Brian (I parte)
el 28 ago En: Algo de cine - 7 comentarios
Recogiendo el testigo de mi artículo acerca de "La dalia negra", y ya que últimamente no paramos de mentarlo entre mis nuevos amigos sordidos, voy a diseccionar un poco el por qué Brian De Palma me parece el más grande director actual, y las películas que le han llevado a serlo (y que al mismo tiempo me han proporcionado mis mejores momentos ante una pantalla de cine) (o televisión, obviamente). De Palma entró en mi vida de forma bastante extraña. Mi padre, cinéfago confeso y adicto a coleccionar películas, estaba amortizando a lo bestia el VHS que se compró allá por el año 83. Un día le llegaron por correo varias películas que había comprado de un extraño catálogo. Entre estas películas estaban "La quimera del oro" de Chaplin, "Gritos y susurros" de Bergman, y dos películas que cambiaron mi existencia: "Vestida para matar" e "Impacto" de Brian De Palma... Por aquel entonces yo tendría unos siete años, y no sé si fue por pereza o qué, pero a mis padres no les importó que yo viera semejantes películas con ellos (las negociaciones fueron duras, pero poco después conseguí que mi padre me dejara ver las pelíclas "no recomendada para menores de 13 años", hoy no tendría esos problemas, todas son "pendiente de calificación por edades"). A pesar de que realmente no comprendía la mayor parte de lo que veían mis ojos, mi cerebro activó una pequeña trampilla. No sabía qué significaban esas películas, sólo sabía que me gustaban (y que Travolta sabía hacer otras cosas parte de bailar). Por supuesto, y como buen freak de medio pelo que soy, aún conservo como oro en paño esas dos ediciones en vhs de la distribuidora Video Movies Internacional.

Así lucían las ediciones de las películas que me introdujeron a un nuevo y maravilloso mundo...
Mi siguiente acercamiento a De Palma fue cuando "Los intocables" pegó fuerte a finales de 1987. Fui al cine, plenamente consciente de quien era su director y de lo fascinantes que me resultaban sus imágenes... obviamente la peli me flipó todo y más, pero aún y todo fui tan rematadamente pedante como para decirle a mi hermano a la salida del cine "no parece una película de Brian De Palma" (joder, que tenía nueve años... yo me hubiera dado una patada en los morros por respondón). Obviamente, sí que lo parecía, y no sólo por la mítica escena del carrito de bebé, pero es cierto que su estilo estaba bien camuflado.
En sus primeros tiempos, sin canas.
Desde entonces fui siguiendo con interés su carrera ("Corazones de hierro", "La hoguera de las vanidades") hasta que llegó "En nombre de Caín" en el año 92. Ahora ya tenía bastante más criterio y la película me cayó como un chorro de refrescante aire fresco. Qué grandiosa película, tramposa, divertida y fascinante a partes iguales. Al acabar recordé lo que fue ver "Impacto" años atrás. Por aquella época fui viendo también sus primeras películas "El fantasma del paraíso" y "Carrie" que fueron reforzando mi alta opinión sobre él... Y entonces llegó "Carlito's way", y caí rendido a su grandeza. Desde aquel día de febrero de 1994, a la salida del cine Lope de Vega (ahora teatro) en Madrid, no hago más que besar el suelo que pisa y ponerle velitas en mi pequeño santuario (pero no queréis que entre en esos sórdidos detalles). Vayamos pues, a observar su obra detenidamente: Reconozco que no estoy muy familiriazado con la primera etapa de su carrera, algo más experimental y politíca de la cuenta... su primera película estrenada fue "Murder a la mod", en el año 1968 (que va a ser recuperada en dvd en zona 1 en breve) y con la que De Palma no acabó nunca de estar muy satisfecho.


Antes había rodado con muy bajo presupuesto la película "The wedding party" protagonizada por su colega de entonces Robert De Niro, y posteriormente alcanzaría cierto éxito comercial y critíco con la sátira política "Greetings!" (editada en España en dvd como "Saludos", aunque ignoro qué tal será de calidad, intuyo que no muy buena), de la que haría una continuación: "Hi, mom", de nuevo con De Niro repitiendo el papel de la anterior. En su siguiente película drigiría al mismísimo Orson Welles: "Get to know your rabbit" fue la primera película dirigida para un gran estudio (Warner) que acabó como un gran fiasco. Pero como no hay mal que por bien no venga... De Palma rueda entonces la que será, a efectos practicos, su primera película. O al menos su primera película como el De Palma que todos conocemos y amamos.
- "HERMANAS" (1973):
Aquí comienza el flirteo con Hitchcock y sus pequeñas artimañas. El retorcido argumento y los pliegues y repliegues que la trama va formando en torno a un sorprendente e inesperado asesinato se dan la mano con un estilo visual creativo y original con el que De Palma parece estar experimentando. Por si fuera poco, el maestro Bernard Herrmann compone la banda sonora, con lo que los guiños a Hitchcock (y en particular a "La ventana indiscreta" y "Psicosis" en las que profundizaría más tarde) quedan incluso más justificados. Reconozco que aún no me he entardo muy bien de qué es lo que pasa al final de la película, pero me quedo, sin duda con esa primera media hora en la que el argumento va saltando y saltando sin saber dónde va a acabar. Por cierto, Margot Kidder, antes de ser Lois Lane, estaba buena y todo. En el reparto también estaban William Finley (abajo seguiremos hablando de él), Charles Durning y Jennifer Salt.
De Palma y Margot Kidder durante el rodaje.
Actualmente se está preparando un remake (ayyy).
- "EL FANTASMA DEL PARAÍSO" (1974):

