Retomamos la carrera de nuestro barbudo favorito, justo en el punto en el que la habíamos dejado.

- "CORAZONES DE HIERRO" (1989):

Después del éxito crítico y comercial de "Los intocables", De Palma tenía más o menos carta blanca para su próximo proyecto, así que eligió una historia que llevaba unos años desarrollando, basada en un artículo aparecido en el New Yorker sobre un pelotón de soldados americanos que secuestraron y violaron a una inocente durante la guerra de Vietnam. El reciente éxito de "La chaqueta metálica", y sobre todo "Platoon", hizo que encontrar un estudio que financiase el proyecto no resultase complicado, pero además, el interés de Michael J. Fox por interpretar al sufrido protagonista, por un lado, abrió aún más las puertas de cara a vender el proyecto, y por otro lo condenó a ser una "peli de verano" de la que se esperaban grandes resultados comerciales. De nuevo, De Palma cayó en la misma trampa que con "Impacto"...

"Corazones de hierro" es, probablemente, una de las pelis menos comerciales que un gran estudio haya producido en los últimos veinticinco años. Es una historia desgarradora y acongojante, contada desde el punto de vista del único personaje que trata de hacer las cosas bien, pero que a pesar de todo no puede evitar la tortura de un ser inocente. Entro todo ello, De Palma se las arregla para sacar a relucir todo su potencial visual y alejar su película de cualquier acercamiento anterior a la guerra de Vietnam. La música de Ennio Morriconne pone los pelos de punta, y las interpretaciones están a la altura. Michael J. Fox consiguió alejarse de sus papeles de comedia adolescente, aunque es Sean Penn el que acapara la atención encarnando a un escaolfriante personaje que se balancea entre el bien y el mal, entre la cordura y la lucidez. Es una película dura a la que De Palma le saca todo el partido posible sin renunciar nunca a su estilo narrativo... y obviamente fue vapuleada por la crítica y repudiada por el público, que no entendió en qué se parecía esto a una "peli del verano" (todos nos preguntábamos lo mismo).

Como curiosidad añadir que recientemente se ha editado en Dvd una versión extendida que al parecer es el montaje original al que De Palma renunció tras unos cuantos pases de prueba, antes del estreno, y de lo que posteriormente se arrepentiría. Aún no le he echado el ojo, pero es obvio que algo así no puede faltar en la dvdteca de cualquier fan que se precie...

- "LA HOGUERA DE LAS VANIDADES" (1990):

Y si "Corazones de hierro" fue un fracaso en toda regla, para su siguiente película se debía haber inventado un nuevo término. "La hoguera de las vanidades" es uno de los mayores desastres del Hollywood reciente. Lo cual demuestra la incopetencia del Hollywood reciente.
Esta película, adaptación de un famosísimo libro de Tom Wolfe, sufrió un auténtico ataque virulento por parte de prácticamente todo el mundo, incluídos fans de De Palma. Yo, sinceramente, no lo comprendo. Cuando la vi en su momento me pareció una comedia divertidísima e irónica con un par de tour de force visuales y un reparto cojonudo (Bruce Willis, Tom Hanks, Melanie Griffith en uno de sus últimos papeles interesantes, Morgan Freeman, Kim Catrall, etc...), viéndola hoy me parece igualmente buena. Puede que, dieciséis años después de su estreno, ya vaya siendo hora de relajarse un poco y empezar a valorar la cinta olvidándonos del dinero que costó y de las expectativas que se incumplieron.

La película es De Palma 100%, empezando por ese plano secuencia de cuatro minutos que abre la película y continuando con la escena del atropello o los gratuitos split-screens... Puede que el problema estuviera en que la novela era "sagrada" para los intelectuales yankis, o que simplemente, el poco humor que tenían los críticos se esfumó cuando vieron el final de "Doble cuerpo", no sé. También hay que tener en cuenta que se hizo cuatro años antes de "Forrest Gump", hoy Tom Hanks significaría mucho más dinero en taquilla para la película. Y un dato, la actriz que hace de hija de Sherman McCoy (Hanks) es una jovencísima Kirsten Dunst de ocho años.

Qué queréis que os diga, yo no me fio de nadie que se hace llamar "fan de De Palma" y que no le guste "La hoguera de las vanidades".

- "EN NOMBRE DE CAÍN" (1992):

Para resarcirse del batacazo de su aterior película, De Palma decidió volver sobre terreno conocido, reglándonos su película más personal desde "Doble cuerpo"... volviendo a coger las semillas de "Psicosis" que tan buen resultado le dieron en "Vestida para matar" y "Hermanas", De Palma se saca de la manga una nueva perversión cinéfila capaz de satisfacer al más retorcido. Bueno, más o menos... porque está es su película más odiada de entre aquellos puristas tan aburridos.
Un John Lithgow absolutamente genial se mete en la piel de cinco (¡cinco!) personajes que andan a la gresca dentro de la cabeza del protagonista. Con esta premisa, y engrandecida por la música de Pino Donaggio de nuevo, De Palma desarrolla un auténtico festival plagado de auto-homenajes y de guiños cómplices a la suspensión de credibilidad del espectador. La película parece un homenaje a sus fans más fieles y entre el auténtico maremagnum de set-pieces nos encontramos con esa secuencia del sueño dentro del sueño (malditos ciclistas), con el interminable plano-secuencia en la comisaría (o como convertir un aburrido monólogo expositivo en un delirio de narración visual), y, sobre todo, con ese absoltamente épico climax final en el motel. Aún recuerdo mi corazón saltando de alegría mientras contemplaba semejantes imágenes por primera vez. ¡Qué grande!

