Una de cal y una de arena
el 18 sep En: Algo de cine - 7 comentarios
Nunca he entendido esta frase hecha. ¿Qué tienen de bueno o de malo la cal y la arena? Siempre me he preguntado cuál era la buena o la mala. O sea, no tengo nada en contra de una o de otra, ambas me parecen bastante anodinas y poco estimulantes, aunque, bueno, supongo que la arena no vale para nada y con la cal se hacen lavadoras y cosas así ¿no? O algo.

El caso es que este fin de semana he podido ver dos películas que, para bien o para mal (el que corresponda), se han ganado con todo merecimiento su "grano de arena" y su "grano de cal". Uahu.
Empezamos con la mala, (arena ¿no?).
Hace tiempo que vengo metiéndome con "V de vendetta" sin tener realmente motivos objetivos. Me negué a verla por motivos religiosos y de salud mental, aunque sabía que era algo que no iba a poder evitar toda mi vida, así que me bajé de internet un dvdrip y lo dejé almacenado esperando que algún día estuviese del humor adecuado y con la mente lo suficientemente abierta como para no denostar la película por el mero hecho de existir.
Desde que aparecieron los primeros trailers había algo que echaba por tierra cualquier posibilidad de que me apeteciera verla. El cómic de Alan Moore y David Lloyd basa su fuerza tanto en el magnífico guión como en la asfixiante atmósfera de sus imágenes. Hay cómics que no dependen tanto de su aspecto visual, el dibujo es sólo el medio para contar la historia. Otros, como "Sin City" no son nada sin su aspecto visual. "V...", sin llegar a esos extremos, depende bastante de sus imágenes. Así pues, si eso es lo primero que sacrificamos, ya estamos perdiendo gran parte de lo que ha hecho grande a esta historia. La tan manida "esencia", empieza a irse a tomar por culo, porque ésta no está presente sólo en las palabras, sino en las viñetas y en el color.
Varios ejemplos del dibujo atmosférico del cómic, por David Lloyd.

Bien. Sabiendo que la película ya empezaba traicionando al tebeo, quedaba por ver cómo estaba la historia trasladada a un medio de 24 imágenes por segundo.
Trataré de no enrollarme, pero antes un aviso: si no has leído el tebeo ni visto la película y pretendes hacerlo, no deberías seguir leyendo... y si decides hacerlo, continúa bajo tu propia responsabilidad. Yo me lavo las manos.
Basicamente el problema que tiene la película es que han cogido la columna vertebral del cómic y le han quitado cualquier atisbo de lucidez, trascendencia o profundidad. Han cogido las tres ideas generales de la historia y las han traducido al lenguaje de un público idiotizado sin capacidad de deducción propia. Todo está machacado y requetesubrayado para que nadie saque sus propias conclusiones. Y lo que es peor, en este camino de simplificación absoluta, gran parte del valor de las ideas se ha quedado desdibujado o directamente anulado.
Evey no es Evey. Evey es una chica de 16 años que no tiene modo de ganarse la vida y que al empezar la historia sale a prostituirse en busca de su primer cliente. Por contra, Natalie Portman trabaja en una cadena de televisión y es una mujer formada y con ideas propias. El viaje del personaje, pues, no tiene excesivo interés, porque pasamos de ser testigos de como una niña asustada se convierte en una mujer revolucionaria, a ser testigos de como una chica algo corta de luces alcanza un poco de madurez.
Los malos de la función pierden cualquier atisbo de personalidad, quedando relegados al papel de meros supervillanos sin ningún tipo de entidad. El fascinante retrato del Lider ("No me habléis de libertad. Ni de individualismo. Son lujos. No creo en los lujos (...) ¿Me reservo la libertad que niego a los demás? No. Me siento en mi jaula. No soy más que un esclavo. Yo, el amo de todo lo que veo"), aquí pasa a ser un tío que no para de gritar a través de una pantalla gigante (simplificación).
Del detective Finch, obviamente, era muy difícil trasladar su subtrama a una película de dos horas, pero una cosa es eso, y la otra convertirlo en un triste "conductor" de la historia. Sólo existe para contarle al espectador a dónde conduce la acción. Su aparición en la escena final, en el andén del metro, aparte de inexplicable (¿cómo leches ha llegado allí?) es extremadamente ridícula. Más o menos como el resto de la aportación del personaje.
