartado de oír hablar, pero a los que jamás había tenido el gusto de conocer.

El primero en caer fue el mítico "Alcachofa azul" , al cual, de hecho, ya había conocido brevemente, precisamente en el mismo bar en el que estaremos reunidos el sábado. Si os preguntáis por qué le llamo así cuando nada en su blog nos haría sospechar su afición por tan poco estimulante verdura, se debe a que ha cambiado de blog. Alcachofa (omitiremos nombres reales, más que nada para divertirnos un poco más) es un tipo con una cultura musical sólo comparable a mi calvicie. Durante una charla con él puedes sentir varias cosas: 1-Tu colección de cds apesta, y lo sabes. Y 2-Probablemente la suya también, pero eso nunca lo sabrás hasta que le oigas pinchar. Al, te doy el beneficio de la duda, porque María flipa contigo. Claro que, si yo soy el tipo del que se enamoró, no nos deberíamos fiar mucho de su criterio.

Unos días más tarde, conocí a otro gran mito coctelero: la Srta. Honeychurch , salida de la película "Una habitación con vistas" que nunca he llegado a ver, a pesar de haber desarrollado una cierta afición por las pelis de James Ivory. Aún me falta averiguar qué es lo que le hace querer ser el alter ego de Helena Bonham-Carter, trataré de preguntárselo el sábado. El caso es que Honey es una chica alta, guapa e interesante, de risa contagiosa, y con la extraña manía de prestarle su ropa a gente con tallas y estilos claramente poco compatibles con el suyo. Ey, quién soy yo para juzgar a nadie.

Entre unos y otros, se añaden al mundo coctelero, dos entes desgraciadamente nada desconocidos para mí, uno, Gonzalo Darko , como tiene la manía de hacerse llamar desde que descubrío a Jake Gyllenhaal (juas juas no pienso explicar eso...), ha empezado un más que interesante blog en el que se puede apreciar la esquizofrénica y algo despistada personalidad que lo poseé. Aparte de compartir alguno de mis más oscuros secretos, ultimamente tiene la manía de acompañarme a los sitios a conocer gente nueva, y de aceptar prestadas prendas de ropa que, evidentemente, están muy lejos de sentarle bien. Darko, pues, ha conquistado la blogsfera en apenas un par de semanas a base de sembrar su prosa acelerada y espontánea. Y lo que le queda.

El otro ente lleva tanto en mi vida que el hecho de que a estas alturas abra un blog para comentar todas las cosas que llevamos años y años (y años) comentando es tan inesperado como sorprendente. La Tumba sin Nombre , cuyo título ya lo dice todo, es casi mi directa competencia en cuánto a pasiones cinéfagas, aunque creo que mucho más exhaustivo de lo que yo puedo llegar a ser.

John Carpenter, el alter ego de César, pero no os preocupéis chicas... César es mucho más guapo.

El sábado os lo podréis encontrar en el bar de turno con una cerveza en la mano y tratando de convencernos de que la copia italiana de "Tiburon 3" es mejor que la original. Oh mierda, creo que acabo de espantar a todas las chicas que podrían haberse interesado en él...

Pero volvamos a esos grandes desconocidos que pueblan la blogsfera que nos ocupa.

Tras muchos meses de rumores y habladurías, el mito tomó forma... el demiurgo coctelero por excelencia, con parche en el ojo y muffin en la mano, apareció en el sitio más inesperado (una tienda de relojes) a la hora más insospechada (ninguna en especial, pero ya sabéis, hay que cuidar la prosa...).
El ubicuo Nick Furia, propietario de la mazmorra del androide es más o menos como os lo imagináis, con un emblema del Capitán América, una chapa de Thundercats y una conversación acerca de no sé que uso de aguas contaminantes que va a realizar la noche del viernes en el centro comercial Xanadú (¿no empiezan así muchas películas de terror con mutantes asesinos?).

Creedlo o no, éste es Nick Furia.

Sólo tengo una pregunta que hacerle cuando le vuelva a ver: ¿cómo rayos consigue estar en todos los blogs a la vez, y aún más, de donde saca las ganas y la energía para dejar comentarios y perlas de sabiduría en todos ellos? Errr... fuerza y aguas contaminantes, coronel.

Aún con todo, me faltan por conocer cocteleros de los que no paro de oír hablar de boca de mi novia, una y otra, y otra vez.

Laluzenmi , espero que no se moleste, pero siempre pensé por su nick que era una chica. María me sacó de mi error, no sólo no lo es, sino que además es un hombre hecho y derecho, con hijo y todo. Qué fuerte que la gente tenga hijos, y que éstos crezcan y acaben creando blogs en los que hablen de sus padres... o algo.

Terneras bicéfalas! Terneras bicéfalas!!! arggggg!!!

Un saludo muy especial para este caballero, que no sólo convirtió a mi amigo Darko en objeto de portada del ABC , sino que va a ayudar a convertir a la cumpleañera en cuestión en escritora de éxito. No está mal, oye.

La última y no por ello menos importante es la fulgurante Ymiki (¿Y mi kimono? , título del blog, al cual yo añado un "yiaaa!!"), de la cual sospecho que María está locamente enamorada a juzgar por los saltitos y las palmaditas que pega cada vez que sale su nombre en una conversación. Ante semejante entusiasmo no pude evitar pasarme por su blog para descubrir a otra prolífica escritora de verbo pegadizo y asombrosamente ameno, exactamente igual que la guapa de mi novia... ¿serán almas gemelas? La respuesta, coming soon. Yimiki, lo siento, te quedas sin foto, pero es que no hay imagen que haga justicia a tus palabras! (ohhhhh).