Su primera obra maestra es un musical demente y fascinante a partes iguales que fusila con talento lo mejor de "Fausto" y "El fantasma de la ópera", y que nos deja en el personaje de Swan (interpretado por el músico Paul Williams) una imagen bastante aproximada de en lo que podría haber llegado a convertirse Michael Jackson si tuviese algo más de dos dedos de frente. Aunque ahora que lo pienso, Michael realmente se parece al fantasma de la ópera versión Lon Chaney, uhmmm... Willima Finley, hasta entonces actor fetiche de De Palma, interpreta a Winslow, nuestro desgraciado compositor caído en desgracía, la guapísima Jessica Harper (a punto de realizar "Suspiria") como la angelical Phoenix, objeto del deseo y musa del Fantasma, y el inolvidable Beef (interpretado por otro habitual de De Palma, Gerrit Graham), cuyo grupo guarda un sospechoso parecido con los por aquel entonces de moda, Kiss, completan el variado reparto.






El mencionado Paul Williams además, compone las canciones de este musical atemporal que nos muestra las desgracias que el glam rock puede causar en nuestra vida. Para mí, lo más genial de la película es su ritmo desenfrenado (sobre todo en su primera mitad), su sentido del humor (ese comienzo con los Juicy Fruits, o el retrato del patético Beef), sus míticas canciones y ese último acto cargado de tragedia cuyo climax acontece en medio de una delirante orgía rock... Como debe ser. El maestro ha alcanzado la cumbre, y nosotros el cielo (o el infierno, junto a Winslow).
- "FASCINACIÓN" (1976):

Tras la brillantez de "El fantasma del paraíso", nos llega este extraño plagio de "Vertigo", con guión de un Paul Schraeder ("Taxi Driver") que se sintió ultrajado con el resultado final. Es una película con buenos momentos, pero demasiado deudora de Hitchcock. Fue el primer trabajo de John Lithgow con De Palma y de nuevo Bernard Herrmann puso la banda sonora. En uno de sus últimos trabajos antes de morir.
Tengo que darle una nueva oportunidad a esta película, aunque su escena final justifica el visionado.
- "CARRIE" (1976):
Y llegamos a la auténtica consolidación. Esta adaptación de la prmiera novela (y primer best-seller) de Stephen King fue el primer gran éxito comercial realizado para un gran estudio de Brian De Palma, quien, a pesar de todo, se sintió defraudado con el trato que la United Artists le dio a la película, vendiéndola como una película de terror más, en lugar de como una película de terror "importante" de la misma forma en que se vendieron "El exorcista" un par de años atrás, o "La profecía" ese mismo año (las dos fueron gigantescos éxitos). De cualquier forma, Brian salió ganando, ya que en ella conoció a su futura mujer y actriz fetiche, Nancy Allen y a un primerizo John Travolta en tiempos pre-"Fiebre del sábado noche".
La adorable Nancy Allen, futura señora De Palma.
Las alucinantes interpretaciones de Sissy Spacek como la atormentada y telekinétika Carrie White y de Piper Laurie (en su regreso al cine tras varios años de voluntario retiro) como su lunática progenitora les valieron sendas nominaciones al Oscar, y el éxito crítico y comercial de la película le abrió al maestro las puertas de Hollywood.
Pero lo realmente importante es que el estilo visual de De Palma, en constante progresión, alcanza aquí cotas de genialidad pocas veces superadas. El interminable plano secuencia en la escena del baile, la introduccion de la película a cámara lenta en el vestuario de las chicas... (¡¡síiiiiiiiiiii!!!) o el climax final en esa sangirenta coronación como reina del baile... todo ello bajo el influjo de la alucinante banda sonora comuesta por el italiano Pino Donaggio
(hasta entonces cantante que compitió con Georgi Dann en algún Festival de Benidorm allá por los sesenta... dato real, lo juro) son la prueba definitiva de que De Palma iba varios pasos por delante de sus contemporáneos. Como curiosidad cabe destacar que las pruebas de casting las realizó conjuntamente con George Lucas, que preparaba "La guerra de las galaxias" y tanto Amy Irving como William Katt (luego "Gran héroe americano") audicionaron para los papeles de Leia y Luke...
¿Y que me decís del susto final? Alguna vez ha dejado de funcionar por muchas veces que la hayáis visto y por muchas veces que haya sido imitado? (Por cierto, la actriz que hace de madre de Amy Irving, era realmente su madre... dato chorra para rellenar espacio). Es muy curioso que actualmente De Palma se muestre insatisfecho con como montó la parte del climax a base de split-screens (pantalla dividida), ya que opina que distrae la atención de lo que realmente está ocurriendo, y que de rodarla en la actualidad no lo hubiera hecho así. Lo cierto es que esa escena ha acabado por ser casi única en la historia del cine de terror. Nadie se atrevió a imitarle.
De Palma, a la derecha en la imagen, rompiéndose la cabeza para preparar el alucinante plano-secuencia de la escena del baile.
De momento voy a dejarlo aquí... porque si sigo probablemente no me quede espacio en el blog. Pero en breve retomaré el artículo hasta completar la filmografía de nuestro barbudo favorito...




