Empiezo a notar la tremenda responsabilidad de tener un blog.
Cientos (si no miles) de personas que cada mañana abren mi página con la ilusión en su corazón de poder leer algo de la maravillosa prosa que teclean mis dedos no pueden quedar decepcionadas. Así que me veo obligado a estrujarme el cerebro para traer cada día (o cada dos o tres días, tampoco vamos a ponernos puntillosos con eso) alguna idea, comentario u observación ingeniosa, interesante... emocionante quizá. Siempre con la esperanza de poder llegar al menos a alguno (si no a muchos) de los cientos (si no miles) de ávidos lectores impacientes por marcharse corriendo a otro blog.
Ahh, el duro mundo de escribir por escribir. ¿Se sentirán así los columnistas de los grandes periódicos nacionales e internacionales? ¿Buscan sus propios temas o se los soplan desde la redacción? ¿O sólo escriben cuando quieren y/o les apetece? Carrie Bradshaw tenía a sus amigas y sus relaciones personales para inspirarse... aún así nunca nos aclararon en la serie "Sexo en Nueva York" cada cuanto salia la columna de Carrie en el periódico. Carlos Boyero escribe una columna en "El Mundo" básicamente cuando le da la gana (que no traten de engañaros con eso), la columna aparece dia sí, tres días no, día sí, siete días no...
Así que... ¿qué hago cuando la inspiración no da sus frutos? ¿cuando no doy con el tema que ha de promover la reflexión en un mundo poco acostumbrado al ejercicio neuronal?
Pues, casi siempre, recurrir a las fotos de tías en pelotas.
O qué os creíais...

Dicho esto vamos a aclarar que estas no son fotos cualquiera de actrices porno cualquiera. Son una serie de retratos del famososo fotógrafo americano Timothy Greenfield-Sanders (es famoso ¿no?) que dio con la idea después de ver "Boogie Nights". Los retratos (dos por cada actriz, también salen actores pero entre poner a Ron Jeremy y poner a Jenna Jameson...) tratan de reflejar la dualidad de unos personajes que, en su mayoría aseguran sentirse más cómodos desnudos que vestidos... Y la verdad, la mayoría están muchísimo mejor vestidas que desnudas y maquilladas.

Tawny Roberts, vestida parece una hermana guapa de Toni Collete, desnuda parece una hermana guapa de Toni Collete sin ropa.

Ginger Lynn, la edad no perdona... ayy como caen los mitos de infancia. Aún así sigue en el negocio. Dí que sí, tus fans no te olvidamos.

Sunrise Adams, vestida parece una chica normal y todo... era de las más bellas, pero se operó sus estupendas tetas y se puso esos extraños bultos... cosas del bussiness supongo (que pena).

Briana Banks, nótese la sutíl diferencia en su mirada... lo que le hace a una quitarse el chandal. Por lo demás bien ¿no? (arf)

Jenna Jameson, la mítica y archiconocida actriz demuestra que a sencillez y belleza no la gana nadie. Está igual con ropa o sin ella. Y es que ella es así, que cambien las demás...

Jesse Jane, una de las últimas reinas del cine para adultos es lo más parecido que he visto en mi vida a una muñeca Barbie (una Barbie petona, se entiende).

Janine Lindemulder, una de las más grandes, que, al igual que Jenna Jameson, demuestra su sencillez. Y es que, leches, para estar guapa en una peli guarra no hace falta pintarse como una puerta. Olé, olé y olé, sí señor (se me notan mis preferencias ¿no?)

Belladonna, la (ex) chica de Nacho Vidal también demuestra que sabe posar con, y sin. Aunque con pelo está mucho más guapa.

Y bueno, hasta aquí el experimento y el artículo de hoy. Espero que os haya llenado de satisfacción y que haya provocado en vosotros esa chispa de reflexión que comentaba antes, para que ahora acometáis vuestras futuras actividades (ya sea ocio o trabajo) con mayor y mejor dedicación que antes de leerme. Si es posible.
Agradeceré cualquier comentario al respecto...