El hecho de que toda esta gente aparezca aquí y ahora en mi blog no significa que los que no estén sean menos importantes, simplemente que o no tienen blogs, o no vienen al cumpleaños.

Pardillos.

¿Qué resumen podemos sacar de todo esto? ¿Me estoy convirtiendo, contra todo pronóstico, en un ser afable y de conversación interesante? ¿Son nuestros blogs extensiones de nosotros mismos que reflejan nuestra personalidad y la proyectan a lo largo y ancho de internet, para que gente de dudosa catadura moral nos juzgue y analice? ¿Y si eso es así, por qué nos jode cuando un post tiene poquitos comentarios?

Y aún más importante, ¿pueden los lectores de "Completamente fuera de lugar como la pizza taco" ser compatibles con los de "The Devil Rules the World" ? Y sobre todo, ¿por qué el pescado crudo del último japonés en el que comimos sabía a desinfectante?.

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Las sordideces de Pam

Posteado por: The Devil Rules the World el 5 ene En: Grandes personalidades del mundo (real o ficticio) - 11 comentarios

Ya reflejé en otro post hace algún tiempo mi admiración por esta mujer, pero ya es hora de decirlo bien a las claras y sin subterfugios.
Pamela Anderson es la pin-up definitiva. La modelo ligera de ropa (¿y de cascos?) cuya imagen es de por sí una marca de fábrica.

Mi primer contacto con esta mujer fue gracias a los Playboys de mi hermano, en los que no paraba de salir durante una cierta etapa. El éxito de sus fotos en la edición americana, donde batió el record de portadas, se hizo eco en la edición española... con lo que con cada sucesivo pictoral la calidad, tanto de su imagen (que pasó de vecinita simpática y no demasiado exuberante a bomba sexual con gesto de mujer fatal), como de las fotos fue en aumento, y su popularidad la acabó llevando a sustituir a Erika Eleniak en la inmortal serie "Los vigilantes de la playa" (ella era otra jrande del mundo Playboy a la que conocimos con apenas diez años en "E.T." y que tras su paso por la serie conoció breves momentos de gloria con varias peliculillas como "Alerta máxima"...).
Pero el carisma de Pam es inmortal, y su leyenda ha sobrepasado con mucho a la fama que le dio Playboy, y que, como se ha demostrado en muchos casos, siempre suele ser efímera.


Tras su paso por "Los vigilantes de la playa" (en donde le pasó el testigo a la más que estimable Carmen Electra), Pam ya era un sex symbol internacional con una bien merecida fama y unos pechos recién estrenados. Su popularidad le hizo protagonizar una película creada exlusivamente como vehículo de lucimiento personal, "Barb wire" (creo que adaptaba un cómic, pera vaya usted a saber) que ha devenido como una de las grandes joyas ocultas del buen-mal cine de finales de los noventa. Su reinterpretación del Humphrey Bogart de "Casablanca" fue antológica... aunque la peli fracasó en taquilla, como toda peli maldita que se precie de serlo debe hacer. Pam decidió entonces hacer un elegante mutis de la gran pantalla, antes que pretender triunfar a toda costa, como otras grandes petardas de la industria se empeñan en hacer (¿por qué Cameron Díaz no capta la indirecta?).

Al poco, Pam se sacó de la manga otra serie de televisión, "V.I.P." de la que era protagonista absoluta y que horrorizó a absolutamente todo el mundo y sin embargo, su belleza salvaje consiguió mantener la serie en antena durante cuatro temporadas a base de pechonalidad.

Pero en el fondo Pam, que no es tonta, nunca se ha considerado a si misma como una actriz, por lo que nunca dejó de posar para las más prestigiosas revistas, con o sin ropa. Eso es una chica de calendario fiel a sus orígenes y coherente con su trabajo...

Lo más divertido de la vida privada de Pamela Anderson es, sin duda, su extraña fijación por los heavymetaleros o cock-rockers, como muy bien los denominan estos señores.
Su famosa relación con el batería de Motley Crue, Tommy Lee, le reportó a Pam dos hijos, un montón de tatuajes, un video robado que revolucionó la industria del porno y provocó una avalancha de videos "robados" de famosos, y en el que, por cierto, se incluía su boda ¡ÍNTEGRA! y se podía apreciar que el bueno de Tommy era el peor cámara del universo... pero estoy divagando. Como iba diciendo, esta relación le dejó a Pam dos hijos, un montón de tatuajes, un video robado, el contagio de Hepatits C (al parecer por compartir agujas de tatuar), un divorcio, una denuncia por malos tratos, una reconciliación y una nueva ruptura... casi nada.

Pam, incluso, renunció a sus relucientes implantes de pecho para luego volver a ponerselos... aún más grandes... alegando que no "se sentía igual sin ellos". Con un par.

A Tommy Lee le siguió el soso de Brett Michaels, cantante de Poison, con el que, vaya por dios, también grabó un video que, vaya por dios, también fue robado.

