A poco días del estreno de "La dalia negra" ya iba siendo hora de que retomase mi extenso artículo sobre De Palma (y esta vez acabarlo) para dejar el terreno abonado...

- "MISSION:IMPOSSIBLE" (1996):

Tras una racha comercial algo desigual y con la crítica dándole palos a pesar de haber perpetrado una obra maestra de la categoría de "Carlito's way" (hoy muchos de esos críticos cambian de bando dedicándole las alabanzas que le negaron en el momento del estreno), De Palma se dejó querer por la Paramount y por su, por aquel entonces, socio más rentable, Tom Cruise, para llevar a cabo la adaptación de la mítica serie de televisión.
Como De Palma es así, y antes muerto que sencillo, decidió cargarse todos los elementos característicos de la serie en los primeros veinte minutos, para tener luego libertad de hacer lo que le viniera en gana. Lo que nos queda, entonces, es una entretenidísima intriga hitchckoniana, con hombre inocente injustamente perseguido, falsos villanos, falsos aliados y un argumento esquemático con el que el Maestro hizo virguerías sin renunciar a su estilo en ningún momento.

El resultado fue su película de mayor éxito comercial, y casi crítico, aunque curiosamente muchos fueron los que se quejaron de no entender un argumento risiblemente esquemático (¿qué era lo que había que entender?).
Como curiosidad, y ya sé que muchos os lo preguntáis, Brian De Palma y Tom Cruise no tuvieron ningún problema, a pesar de que la prensa no dejó de decir lo contrario. Incluso De Palma tuvo palabras de elogio para el actor ante su profesionalidad: "Siempre estaba en el set, deseando ayudar en lo que fuera para mejorar el resultado de la película" (es que además era productor).

- "SNAKE EYES" (1997):

Viniendo de semejante éxito comercial, los estudios volvían a querer a De Palma, quien aprovechó la ocasión para diseñar junto a su colega David Koepp (guionista también de "Atrapado por su pasado" y "M:I") uno de sus personales thrillers-caja-de-sorpresas (en este caso de la vertiente político-conspiratoria).
La película se abre con un "más difícil todavía" pocas veces superado: un plano secuencia de trece minutos que es, en sí mismo, todo el primer acto de la película: personajes, argumento y escenario presentados en una sola toma (en realidad tres, pero no nos vamos a rasgar las vestiduras por eso).
Nicolas Cage en su salsa.

El problema es que, con semejante comienzo, es muy complicado mantener el listón durante otros cien minutos, y aunque el entretenimiento no decae, y la estructura de flashbacks y falsos flashbacks (inspirada, como no, en el "Rashomon" de Kurosawa) proporciona momentos visualmente brillantes, el argumento se resiente.

Por lo visto, en el guión original el huracán tenía una mayor importancia en el argumento, pero problemas presupuestarios obligaron a reducir su "protagonismo", lo que fue en perjuicio del final de la película. El climax fue descrito por un crítico que no recuerdo como "el final de "En nombre de Caín" pero con diez millones de dólares más"... ante semejante descripción yo no podía más que frotarme las manos, pero la realidad es que el climax es el momento más flojo de una película que va de más a menos, y aunque nunca llega a estar mal, te deja la sensación en el cuerpo de que podía haber sido mucho mejor. O no. Yo, con todo, disfruté como un enano. Y se nota que Nicolas Cage también.
Mención aparte para la hipnótica banda sonora de Ryuchi Sakamoto.

- "MISIÓN A MARTE" (2000):

"Snake eyes", para variar, fue recibida con tibieza por crítica y público, pero el crédito con los grandes estudios aún no se había acabado, por lo que un par de años después, De Palma aceptó un nuevo encargo, ésta vez de un género nuevo para él: la ciencia-ficción.
"Misión a Marte" empieza con una gran premisa: ofrecer un espectáculo de ciencia ficción y efectos visuales desde un punto de vista totalmente realista (se nota mucho la influencia del "2001" de Kubrick) y, como apuntó alguno por ahí, ofrecía a De Palma la posibilidad de eliminar el último obstáculo a la hora de mover la cámara: la fuerza de la gravedad.
De Palma, en un desierto cerca de Vancouver, exterior elegido para rodar las partes "marcianas" de la historia.

