Buscando información acerca de cómo escribir una buena "biblia" para una serie de tv (ya que el guión cinematográfico no encierra misterios para mí... bwuahah hahaha hahah... ehm... ) he dado con este más que interesante Blog, y sobre todo, con este imprescindible artículo, que hace referencia a este otro artículo, escrito nada menos que por Nacho Vigalondo, director del corto "7:35 de la mañana" nominado al Oscar al mejor cortometraje del año 2004.
Todo esto viene a cuento de que sí, estamos jodidos. Y no, nunca vamos a triunfar.
O por el contrario podemos decir que sí, que muy bien, que triunfaremos, pero que ya basta de tragar mierda. ¿Mierda? Mierda, sí. Intentaré explicarme.
La industria yanki está en crisis. O eso dicen constantemente los que entienden de esto. Al menos desde que yo leo a los que entienden de esto llevan diciendo lo mismo, que la industria del cine en EEUU está en "crisis de ideas". Lo cierto es que una industria que produce 200 películas al año y casi un tercio son remakes o secuelas no parece tener las ideas muy claras. Por si eso fuera poco las películas son cada vez más caras de hacer y los beneficios más complicados de conseguir. Y luego está, claro, el tema de la piratería, que como todos sabemos es el causante del cáncer, la pobreza y el desplome de la economía mundial. Además de que está feo copiarse una película que no pensabas ver de ninguna otra manera.
Pues eso, que los yankis, jajaja, no saben o no pueden hacer buenas películas.
Aparte, aquí, en España, llevamos años sin ver una película medianamente interesante con una propuesta original y/o diferente, pero eso no tiene ninguna importancia realmente. Aunque, en el fondo, todos sepamos que si los yankis hacen pelis malas que la gente va a ver y los españoles hacen pelis buenas que la gente no va a ver, es siempre culpa de los yankis y de los españoles. Nunca de las películas (yankis o españolas).
Lo que no se puede negar es que el espectador español medio siente una pereza natural hacia el cine producido en su país. Pereza que, en cambio, se traduce en todo lo contrario cuando se trata de una serie de televisión producida en su país, que es el nuestro sólo cuando gana la selección española y Fernando Alonso, pero pocas veces más.
¿Qué tienen las series españolas que arrastran tanto a la audiencia? Por absurdo que parezca, creo que el público de las series prefiere ver personajes y situaciones con las que se siente identificado. Vale, pero con un matiz: que se sientan identificados con ellos, pero que no tengan que pagar para verlo.
Así que, en igualdad de condiciones, el cine español podría superar al yanki ¿no?. Pues no. Porque si esa teoría fuese cierta, las películas españolas serían las más pirateadas y copiadas. Y no lo son. Aunque cada año en la ceremonia de los Goya pataleen al respecto.
Hablemos ahora de la televisión americana. Porque si el cine yanki "está en crisis", la televisión atraviesa el que es, seguramente, el mejor momento de su historia. El nivel de las series, en cuanto a creatividad y aspecto visual ha crecido hasta el punto de competir en igualdad de condiciones con muchas películas.
Series como "24", "Alias", "Prision Break", "Perdidos", plantean conceptos y formas de lenguaje visual absolutamente originales y mantienen la tensión durante una temporada que abarca entre los 22 y los 25 episodios. Las escenas de acción ya no parecen acartonadas y el espectaculo crece acorde con la calidad de la historia.

"Los Soprano", "A dos metros bajo tierra", "Mujeres Desesperadas" encierran una mala leche y crítica social, casi siempre disfrazada de humor y/o ironía, que rara vez podemos contemplar en una película producida por un gran estudio.

"Arrested Development", "Scrubs" o "My name is Earl", comedias alejadísimas de las risas enlatadas y con propuestas frescas y divertidas.

"Urgencias", "House", "Veronica Mars", "Deadwood"... o incluso series de ciencia ficción como "Galactica" (remake de la serie original del año 1979) o "Firefly" poseen personajes y tramas tan sólidas y bien desarrolladas que cada capítulo es una pequeña dosis de buen cine.

En fín, un medio como la televisión, tantas veces despreciado, está claramente en auge y, artísticamente, bastante lejos de la industria cinematográfica.
Claro que, si uno mira la televisión española (que no Televisión Española) descubrirá los clones de turno de "Médico de familia", "Los Serrano", "El comisario", etc... series, que ya desde su comienzo, son, de hecho, clones de series americanas. El ejemplo más sonrojante es el de "Hospital Central" con tramas, personajes y realización sacadas de "Urgencias" pero quitándole todo el talento posible a cada una de las tres partes. De vergüenza ajena.
Lo mismito, vamos...
Por si eso fuera poco, los capítulos de las series tienen un absurdo formato anárquico que incluye telecomiedias de 65 minutos con 45 de anuncios o series dramáticas de hora y media con media hora de anuncios. Vamos, que para verse un capítulo entero necesitar armarte de paciencia y desde luego, no tener prisa. Yo siempre que me pongo a cenar con "Aquí no hay quien viva", acabo cenando con los anuncios de "Aquí no hay quien viva" sin ver un solo plano de la serie (esto es verídico, lo juro) luego, claro, recojo los platos y me pongo el último Dvd que me he comprado en el que tengo que tragarme un anuncio de la SGAE en el que me llaman ladrón.
Las series españolas, procuran no salirse del tiesto, ni buscarle tres pies al gato. Como mucho pueden adentrarse en un fusilamiento más de la serie yanki de turno, como la que protagoniza Verónica Sánchez en el canal Cuatro tratando de convencernos de que no es "C.S.I.", aunque a veces me pregunto si realmente lo intentan o les da igual.
La televisión en España nunca podrá aspirar a las cotas de calidad de la americana mientras se sigan respaldando conceptos tan sobados e ideas con tan poco riesgo y creatividad. En el cine, por el contrario, se podrían asumir todos los riesgos necesarios una vez que las televisiones hayan comprado parte de la producción (menuda paradoja, las televisiones son las que sostienen el cine español al que no va a ver nadie, mientras dan portazo a proyectos creativos que podrían hacer crecer su adiencia). El problema de esto es que, al sólo haber cuatro productores potenciales (las televisiones), y éstas prefieren arriesgar lo mínimo posible, al final sólo trabajan los mismos. Y los mismos llevan veinte años aburriéndonos con sus historias de "niño descubriendo el mundo adulto" o "historia de post-guerra" o peor, "niño descubriendo el mundo adulto en la post-guerra"... Vale, estoy generalizando bastante, pero todos sabéis a qué me refiero.

Vaya lamento más espeso ¿no?. A esto me refería con que estamos tragando mierda. Nos tragamos la mierda que nos quieren dar las televisiones... tanto lo que producen para que la veamos los martes por la noche (es un decir) como lo que no producen para que se estrene el viernes (otro decir). ¿Qué podemos hacer? Por lo pronto estaría bien dejar de patalear (esto va por mi y por la "industria" del tan acomodado y poco ambicioso cine español, que a veces parece que lo único que hace es sentarse a esperar el dinero de las subvenciones para ponerse a currar) y empezar a ser prácticos, originales, interesantes, divertidos, extraños, alucinantes y sobre todo entretenidos. Y que si no hay dinero lo buscas, y si no hay distribucion lo pones en youtube, y que si no hay ideas pongas "24", o "House", o "Los Soprano", o "Urgencias" y dejes de dar por culo con series insufribles que se desarrollan en el bar de la esquina.
Y sí, "Cuéntame" también es un pagio, ¿o es que nadie recuerda ya "Aquellos maravillosos años"?