El video, además, tiene su miga, no sólo porque da una imagen muy chunga de mal follador de Brett Michaels, sino porque el muy GILIPOLLAS, plantó una vela en el centro del encuadre y, al no iluminar la habitación, la luz de la misma provoca un sangrado brutal semejante al efecto de un sable laser atravesando toda la pantalla e impidiéndonos disfrutar de las cualidades chupópteras de Pam (y, como ya comenté en su día, chupar es muy sano). Total, que el video, aún siendo bastante mejor que el del torpe de Tommy Lee, sigue sin satisfacer a la actriz porno que ruge por salir del interior de Pamela. Quizá a la tercera sea la vencida...

Porque, efectivamente amigos... no contenta con follarse a Poison y a Motley Crue, Pamela se convirtió en la esposa de Kid Rock, un individuo de música algo cuestionable que mezcla el rap con el metal con muchísima menos gracia de la que demostraron Anthrax y Public Enemy cuando inventaron el (sub) género.
Como Kid Rock no tiene carisma ni para llenar uno de los pechos de Pam (claro que, quién lo tiene), acabaron divorciados.

Como muestra de la sabiduría y tremenda personalidad de Pamela, cuando fue entrevistada por David Letterman en su famoso programa de televisión, éste le preguntó cómo era su vida sexual de soltera. Ella, ni corta ni perezosa, le contestó: "no queda una sola esquina con ángulo recto en mi casa". Increible-ble.

El trabajo de Pam en el mundo de la interpretación subió muchos enteros con su pequeño papel en la primera escena de "Scary Movie 3" junto a su colega de Playboy, Jenny McCarthy, absolutamente tronchantes ambas como mujeres de treinta y tantos vestidas de colegialas parodiando el principio de "The Ring"... Al año siguiente protagonizó una más que decente sitcom, "Stacked", que duró un par de temporadas y en la que demostraba su sano sentido de la autoparodia interpretando a una "tía buena con implantes" sin mucho cerebro... Bajaosla de internet, como hice yo (es gratis).
Tras un cameo en "Borat" (del que aún no he podido ser testigo), Pamela protagoniza la comedia "Blonde and blonder" junto a Denise Richards en la que, de nuevo, se ríe de su imagen de rubia siliconada sin cerebro.
Ey, hay que saber explotar los recursos de cada uno...

Como decía al principio del post, Pamela Anderson es la imagen definitiva de la chica de calendario. Dentro de cincuenta años sus fotografías seguirán vendiendo posters y revistas y se la recordará como el prototipo del exceso hecho mujer. Pero es que además, su fama la ha acabado convirtiendo en un trozo de la cultura pop de nuestros días... Ella es, en sí misma, un trocito de la Historia.
La ultimate pin-up, mejorándose y perfeccionandose a sí misma con el paso de los años.
Toda una mujer.

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Simplemente entrañable...

Posteado por: The Devil Rules the World el 19 dic En: Grandes personalidades del mundo (real o ficticio) Algo de cine - 16 comentarios

Qué queréis, soy un sentimental, pero no me digáis que no se os saltan las lágrimas al ver estas fotos...

¡¡Los tres seres más grandes del planeta!!... ¡¡juntos!!... ¡¡de nuevo!!... ¡¡qué viejos están!! (menos Bruce, claro, él sigue siendo The Man).

Sly y Bruce. Es que son colegas...

Stallone parece que tiene motivos para estar contento.

Obviamente, como bien podéis deducir, son del estreno de "Rocky Balboa", la película que nadie quería que Stallone hiciese y que ahora todos estamos deseando ver (y sabéis que sí, no me vengáis con monsergas).

"Rocky", la primera y genuina es un clásico imperecedero. Uno de los mejores guiones que dio el cine en los setenta. Es una de mis películas favoritas ever, y de cualquiera que no tenga horchata en sus venas.
Nunca me cansaré de defender a Stallone, un tipo capaz de parir semejantes personajes, y de realizar semejante interpretación del prácticamente analfabeto Potro Italiano, se merece todos mis respetos. Y los vuestros. Sí, todos sabemos lo que fue de su carrera, pero si os fijáis en los trailers de la época de la primera película, cuando los críticos se rindieron a ella, Stallone era presentado en sociedad como "el nuevo De Niro, el nuevo Brando...".

Buenos tiempos.

Lo que hubiese ocurrido si sus dos siguientes películas (cine "serio", alejado del género de acción), también escritas por él, "F.I.S.T." y "La cocina del infierno" hubiesen triunfado en taquilla es algo que nunca sabremos, pero probablemente Stallone nunca hubiera hecho las secuelas de "Rocky", nunca se hubiera hipermusculado y dedicado al cine de acción y seguramente ahora sería un actor de prestigio que andaría quitándole los papeles a Al Pacino o Robert De Niro (los buenos, se entiende).
O no. Quien sabe. Lo que es seguro es lo que ocurrió después, que, bien mirado, tampoco estuvo mal. Nos brindó otra genial interpretación en "Acorralado", jugó al futbol con Michael Caine y Pelé a las órdenes de nada menos que John Huston en la genial "Evasión o victoria", escribió, dirigió e interpretó dos grandes secuelas "Rocky II" y "Rocky III", y otra más grande aún, aunque absolutamente incomprendida, la filogay y maravillosamente hortera "Staying alive", absurda continuación de la obra maestra "Fiebre del sábado noche" que nos ofreció a un John Travolta depilado y aceitoso bailando al son de ese gran hit de los ochenta "Far from over", escrito e interpretado por el hermano de Sly, Frank Stallone.
Mirad, mirad, y luego hacéos con su disco homónimo del año 1984, como hice yo... (lo que me recuerda la hilarante "Rhinestone" en la que la pechugona Dolly Parton convertía a nuestro querido Rambo en cantante country, pero estoy divagando...)