La dictadura de la película no es un regimen totalitario. No hay micros y camaras en todos los hogares de forma que nadie pueda ni siquiera pensar en temas subversivos. La dictadura es francamente light, pero eso no es lo peor. Lo peor es que la dictadura no se impuso gracias a una guerra indefinida que acabó con la sociedad tal como la conocemos (con lo que el miedo es lo que obliga a la gente a decidirse por el fascismo, sacrificando la libertad a cambio del orden). No. La dictadura toma el poder porque los "supervillanos" sueltan un petardo bacteriologico con el que matan a 80.000 inocentes. O sea, los malos (el gobierno), son muy malos porque mataron a mucha gente (simplificación).
La relación entre Evey y V, pasa a convertirse en algo fundamentado en el amor que la chica despierta en el terrorista. Fantástico. Qué original. Por lo visto no es posible hacer que un hombre y una mujer se relacionen sin que tengan que enamorarse (simplificación).
Ahora llegamos a la parte chunga.
La machacona insistencia con la idealización del intento de Guy Fawkes de volar el parlamento inglés (que en el cómic era simplemente insinuada, y puerta) se hace sin proporcionar un contexto, con lo que el mensaje viene a ser simple y llanamente
"destruir edificios públicos es una forma válida y heroíca de protestar contra el sistema, no importa qué sistema sea".
No sabemos contra qué leches protestaba Guy Fawkes, con lo que sus actos no tienen la más mínima validez (¿le cobraban muchos impuestos? ¿le acababa de dejar la novia? ¿no le gustó el final de "Braveheart"?). Con la información que nos proporcionan en la película se podría justificar también el secuestro de aviones con destino a rascacielos neoyorkinos.
El cómic deja clara la tendencia anarquista de V, haciendo hincapié en la diferencia entre el caos y la ausencia de orden. En la adaptación no hay ni rastro de esta tendencia que queda sutituida por una apología del terrorismo bastante poco sutíl.
V, encarándose con la Justicia y declarando su recién descubierto amor a la Anarquía.
Pero si todo esto no resulta suficientemente enervante (la mayoría podría pasarle por alto al espectador medio que no ha disfrutado de un cómic con cientos de capas y lecturas diferentes), la película acusa un problema casi igual de importante que todo esto.
Como decía al principio, la cinta renuncia al aspecto visual del cómic. En lugar de las asfixiantes viñetas de colores apagados que reflejan la opresiva sociedad inglesa del futuro, nos encontramos con unas imágenes llenas de luz. Y digo LLENAS DE LUZ. En la mejor tradición de nuestros telefilmes favoritos no hay una sola sombra, ni un claroscuro. Todo está perfectamente iluminado, provocando que cualquier asomo de personalidad o creatividad visual (que las imágenes cuenten también la historia... algo que debería darse por supuesto en la adaptación de una novela gráfica), quedan eliminadas en pos, puede, no estoy seguro, de un realismo que la historia ni pide, ni necesita.

Esto es lo más cerca que llegamos a estar del cómic.
Los pocos momentos que adaptan el tebeo literalmente tampoco funcionan. La anorexia narrativa del director impide que dichos momentos alcancen remotamente todo su potencial : La muerte de la doctora Delia Surridge, los flashbacks del campo de concentración (en donde inexplicablemente, se ahorran la escena que justifica el porqué V deja rosas encima de los cuerpos de sus víctimas), o la tortura y posterior renacimiento de Evey, (en concreto, la escena de Evey bajo la lluvia se va al traste cuando el director inserta los planos de la silueta de V escapando del campo de concentración... para dejar ultramegamasticado el paralelismo entre las dos experiencias vividas por los protagonistas... de nuevo: simplificación).
Casi... pero no.