¡Ah! ¿Y qué decir de la secuencia del flashback en el hospital entre Lolita Davidovich y Steven Bauer junto a su mujer moribunda??? Diosss, aún se me ponen los pelos de punta del terrorífico plano con el que acaba la escena.

Sinceramente, esta peli parece un puñetazo encima de la mesa que viene a decir: "así soy yo y estas son las películas que me gusta hacer, que os jodan si no os gustan". Y evidentemente, a los de siempre no les gustó (me quedo con el "Inverosímil, grotesca, infame" de Carlos Boyero, en El Mundo). ¡Pero qué condenadamente bien lo pasamos los demás!
Por cierto, en esta película Brian conoció a se segunda esposa, la productora Gale Ann Hurd, que anteriormente estuvo casada con... James Cameron. No sé a vosotros, pero a mí una tipa que ha sido esposa de Brian De Palma y de James Cameron me impone mucho (¿harán reuniones familiares todos juntos?).

Gale Ann Hurd: "Me lo he hecho con James Cameron y con Brian De Palma... y además he producido "Aliens", "En nombre de Caín" y "Hulk".
Vaya una cacho freak...
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- "ATRAPADO POR SU PASADO" (1993):

Y si la anterior había sido grande, nada me había preparado para esta auténtica revelación.
Carlito Brigante es un matón recién salido de la cárcel cuyo único objetivo es mantenerse alejado de las calles y retirarse en algún lugar idílico junto a la mujer que ama. La vida, sin embargo, tiene otro planes.
Cuando conocí la existencia de esta película algo antes de estreno ya imaginaba que serían una buena película. Lo que no imaginaba es la tremenda sacudida que iba a remover en mí. Yo ya sabía antes de verla que De Palma era de mis directores favoritos, pero no tenía ni idea de hasta que punto lo era.
Pero ¿qué tiene de especial esta película? Bueno, para empezar esos veinte minutos finales (valga la paradoja) que elevan la tensión hasta cotas nunca antes sospechadas. Pero eso es una obviedad. La película ya era absolutamente brillante cuando llega ese momento, lo que ocurre es que para entonces uno no esperaría que lo que resta sea casi MEJOR que todo lo que lleva visto hasta entonces. Pero no hablo sólo del final.
Volvamos al principio.A una escena en la que se nos presenta a Carlito Brigante como un tipo feliz de estar de vuelta en la calle y a su abogado (portentoso, de nuevo, Sean Penn) como un simpático colega. Luego vemos a Carlito caminar por las calles con su primo, descubrimos que es una leyenda en su barrio, y conocemos a Pachanga.
Hasta aquí, normal. Nada del otro mundo. Nada que te haga sospechar que estás viendo una película de Brian De Palma.
Y entonces llega la escena de la sala de billar. Y nada más empezar se enciende el sentido arácnido... "ahh, sí, es verdad, es De Palma", entonces la acción progresa, en uno de esos montajes milimétricos en los que los terribles acontecimientos se desarrollan casi a cámara lenta, para que sufras por el advenimiento de la catástofre. Es De Palma. A lo grande.
La escena acaba, y la película acaba de empezar de verdad.

Conocemos a Penelope Ann Miller, un papel que De Palma mismo reconoce que le habría sentado mucho mejor a Melanie Griffith, pero que igualmente nos enamora. Nos dejamos seducir por Carlito. Dirigimos su bar con él. Odiamos a John Leguizamo. Sean Penn nos pone la mosca detrás de la oreja. No le ayudes Carlito, no le ayudes.
Y luego viene el hospital. Y el ascensor. Y la policía lo sabe. Y la música de Patrick Doyle te acompaña todo el camino. Sólo puedes huir con Carlito... pero tienes que llegar a la estación, tienes que conseguirlo.
... tienes que llegar.
...

La escena final en la estación Grand Central de Nueva York estaba planificada para ser rodada en el vestíbulo del World Trade Center, con sus enormes (dicen, yo nunca las ví, quizá en la peli de Oliver Stone) escaleras mecánicas. Qué cosas tiene el destino: poco antes de comenzar el rodaje el primer atentado terrorista en las torres gemelas impidió que la escena pudiera rodarse allí. ¿Salimos ganando? Quién sabe. Yo soy incapaz de imaginar una forma de mejorar la escena de la estación, claro que, yo no soy Brian De Palma.
En fín, un hito en mi vida, y en la Historia del cine (en mi humilde opinión), y de nuevo un final cruel como la vida misma. Qué cabron eres, Brian.
Seguiremos en la cuarta parte proximamente...