Ya a finales de los ochenta, Stallone protagonizó inolvidables bodrios que forjaron nuestra infancia ("Cobra", "Yo, el halcón", "Rocky IV"). En los noventa, tras cagarla con el que iba a ser el último capítulo de la saga, "Rocky V", se enderezó bastante con las divertidas "Oscar" (John Landis, te echamos de menos) y "Tango y Cash", y los clásicos modernos del cine de acción "Máximo riesgo" y "Demolition man". Del resto de su carrera nos olvidaremos disimuladamante hasta llegar a "Copland" una simpática película en la que Stallone borda su mejor papel en siglos, como el regordete y nada carismático sheriff de un pueblo lleno de policías.

Sly, en forma a sus sesenta tacos.

Después de pasárselo bien interpretando cuatro papeles distintos en "Spy kids 3", Sly desapareció del mapa (bueno, más o menos) y empezó a marear la perdiz con el guión de un "Rocky VI" del que nadie quería oír (que tire la primera piedra el que no puso los ojos en blanco cada vez que surgía un nuevo rumor al respecto).

Paulie tenía que volver, claro que sí...

Esto es, más o menos, lo que temíamos encontrarnos... (el poster detras del de bigote, claro)

Sorprendentemente, y a pesar de todo y de todos, Stallone consiguió la (poca) pasta para contar el que, ahora sí, será el último capítulo de la saga del boxeador más famoso de Filadelfia.
Después de años de rezar para que el proyecto no saliese adelante, temiendo que la saga cayese en un ridículo mayor del que nos ofrecieron la cuarta y quinta partes (que a mi me molan, por si lo dudabáis), estamos a punto de llegar al fin de una era...

Y es que después de ver los primeros trailers y leer los primeros comentarios, uno, que no es de piedra, comenzó a vislumbrar luz al final del tunel.

Venga, venga, no me digáis que no os emocionásteis con el trailer...
Yo no puedo esperar a verla. Las críticas, contra todo pronóstico, están siendo muy positivas, proclamando que no sólo es un digno final a la saga, sino que es la mejor de todas las secuelas (lo que, dirán algunos, no es decir mucho, pero lo que piensen esos no nos interesa ¿verdad?), la peli desprende buen rollito... por Dios, que no nos equivoquemos.

Por cierto, que he dejado la mejor foto para el final...

¡¡Son Rocky e Ivan Drago!!... "Está muerto... ¡muerto!" (Apollo Creed, no Dolph Lundgren, gran diálogo de "Rocky IV"). Qué bonito reencuentro.

Poned un Rocky en vuestra vida (a partir del 12 de enero en cines españoles... nada de internet, cabrones, que con un poco de suerte aún nos queda ver "Rambo IV"...).

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Los Coreys

Posteado por: The Devil Rules the World el 14 nov En: Grandes personalidades del mundo (real o ficticio) - 7 comentarios

Atontado, me entero de casulidad que esta semana se ha estrenado... ¡en dos cines! de Madrid (y no precisamente los importantes), la película "The birthday".
Para la mayoría de vosotros, este título no os dirá nada, y probablemente seguirá sin decíroslo si no lo remedia nadie.
Esta película (española) está dirigida por Eugenio Mira, al que no conozco de nada, y está protagonizada por, y aquí viene el tema del post, nada más y nada menos que ¡Corey Feldman!
Si te estás preguntando quién cojones es Corey Feldman lárgate corriendo de mi blog antes de que sea tarde. Si, no obstante, decides continuar leyendo, te resumiré quién es Corey Feldman con esta foto:

¡Ey! ¡Es Bocazas...!

Como sé que en el fondo todos le conocías voy a continuar. Creo que es un bueno momento para hacer un somero repaso por la carrera de este insólito actor, y por extensión, de ese otro mito adolescente de los ochenta con el que compartió tan buenos momentos dentro y fuera de la pantalla: Corey Haim.

Claro que antes me gustaría mencionar un poco cómo una película española que lleva hecha por lo menos dos años (la proyectaron en el Festival de Sitges del 2004), acaba estrenándose en dos tristes salas a las que no sobrevivirá ni una triste semana.

Insisto, no sé gran cosa de ella más que está protagonizada por el gran Corey, que es el único actor americano de la película, que transcurre en tiempo real en una fiesta de reunión de antiguos alumnos (creo), que es una peli que parece una comedia pero no lo es, que es un homenaje de su director al cine juvenil de los años 80, y que Corey sale en todos los planos de la peli.

Motivos de peso todos ellos para ir a verla. Pero estoy divagando.

Vayamos con este pequeño gran personaje que es el señor Feldman.

