Una vez hice un corto, el primero que acabé, en el que un tío torturaba a otro. Se llamaba "La poco afortunada historia del desarrollo de una relación muy peculiar entre dos personajes de distintos caracteres en un ámbito equivocado". Fijaos que aún no habéis visto el corto y ya estáis aburridos de él.
Es el mayor montón de mierda que te puedas echar a la cara.
Vale, aprendimos un montón de él. De cómo rodar y montar una escena, de lo que se debe y no se debe poner delante de la cámara y un montón de cosas superútiles. Pero visto ahora (y visto entonces) es tan malo que casi hasta te da pena.
La buena noticia es que mejoré, la mala que no me queda nada del pelo de esa foto. Eran otros tiempos. Yo era joven (eso fue en el 95). El único motivo que tuve para hacer el corto era que quería hacer algo. Pensé que sería más fácil hacer algo sin grandes excesos de producción. Básicamente porque no había dinero, así que escribí una historia que transcurriese en un único escenario y con muy pocos personajes. Por aquel entonces yo quería hacer una obra rompedora, original y algo truculenta... pero sutíl. En resumen, era un maldito pretencioso hijo de puta.
Pero por el amor de Dios miradme en esa foto. ¿No os dan ganas de patearme la boca? Vale que era una pose medio de coña, pero joder, no lo parece.
Que triste.


Un par de años más tarde, y con muchas menos pretensiones encima: "Diabólicas Bondades" (1997). Por lo menos empecé a rodeaerme de actrices. Por algo se empieza...

Con el tiempo conseguimos hacer algunos pocos cortos de los que nos sentimos más o menos orgullosos, pero sólo mirandolos con perspectiva y sabiendo en qué circunstancias se hicieron. Vistos ahora valen para muy poco más.


Poco a poco fuimos mejorando los medios... y nuestro pelo seguía creciendo. Que yo recuerde, esa ha sido la única vez en mi vida que me he hecho una coleta. Lo que daría ahora por poder hacerme otra...
En realidad creo que lo único para lo que he seguido haciendo cortos es para ir mejorando un poco más, a ver si llega un punto en el que me salgan cosas razonables cuando me ponga tras una cámara.
Eso y poder ligar con chicas guapas, claro.


Fotos del rodaje de "Situaciones" en el año 99, un primer intento de dar un paso adelante en nuestra forma de rodar cortos. Se quedó en eso, en intento. Pero los chicos salen guapos ¿eh?

Todavía pasaron un par de años hasta que nos salió nuestro primer rodaje decente "El Cuervo de las plumas blancas" (2001). ¡Inauguración de no sé qué festiva de Málaga! Lástima que no lo dirigiese yo (uhmm).

Jaime Vaca trata de aprenderse el guión de "El Cuervo..." entre toma y toma.

"El Cuervo de las plumas blancas" (2001), de César del Álamo.
Al año siguiente ruedo lo que más o menos se puede calificar como mi primer corto serio. Algo decente sí es.


"Deconstrucción" (2002)... Emilio y Alberto son dos tipos duros. Y seguimos con las chicas guapas...

Fotogramas TODOS de "Deconstrucción"... eeeeejeeem...

Siguiente rodaje: "Entonces..." (2003). Es como mi primer corto pero sin instrumentos de tortura. Y algo mejor hecho.


Gonzalo le enseña a Ana lo que NO tiene que hacer en la siguiente toma. Debajo, yo trato de explicarle que solo estoy en esto por el dinero y las mujeres. La decoración se la curró Martín Marco, que es un monstruo.

En el fondo las cosas han cambiado muy poco. Lo único que ahora sabemos pasárnoslo bien en nuestros rodajes.

Marina quiere hacer cortos con otro tipo de directores... pero en el fondo me quiere...

Proximamente en sus mejores pantallas: "Cadáveres en el armario". Sólo nos queda el detalle de vender el proyecto... el trailer ya está hecho.


Mañana continuaré con el primer largometraje y los primeros trabajos de Loser films como productora profesional... Y os lo aseguro, las fotos merecen la pena...