La primera hora de película, en la que un grupo de astronuatas se encamina a Marte para tratar de rescatar a otro equipo de exploración ofrece grandes momentos. La cámara se mueve con soltura y hay algún que otro set-piece digno de mención acompañado por la elegante música de Ennio Morriconne. Sin embargo... (ay)... en el momento en el que los astronautas llegan a Marte, el guión y el propio De Palma caen en el absoluto ridículo.

La última hora de película es un sinsentido especialmente insultante (en un defecto muy inusual por parte del Maestro) por la seriedad y pretensiones de profundidad con la que está todo resuelto. Por si eso fuera poco, el climax (o mejor dicho, la parte final de la cinta, porque de climax no tiene nada) es tan tonto e infantil que sorprende muchísimo la vehemente defensa que hace el propio De Palma de su película (cuando es capaz de reconocer errores de planteamiento o guión en obras suyas como "Doble cuerpo" o "En nombre de Caín").
Los franceses, que como todos sabemos son muy suyos y siempre van al contrario, la eligieron como la cuarta mejor película del año 2000 (flipo).
En fín, supongo que la película es solamente la demostración de que errar es humano, incluso para él.

- "FEMME FATALE" (2002):

Antes de empezar con su última gran obra, sólo quiero agradecer al destino, o a quien corresponda, que ésta película acabara siendo protagonizada por Rebecca Romjin (aquí todavía -Stamos, luego tuvo el buen gusto de divorciarse) en lugar de la poco estimulante Uma Thurman.
Sí amigos, De Palma, supongo que harto ya de los estudios, decidió irse a Francia a producir una película pequeña sobre la que tuviera el control absoluto, para poder despachar otro de sus alucinantes excesos. Y en mi opinión, uno de los más logrados.
"Femme fatale" se abre con una semidesnuda Rebecca Romjin (regalo de los dioses) viendo "Perdición" en la televisión. Toda una declaración de principios para lo que nos espera, y una muestra más de la inteligencia de su director.

La secuencia de apertura, desarrollada en la inaguración del Festival de Cannes, en la que la que nuestra querida Rebecca seduce a otra semidesnuda actriz con el fin de robarle un trozo de bisutería que usa a modo de sujetador, tiene tantos elementos increíblemente acertados que ni siquiera voy a perder el tiempo enumerándolos... la música (de nuevo Sakamoto), Rebecca montándoselo con otra actriz, la evolucion de la escena en crescendo continuo... vaya, al final sí que he enumerado alguno... en fin, una de las mejores y más alucinantes set-pieces de su filmografía.

Pero lo mejor es que, a diferencia de "Snake eyes", la película no va cuesta bajo después de semejante arranque y, en lugar del tipico thriller lineal al que nos tiene acostumbrados, De Palma nos sumerge en una fantasía llena de trampas que acaba desembocando en el más bizarro "era yo" del que hayamos sido testigos últimamente...
Para variar, muy poca gente cogió el chiste y la peli fracasó en casi todo el mundo.
Y es que la gente sufre de pereza mental...

Brian y Scarlett nos esperan... --->

Y hasta aquí hemos llegado, con "La dalia negra" a punto de estreno, ya podemos sacar, no obstante, algunas conclusiones sobre su devenir comercial. La primera es que, otra vez, la película ha vuelto a fracasar en EEUU y, otra vez, la mayoría de la crítica "seria" vuelve a decir las mismas cosas sobre el cine de De Palma, aunque, eso sí, han sido mucho más benevolentes que de costumbre (es que está basada en un libro de James Ellroy y eso tira mucho). Yo doy por finalizado mi repaso a su filmografía, hasta el viernes más o menos.
Nos vemos en los Ideal (o donde sea que la echen en VO).