Corey se hizo hombre bajo la mirada de las cámaras del cine de Hollywood. Fue uno de tantos niños actores que deambulaba por películas y series de televisión (debutó en el año 78 con tan sólo siete añitos).
Su rostro fue haciéndose popular gracias a la cuarta parte de "Viernes 13", de la que acababa siendo protagonista, (y eso que en aquella época no le habrían dejado entrar al cine a verla).
Corría el año 1984 y Corey Feldman podía atribuirse gran parte del mérito de cargarse a Jason de una santa vez en "Viernes 13: Último Capítulo". Craso error. La cinta dio tanto dinero que no sólo resucitaron la franquicia un año después, sino que encima su personaje se convertía en el protagonista de los dos siguientes secuelas (aunque mucho más crecido, por lo que no pudo repetir al frente del reparto, lo cual, creo yo, le benefició más que otra cosa).
En seguida le veríamos como uno de los secundarios de la mítica y nunca suficientemente apreciada "Gremlins", y de ahí, a otra de sus grandes y legendarias interpretaciones: "Los Goonies".

Corey Feldman muy bien acompañado en dos obras maestras de nuestra infancia.

Semejante carrerón fue subiendo peldaños cuando participó al año siguiente en otra pequeña joya de los ochenta "Cuenta conmigo", acompañando al orondo (por aquel entonces, actualmente se beneficia a Rebecca Romjin) Jerry O'Connell, al drogata River Phoenix (hermano de Joaquin, por si lo dudábais), y al trekkie Will Wheaton (durante cuatro años fue uno de los protagonistas de "Star trek, la nueva generación", pero su papel era tan poco interesante que, cuando años después, volvió a aparecer en la última entrega de la saga "Star trek-Nemesis", cortaron su escena).

Corey Haim, en sus buenos viejos tiempos.

De alguna manera incomprensible, Corey Feldman se las apañó para estar presente en cuatro de las pelis más carismáticas de mi infancia (bueno, "Viernes 13" no fue muy de mi infancia, pero no empecemos a tocar las narices).
Ya con 16 añitos, Corey inició una más que interesante transición al cine adolesente. Y es aquí donde debemos hacer un alto en el camino para introducir una pieza importante en la carrera de Feldman: su tocayo Corey Haim, también actor infantil de cierto éxito, visto en películas casi igual de trascendentes para la década prodigiosa como "Admiradora secreta", "Lucas" o "Miedo azul" (sí, lo de "trascendentes" era irónico, aunque "Admiradora secreta" mola mucho).

Gracias a sus personajes secundarios en "Jóvenes Ocultos" (o como Joel Schumacher definió los ochenta con una peli de vampiros), los Coreys iniciaron una exitosa carrera juntos, asi como una inmejorable relación personal (sus juergas de alcohol, drogas y furcias son legendarias en los anales hollywoodienses).

Su probada química en pantalla fue explotada hábilmente en su siguiente película "Papá cadillac", gran éxito de taquilla que, además, supuso el debut en el cine de una de mis diosas particulares Heather Graham. Algo que, por sí mismo, ya justifica la presencia de esta gran comedia "teen" en la videoteca de todo buen cinéfago que se precie de serlo.

Una tierna y dulce Heather Graham, de tan sólo diecisiete años, despuntando en su primer papel.

Tras una tercera colaboración juntos, "Dream a little dream", que acabó en fracaso en taquilla, los chicos iniciaron una espiral de decadencia francamente divertida... (es broma). Mientras Corey Haim se enganchaba a la heroína, Corey Feldman aún se las apañó para sobrevivir al final de los ochenta gracias a papelitos en pelis como "No matarás... al vecino" o poniéndole voz a la tortuga Donatello en la adaptación de las "Tortugas ninja". Aún con todo, Feldman cayó también en la heroína y, tras ver como Charlie Sheen le robaba la novia (la mítica actriz porno Ginger Lynn, ampliamente visitada en mis primeros sueños húmedos adolescentes) fue detenido por la policía con su coche lleno de droga y los cristales rotos mientras conducía en dirección contraria. Dato bastante decisivo a la hora de ser desterrado de la primera división (eran tiempos más mojigatos... que se lo pregunten a Rob Lowe...)
Tanto Haim como Feldman disfrutaron a partir de entonces de los lujos de la serie Z yanki y de las pelis directas a video...
En el año 94, negándose a vivir en el olvido, los Coreys volvieron a juntarse para un par de comedietas chungas y la secuela que nadie quería de una película de la que nadie se acordaba, "Dream a little dream 2", que, dicen las malas lenguas, ni siquiere tiene nada que ver con la primera parte.

Grandes hitos en la carrera de Corey Feldman. Con o sin Haim, tanto daba.

Como, obviamente, nada de todo esto funcionó, Corey Haim volvió a sumergirse en la droga (si es que llegó a dejarla en algún momento) y estuvo a punto de diñarla de sobredosis después de ser arrestado por la policía (al parecer apuntó a un agente de la ley con una réplica de pistola...) y de declararse en bancarrota.
Pero nada de todo esto tiene la más mínima importancia si lo comparamos con la siguiente jugada de Haim para sacarse unos durillos... el tiparraco se puso a subastar pelos de su cuerpo (sobaquillo, cabeza, pecho e incluso peló púbico) por ebay.
Sí amigos, el muy hijoputa subastaba su caspa (nunca mejor dicho) encerrada en bolsitas herméticas con el certificado de autenticidad dentro.
QUE - PUTO - ASCAZO.