Además tenemos inolvidables escenas como los machacones planos del "populacho" viendo la televisión (y frunciendo el ceño, en plan, "noto un enorme sentimiento revolucionario creciendo en mi interior"), o el bochornoso programa del personaje Gordon Dietrich (Stephen Fry), con música de Benny Hill incluida. Sí, ya sé que en el contexto de la película tiene sentido ya que pretende ser algo ridiculizante, ¿pero en serio es esa escena válida dentro de esta historia? ¿imagináis algo semejante en el cómic?.
Todo este conjunto de insensateces nos llevan a un climax, en donde, tras la pertinente escenilla de acción (en la que disfrutamos de unos efectos "enfatizadores" cada vez que V hace uso de sus cuchillos que son de un horterismo digno de estudio), nos encontramos con centenares de personas vestidas con las ropas de V (los problemas logísticos de semejante acto reivindicativo los dejaremos aparte), que inician la tan cacareada "revolución" de forma tan aséptica y bien planeada que uno no para de pensar si realmente hacía falta V en todo esta ecuación. ¿Qué pasó con el drama de una multitud expectante, que no saben si la revolución va a tener lugar o si V vive o muere? No, en la película la revolución la traen de casa. No debían estar tan reprimidos ni debían tener tanto miedo entonces...
Para que no penséis que me ciega la ira (y la ira, tarde o temprano lleva al lado oscuro), destacaré el único aspecto positivo de la película: la interpretación de Hugo Weaving, tanto a nivel gestual, como de voz, es realmente increíble.
La banda sonora de Dario Marianelli está bastante bien también.

Lo mejor de la peli: el trabajo de Hugo Weaving bajo la máscara, y Natalie Portman, no porque esté especialmente bien (su personaje es filfa), sino porque siempre es un placer verla en una pantalla (y aquí luce espectacular, la verdad).
Vaya, pues al final sí que me he enrollado.
Vayamos ahora con la buena (la cal).
Paul Greengrass tiene una indudable capacidad como director. Puede, con los mínimos elementos indispensables, meterte en el centro de una escena sobrecogedora y, sin usar un puñetero efectismo (ni efecto), sumergirte dentro de ella como si fueras uno de los protagonistas. Ésta fue la impresión que me dejó la película "Bloody sunday", que recreaba de una forma realista hasta la exageración, el famoso "domingo sangriento" en el que las tropas británicas dispararon contra una manifestación pacífica de norirlandeses.
Paul Greengrass, director de la película.
Posteriormente se fue a Hollywood a dirigir la continuación de "El caso Bourne" y aplicó su minimalista puesta en escena a una historia de espías llena de acción y persecuciones. Inexplicablemente, funcionó. Hay quien le habrá puesto reparos a su estilo excesivamente "mareante" por aquello del uso constante de la cámara al hombro, pero a mí me pareció una película de acción perfectamente realizada.
Su siguiente film es el que nos ocupa: "United 93" que recrea los hechos que todo el mundo conocemos de aquel 11 de septiembre. Y de nuevo, al igual que en "Bloody sunday" uno acaba la película con la impresión de que ha estado dentro del jodido avión.
Un pequeño apunte: en una película, me gusta que me cuenten cosas. Por supuesto que lo importante es que las imágenes acompañen a la historia, y que, de hecho, se use la imagen para contar dicha historia. Por eso valoro películas sin argumento aparente pero que visualmente arrasan, y por ese mismo motivo odio el cine experimental y sus aledaños. Igualmente no soy un gran fan del documental como género cinematográfico. Creo que la televisión es el medio perfecto para él, no la pantalla de cine. Al mismo tiempo considero que un documental, que parte de la realidad para construir una historia, es absolutamente incapaz de hacerte sumergir en ella.
Los terroristas también son personajes en la película.
La virtud de "United 93", y por extensión del cine de Paul Greengrass, es que con los elementos que usa un documental para su puesta en escena, desarrolla una historia realista que es capaz de sumergirte y de hacer que olvides el medio usado para hacerte llegar la historia (la ficción).
A esto ayuda la elección de actores desconocidos (aunque reconocí a Gregg Henry, habitual de las pelis de De Palma, entre los controladores aéreos militares), el inteligentísimo uso de la banda sonora (nunca enfatizando, siempre acompañando) y, como no, el trabajo de cámara y montaje, capaz de hacer que la simple puesta en marcha del avión tenga un ritmo endiablado.