Me ha encantado el dato sórdido de Pino Donaggio. ¡Viva el buen periodismo de investigación!
También desconocía que De Palma reniega ahora de la pantalla partida del climax de Carrie. No le hagamos caso: Una peli de DePalma sin pantalla partida es como un capítulo de 'El Equipo A' sin que droguen a M.A.: inadmisible.
De Palma dice que el efectismo de la pantalla divida en "Carrie" resta fuerza a la escena, ya que no tiene ninguna función narrativa, como sí la tienen la mayoría de las otras pantallas divididas que hace, que muestran acciones paralelas y diferentes puntos de vista...
Yo estoy de acuerdo... Las pantallas divididas de "Hermanas", "Snake eyes", "El Fantasma del Paraiso" e, incluso, la de "la Hogera de las Vanidades" sirven de algo más que para ser un simple efectismo estético... La de "Carrie" se limita a mostrar lo mismo en las dos mitades (salvo en un par de planos), distrayéndote y quitándole mucha garra al clímax de la peli...
Por una vez (y es lo que él mismo dice) le hubiera sido mejor usar un montaje clásico para la escena.
Todo esto no quita que "Carrie" sea una jodida obra maestra.
Además, no creo creo que lo que hace a De Palma ser De Palma sean sólo las pantalla divididas, como "Scarface", "Carlito´s Way", "la Furia", "Misión Imposible" o "Los intocables" demuestran.
Brian no necesita split-screens para ser genial, ya lo sabemos... pero somos mucho más felices cuando las usa... o si no, como mínimo un buen plano secuencia.
Aunque a mi lo que me la pone gordísima son esos montajes paralelos con la acción a cámara lenta progresando cada vez más hacia una aparentemente inevitable tragedia... (el final de "En nombre de Caín", la huída de Amy Irving y Kirk Douglas en "La furia", la persecución de Gary Sinise en "Snake Eyes", la matanza de los agentes en "Mision Imposible" y por supuesto... la estación de tren en "Los intocables", entre otras tantas).
Pero todo eso son sólo detalles de la grandeza de De Palma.
¡Y me dejaba el asesinato de Malone en "Los intocbales"!
Como montador, he leído toda entrevista publicada al mítico Paul Hirsch y he de decir que, pese a lo quye admiro al personaje, me sorprendió su rechazo sistemático al split-screen en ésta y otras películas de Brian. Creo que fue Hirsch el que comió el tarro a Brian, que volvió a usar una pantalla partida absolutamente esteta, gratuita e improcedente (y, por ello, bellísima) en la inmensa "Femme Fatal".
Las primeras pelis de Brian, salvo algún momento de Hi Mom! no valen ni como depravación. Parra eso, mejor ir a the real thing y verse algún Godard setentero. Eso sí que es fuet-te. Y, sí, el final de "Fascinación" es una cumbre del DePalmismo más irresponsable que se pasa con toda la alegría las connotaciones incestuosas de Schrader por el forro de los cojones. Algo en plan "Sí, y ahora va a follarse a su hija y yo hago un fermoso travelling circular para conmemorarlo". Brian at his best.
Y Pino Donnagio era un ídolo de mi infancia. ¡Brian grande de España YA!
La vida de Brian, jajaja ...
(estoy de exámenes)
Hace poco tuve la curiosidad de ver greetings (que un colega se había comprado) y fue una mala experiencia.
Qué chungos eran los cuelgues de ácido de los '70.
Si no la habéis visto, ni os molestéis. No vais a encontrar nada o casi nada del de palma que todos adoramos