Corey Haim, con una pinta de yonki sidoso impresionante, nos enseña una bolsita con pelos de su pito. La viva imagen de la SORDIDEZ.

Como el negocio debió funcionarle bien las dos primeras semanas, el muy incivil fue un paso más allá y empezó a subastar... ¡¡sus propios dientes!! Pero al parecer hay una ley que impide subastar partes de tu propio cuerpo por internet (que alivio), con lo que la policía le cerró el chiringuito para desgracia de mitómanos irredentos.
Corey Feldman, por el contrario, aún se mantiene mínimamente a flote gracias a su grupillo musical Truth Movement (ignoro que clase de música tocan, pero la conocida amistad de Feldman con Michael Jackson no augura nada demasiado bueno), a pequeños papeles en pelis y series de televisión (muy pequeños) y al insistente rumor (sospecho que difundido por él mismo) de la inminente secuela de "Los Goonies" (rumor que dura ya diez años). Otro rumor que éstos dos barajan insistentemente es una nueva reunión, esta vez con formato de telecomedia, que llevaría por título "The Coreys"... claro, por qué no.

Fotograma de "The birthday".

Es enternecedor, por lo tanto, que un español de esta patria nuestra, haya tenido el buen gusto de recuperar a un actor como Corey Feldman, hijo del cine con el que nos criamos, para ofrecerle el que probablemente sea el papel más interesante de su carrera.
Lástima que, como parece, poca gente en España vaya a poder comprobarlo.

Los Coreys felizmente reunidos para el lanzamiento en DVD de la edición especial de "Jóvenes ocultos". Por lo menos, Corey Haim tiene un aspecto más saludable...

Si os apetece leer sobre estos u otros entrañables "One Hit Wonders" del mundo del cine y la música como Lou Diamond Phillips o Rita Irasema, visitad este currado blog que he encontrado.

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Brian (IV parte)

Posteado por: The Devil Rules the World el 16 oct En: Grandes personalidades del mundo (real o ficticio) Algo de cine - 9 comentarios

A poco días del estreno de "La dalia negra" ya iba siendo hora de que retomase mi extenso artículo sobre De Palma (y esta vez acabarlo) para dejar el terreno abonado...

- "MISSION:IMPOSSIBLE" (1996):

Tras una racha comercial algo desigual y con la crítica dándole palos a pesar de haber perpetrado una obra maestra de la categoría de "Carlito's way" (hoy muchos de esos críticos cambian de bando dedicándole las alabanzas que le negaron en el momento del estreno), De Palma se dejó querer por la Paramount y por su, por aquel entonces, socio más rentable, Tom Cruise, para llevar a cabo la adaptación de la mítica serie de televisión.
Como De Palma es así, y antes muerto que sencillo, decidió cargarse todos los elementos característicos de la serie en los primeros veinte minutos, para tener luego libertad de hacer lo que le viniera en gana. Lo que nos queda, entonces, es una entretenidísima intriga hitchckoniana, con hombre inocente injustamente perseguido, falsos villanos, falsos aliados y un argumento esquemático con el que el Maestro hizo virguerías sin renunciar a su estilo en ningún momento.

El resultado fue su película de mayor éxito comercial, y casi crítico, aunque curiosamente muchos fueron los que se quejaron de no entender un argumento risiblemente esquemático (¿qué era lo que había que entender?).
Como curiosidad, y ya sé que muchos os lo preguntáis, Brian De Palma y Tom Cruise no tuvieron ningún problema, a pesar de que la prensa no dejó de decir lo contrario. Incluso De Palma tuvo palabras de elogio para el actor ante su profesionalidad: "Siempre estaba en el set, deseando ayudar en lo que fuera para mejorar el resultado de la película" (es que además era productor).

- "SNAKE EYES" (1997):

Viniendo de semejante éxito comercial, los estudios volvían a querer a De Palma, quien aprovechó la ocasión para diseñar junto a su colega David Koepp (guionista también de "Atrapado por su pasado" y "M:I") uno de sus personales thrillers-caja-de-sorpresas (en este caso de la vertiente político-conspiratoria).
La película se abre con un "más difícil todavía" pocas veces superado: un plano secuencia de trece minutos que es, en sí mismo, todo el primer acto de la película: personajes, argumento y escenario presentados en una sola toma (en realidad tres, pero no nos vamos a rasgar las vestiduras por eso).
Nicolas Cage en su salsa.

El problema es que, con semejante comienzo, es muy complicado mantener el listón durante otros cien minutos, y aunque el entretenimiento no decae, y la estructura de flashbacks y falsos flashbacks (inspirada, como no, en el "Rashomon" de Kurosawa) proporciona momentos visualmente brillantes, el argumento se resiente.

Por lo visto, en el guión original el huracán tenía una mayor importancia en el argumento, pero problemas presupuestarios obligaron a reducir su "protagonismo", lo que fue en perjuicio del final de la película. El climax fue descrito por un crítico que no recuerdo como "el final de "En nombre de Caín" pero con diez millones de dólares más"... ante semejante descripción yo no podía más que frotarme las manos, pero la realidad es que el climax es el momento más flojo de una película que va de más a menos, y aunque nunca llega a estar mal, te deja la sensación en el cuerpo de que podía haber sido mucho mejor. O no. Yo, con todo, disfruté como un enano. Y se nota que Nicolas Cage también.
Mención aparte para la hipnótica banda sonora de Ryuchi Sakamoto.