Nunca el realismo ha sido tan inteligente y eficazmente utilizado. La historia prescinde de cualquier adorno, argumental o visual, y va directa a la acción, casi en tiempo real. No conocemos de los personajes más de lo que se conocen entre ellos, ni se banaliza la historia creando "buenos y malos", sino víctimas en general (terroristas incluidos). Nuestro lugar es el del testigo accidental, y el suspense se crea sólo por medio de nuestra mirada.
Una película en la que todo parece en su sitio. En la que nada sobra ni nada falta.




Ole yo, que me resistí a ver V de Chancleta y lo conseguí, confiando ciegamente en tus prejuicios. Y ahora, me reafirmo leyendo esto, gracias de corazón por evitarme ese chasco.
Y oiga, United 93, cuando usted quiera, ¿en su casa o en la mía?
Besitos miamol.
:)
pues a mi v de vendetta me gustó ... ¿soy tb un integrista? ¿merezco un 2x2 en guantanamo?
y united tb está muy bien
Si te gustó "ventresca" no te digo nada, que en el pecado ya llevas la penitencia...
Curiosamente Mario,leyendo tu comentario he de decir que te doy la razón en todo,viasualmente la película traiciona al comic y no aporta nada,el "trasfondo" por mucho que odie esa palabra está machacado y presentado de una forma obvia para que hasta el último mandril de la sala sepa todo lo que hay que saber,no es una buena adaptación,como adaptación es absolutamente todo lo que dices y mas,de vergüenza.....pero a mi a pesar de todo eso me gustó porque de alguna forma desde el principio o incluso antes de verla no encontraba conexión real entre la película que estaba viendo y el comic,tan sencillo como eso y aún ahora habiendo vuelto a leerlo después de la película esque no veo una conexión real entre ambas historias.
Una es caviar francés y la otra una hamburguesa,en este simil creo que queda reflejado todo lo que quiero decir.
Cosas que si molan: Hugo Weaving me devolvió céntimo a céntimo los seis euros de la entrada,una cosa si me llevé de la peli reflejo perfecto del comic:a V....que no es poco.
La banda sonora es cojonuda.
La escena de Evey bajo la lluvia a pesar de la baratija de poner el inserto de V me pareció muy buena (el mejor tema de la banda sonora)
Algún momento suelto entre V y Evey que conserva el espíritu del comic.
Curiosamente esperaba que te follaras concretamente la escena de la muerte del cura,completamente mancillada con respecto al comic,ni hablar de la muerte de Prothero,la enfermera y del lider (¿?¿??¿?¿?).
Y NO HAS DICHO NADA DEL POPULACHO CON MÁSCARAS DE V DEAFIANDO AL EJERCITO POR LA CIUDAD!!!!
A esas alturas ya no quería cebarme... sí he comentado la ausencia de dramatismo que para mí tiene la muerte de la enfermera (Delia Surridge se llamaba ¿no?), pero he pasado por alto la de Prothero y la del Lider, simplemente porque me parece que es ahondar en los mismos defectos una y otra vez. La de Prothero, una vez que el personaje deja de ser "la Voz", ya da igual... la del Lider, bueno, sin comentarios, sólo decir que está a la altura del personaje: sin sustancia de ninguna clase.
Lo de la multitud enmascarado sí que lo he comentado... aunque no me he cebado en ello tanto como esperaba. Dejémoslo en que, en lugar de la rebelión catárquica que se insinúa al final del cómic, tenemos una especie de "no nos moverán" muy chuzo. De todas formas, como queda bastante claro que es algo más bien alegórico que no realista, tampoco merece la pena rasgarse las vestiduras. A esas alturas ya estaba todo el pescado vendido...
Deberías abrir una sección que se llame "A mí NO me ha gustado"
Aviso que el comentario que voy a dejar es muuuu malo, porque no voy a hablar de las pelis (la segunda no la he visto y la primera sí pero no tengo opinión al respecto). Lo que me ha resultado curioso es la forma en la que has empezado el post: Yo tampoco he entendido nunca la frase "Una de cal y una de arena"