- "MISIÓN A MARTE" (2000):

"Snake eyes", para variar, fue recibida con tibieza por crítica y público, pero el crédito con los grandes estudios aún no se había acabado, por lo que un par de años después, De Palma aceptó un nuevo encargo, ésta vez de un género nuevo para él: la ciencia-ficción.
"Misión a Marte" empieza con una gran premisa: ofrecer un espectáculo de ciencia ficción y efectos visuales desde un punto de vista totalmente realista (se nota mucho la influencia del "2001" de Kubrick) y, como apuntó alguno por ahí, ofrecía a De Palma la posibilidad de eliminar el último obstáculo a la hora de mover la cámara: la fuerza de la gravedad.
De Palma, en un desierto cerca de Vancouver, exterior elegido para rodar las partes "marcianas" de la historia.

La primera hora de película, en la que un grupo de astronuatas se encamina a Marte para tratar de rescatar a otro equipo de exploración ofrece grandes momentos. La cámara se mueve con soltura y hay algún que otro set-piece digno de mención acompañado por la elegante música de Ennio Morriconne. Sin embargo... (ay)... en el momento en el que los astronautas llegan a Marte, el guión y el propio De Palma caen en el absoluto ridículo.

La última hora de película es un sinsentido especialmente insultante (en un defecto muy inusual por parte del Maestro) por la seriedad y pretensiones de profundidad con la que está todo resuelto. Por si eso fuera poco, el climax (o mejor dicho, la parte final de la cinta, porque de climax no tiene nada) es tan tonto e infantil que sorprende muchísimo la vehemente defensa que hace el propio De Palma de su película (cuando es capaz de reconocer errores de planteamiento o guión en obras suyas como "Doble cuerpo" o "En nombre de Caín").
Los franceses, que como todos sabemos son muy suyos y siempre van al contrario, la eligieron como la cuarta mejor película del año 2000 (flipo).
En fín, supongo que la película es solamente la demostración de que errar es humano, incluso para él.

- "FEMME FATALE" (2002):

Antes de empezar con su última gran obra, sólo quiero agradecer al destino, o a quien corresponda, que ésta película acabara siendo protagonizada por Rebecca Romjin (aquí todavía -Stamos, luego tuvo el buen gusto de divorciarse) en lugar de la poco estimulante Uma Thurman.
Sí amigos, De Palma, supongo que harto ya de los estudios, decidió irse a Francia a producir una película pequeña sobre la que tuviera el control absoluto, para poder despachar otro de sus alucinantes excesos. Y en mi opinión, uno de los más logrados.
"Femme fatale" se abre con una semidesnuda Rebecca Romjin (regalo de los dioses) viendo "Perdición" en la televisión. Toda una declaración de principios para lo que nos espera, y una muestra más de la inteligencia de su director.

La secuencia de apertura, desarrollada en la inaguración del Festival de Cannes, en la que la que nuestra querida Rebecca seduce a otra semidesnuda actriz con el fin de robarle un trozo de bisutería que usa a modo de sujetador, tiene tantos elementos increíblemente acertados que ni siquiera voy a perder el tiempo enumerándolos... la música (de nuevo Sakamoto), Rebecca montándoselo con otra actriz, la evolucion de la escena en crescendo continuo... vaya, al final sí que he enumerado alguno... en fin, una de las mejores y más alucinantes set-pieces de su filmografía.

Pero lo mejor es que, a diferencia de "Snake eyes", la película no va cuesta bajo después de semejante arranque y, en lugar del tipico thriller lineal al que nos tiene acostumbrados, De Palma nos sumerge en una fantasía llena de trampas que acaba desembocando en el más bizarro "era yo" del que hayamos sido testigos últimamente...
Para variar, muy poca gente cogió el chiste y la peli fracasó en casi todo el mundo.
Y es que la gente sufre de pereza mental...

Brian y Scarlett nos esperan... --->

Y hasta aquí hemos llegado, con "La dalia negra" a punto de estreno, ya podemos sacar, no obstante, algunas conclusiones sobre su devenir comercial. La primera es que, otra vez, la película ha vuelto a fracasar en EEUU y, otra vez, la mayoría de la crítica "seria" vuelve a decir las mismas cosas sobre el cine de De Palma, aunque, eso sí, han sido mucho más benevolentes que de costumbre (es que está basada en un libro de James Ellroy y eso tira mucho). Yo doy por finalizado mi repaso a su filmografía, hasta el viernes más o menos.
Nos vemos en los Ideal (o donde sea que la echen en VO).

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Parecidos razonables 2 (escalofriante)

Posteado por: The Devil Rules the World el 9 oct En: Grandes personalidades del mundo (real o ficticio) Sólo es un poco de sexo gratuito (pero me gusta) - 2 comentarios

Vaya, pues no podía haberme esperado un par de días para escribir mi último artículo... resulta que he encontrado un caso de clonación real y verídico que me pone los pelos de punta y que necesito compartir con alguien, así que, lector casual, te ha tocado.

Todo el mundo conoce a Michelle Wild... (¿no? pues deberíais, que leches) la mítica actriz porno húngara 100% natural. Una de las más bellas y entregadas del género (una verdadera profesional). Por razones que no vienen al caso, ésta fabulosa hembra decidió retirarse del porno hace cosa de un año para dedicarse a menesteres tales com la maternidad y la interpretación de culebrones húngaros (la calidad de los mismos es una incógnita que, me temo, nunca despejaremos). Su carrera, breve, pero intensa, sólo duró del 2000 al 2005.
Hasta aquí todo correcto.

La movida empieza cuando, surfeando inocentemente por páginas de torrents no recomendados para menores, me encuentro con una película americana del 2006 en la que aperece... sí, lo habéis adivinado... Michelle Wild.
Downloading.
Abro el archivo y empieza una escena con Michelle y una rubia francamente repulsiva. Noto algo raro. Su cara es diferente... es ella pero... hay algo extraño en su cara. Su gesto ha cambiado por completo, nada de sonrisas picaronas marca de fábrica, ni de la lujuriosa entrega de la que suele hacer gala. Pero es que aparte de eso hay algo... no sé... no parece ella.
Entonces caigo.
Se ha operado.

Horror, horror y mil veces horror. ¿Cómo es posible que uno de los rostros más bellos del porno mundial se opere la cara? ¿Una tía que presumía de pechos naturales y que, a diferencia de la gran mayoría, tenía sus buenas carnes? No, no... algo así no puede haber ocurrido... el caso es que su cara... es ella, pero... es rara. ¿Se ha operado la nariz? Su nariz era perfecta. No, no es la nariz. ¿Entonces? Las mejillas. Sí, eso es, las mejillas parecen más hacia dentro, su cara es menos redonda... o algo... ¿realmente se pueden operar unas mejillas? Supongo que si lo hicieron con Michael Jackson...
Pero el asunto sigue sin cuadrar. Estoy seguro de que Michelle Wild, actriz retirada y de lo más sanote del género no puede haber cometido este atropello contra su cuerpo. Entonces me acuerdo del último episodio de "Las Vegas" que vi en casa de María, en el que aparecía una Lara Flynn Boyle (mito erótico de mi adolescencia gracias a su papel en "Twin Peaks") con la cara deformada por el botox y los labios hinchados con silicona de forma que parecía o un pato o Esther Cañadas... Y no puedo más que echarme las manos a la cabeza, con expresión de horror y abatimiento sin igual... Dios, ¿por qué se hacen eso a sí mismas?...
Michelle Wild se ha automutilado...

ANTES: Lara Flynn Boyle, cuando era una de las criaturas mas adorables de la existencia.

DESPUÉS: Lara Flynn Bo... ARGGHHHHH!!!!!

Y entonces lo veo. La gran revelación. El dato clave. Michelle Wild, ÉSTA Michelle Wild... ¡no tiene tetas! Bueno, sí tiene, pero no tiene LAS tetas (magníficas) de la verdadera Michelle Wild. Y la verdad me golpea como un camión a ciento cuarenta por hora: ¿ES POSIBLE QUE ÉSTA NO SEA LA VERDADERA MICHELLE WILD?

ÉSTA es la FARSANTE... sí, ya sé que aquí no se parece mucho, pero claro, ahora SABEMOS que hay dos actrices que se llaman Michelle Wild... en serio, tenéis que ver el video. --->

Rayos, no me enfrentaba a estos dilemas desde que era pequeño y en el cine de verano del pueblo echaban pelis de Bruce Lee protagonizadas por tíos que no eran ni remotamente Bruce Lee (qué tiempos aquellos).
Entonces recuerdo un dato distintivo inconfundible. La auténtica Michelle tiene una mancha en su brazo izquierdo.
Vuelvo a la escena, la paso frame a frame buscando el brazo de esta farsante (las tetas y su falta de actitud ya la han delatado, pero busco la prueba definitiva) y entonces lo encuentro... su brazo derecho está limpio. No hay manchas. El fraude ha sido descubierto.

La auténtica y genuina (y bellísima) Michelle, nos enseña la inconfundible mancha de su brazo.

Alarmado, a punto de llamar a la prensa, busco desesperado por internet información sobre la existencia de este insustancial clon, y en iafd (el imdb del porno, para los que no lo sepan), veo que sí, efectivamente, hay una segunda actriz llamada Michelle Wild que acaba de lanzarse al ruedo este año.
¡¡FRAUDE!! ¡¡FRAUDE!! ¡¡Que me devuelvan la pasta...!! errr... bueno, ya me entendéis. ¡Justicia para Michelle!!
En una página dedicada a analizar los últimos estrenos porno encuentro una ficha de la película en la que un cretino dice: "Michelle Wild ha perdido mucho con la operación de nariz". He aquí a un aténtico profesional del medio...

Sigo buscando en páginas parecidas. Me encuentro con estas palabras de otro "crítico" del género: "No estoy seguro de que esta sea la Michelle Wild que conocemos, pero hace bastante tiempo que no veo una película suya y no podría decirlo con seguridad... de todas maneras, no me quejo..."
Pero serás cabrón... ¡¿que no te quejas!? grrrrrrrrrrrr...
¿Qué le pasa al mundo? ¿Y cómo es posible que hayan podido fabricar un clon casi perfecto de una actriz porno? Y sobre todo, ¿por qué no nos ofrecen la tecnología y los medio para poder hacerlo en nuestra casa?
(gruñido) (refunfuño) (gruñido)
Esto no quedará aquí...

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