Música afroperuana... no, en serio...
el 27 nov En: Loser Films Algo de música - 6 comentarios
No, no os habéis confundido de blog. Y sí, voy a hablar de música afroperuana.
Este fin de semana Loser Films se ha visto en la labor de grabar los eventos de las Primeras Jornadas de la cultura musical afroperuana en Madrid.
Hemos cubierto TODOS los actos y actividades de dichas jornadas y mi cerebro ha sido sobresaturado con información sobre la cultura y los ritmos negros del Perú.
Y ahora vais a sufrir las consecuencias de mi lavado de cerebro.
El miercoles por la noche yo ni siquiera era consciente de que existía un término como "afroperuano". En mi defensa diré que poca gente reconoce a los peruanos "negros" como originarios de Perú. A lo más que llegan es a República Dominicana, Cuba, etc... Pues bien, hoy, cuatro días después, soy un jodido experto en la cultura y los ritmos afroperuanos.
Y me han flipado.
Tócate los cojones.
Por ejemplo... hablemos del cajón como instrumento musical. ¿Conocéis el cajón? Si sois aficionados al flamenco estaréis familiarizados con él, si no, haceos a la idea de que cuando digo cajón... es exactamente eso. Un cajón.
Volviendo a los aficionados al flamenco... NO, EL CAJÓN NO ES UN INVENTO ESPAÑOL. Es originario de Perú. El cajón lo trajo a España Paco de Lucía hace treinta años después de asistir a un concierto en Lima y quedarse flipado con semejante instrumento (la primera grabación de flamenco con cajón es del año 1981).
Aquí debería hacer un pequeño inciso para aclarar que el flamenco me provoca un aburrimiento sólo comparable a mi antipatía hacia él. Es cierto que el guitarreo de Paco de Lucía tiene lo suyo, y es lo único que me provoca interés. Del resto suelo huir como de la peste. Pero, ey, no me entendáis mal. No lo escucho, pero que exista, eso lo respeto...
Ahora reflexionemos sobre la catadura moral y económica de un país cuyos intrumentos nacionales son un CAJÓN, y una QUIJADA DE BURRO (y sí, es exactamente lo que suena que es... una quijada de burro).
No haré comentarios al respecto.
De la introducción y clases sobre el cajón peruano se encargó el Maestro Rafael Santa Cruz, que ha escrito un libro entero sobre los orígenes y la historia de dicho instrumento en el mundo, cuya presentación también tuvo lugar en estas jornadas (el sábado, concretamente, y por supuesto allí estabamos grabando). Junto a él, otro Maestro (lo de Maestro no lo digo yo, que conste, no tengo autoridad musical para llamar maestro a nadie que no sea Nino Bravo), Manuel Vásquez "Mangué", se encargaron de realizar unos talleres en los que participó bastante más gente de la que jamás habría sospechado que pudiera estar interesada en semejante instrumento. La mayoría de ellos, incluso, traía sus propios cajones con funda y todo.
Rafael Santa Cruz, en mitad de la clase práctica.
Dándole caña al cajón...
El Maestro cajonero himself.
Durante varias horas pudimos disfrutar de una buena sesión de percusión que todo buen amante de los solos de batería habría valorado con la misma intensidad que yo.
De hecho, mientras grababa las clases prácticas no podía evitar pensar en todos esos JODIDOS hippies greñosos que nos dan el coñazo en Malasaña con sus putos bongos, y en cómo un tipo aparentemente inofensivo como Rafael Santa Cruz hacía más música golpeando su dedo meñique sobre un cajón, que esos putos seres insufribles aporreando sin ningún orden ni concierto los puñeteros bongos, siempre en busca del buenrollismo solidario y el meneo de cabeza gratuito, tercio de mahou en la mano incluido.
Para conocer todo lo imprescindible sobre el cajón peruano y el mismo Rafael Santa Cruz, su PÁGINA sobre el tema, referencia obligada.
Pero en realidad, la gran protagonista de estas jornadas ha sido la cantante y musicóloga (y esto no es ninguna tonería) Mariella Kohn, que, de hecho, presentó su primer disco, "Landó", de música afroperuana el viernes en el Palacio de Congresos de Madrid (también lo grabamos, por supuesto). El Palacio, también incomprensiblemente según mis primeras estimaciones, se llenó a reventar y el público acabó rendido ante el carisma y la calidad de ésta "negra" que canta orgullosa de serlo.
La música no puede estar más en las antípodas de lo que yo suelo escuchar normalmente, y desde luego no es algo que vaya a meter en mi mp3 para escuchar diariamente, pero joder, el concierto estuvo de puta madre, y cuando los maestros cajoneros empezaron a hacer de las suyas me sorprendí a mi mismo moviendo la cabeza al ritmo de la música (y mover la cabeza es mucho viniendo de mí...).
Las jornadas terminaron hace unas horas, con una conferencia cantada de la propia Mariella, en la que, con buen rollo y mucho humor explicaba anécdotas y cosillas del desarrollo de la música afroperuana. Lo mejor de todo, es que era música cantada por esclavos africanos afincados en Perú (y otras partes de Sudamérica), y eran todo tonadillas alegres, optimistas y llenas de buen rollo, lo que no deja de sorprenderme teniendo en cuenta que fueron gente secuestrada de su hogares y obligadas a esclavizarse al servicio de los españoles. Ah, y a ellos les gusta llamarse NEGROS, ("eso de afroamericanos... pfff").
Ole.
La sala Unesco del Palacio de Congresos estaba, de nuevo, a rebosar.
Mira, yo que sé, me han debido lavar el cerebro, pero no puedo quitarme de la cabeza un par de musiquillas...
Mariella actúa próximamente en la sala Galielo, por si os pica la curiosidad (el disco no sé si molará tanto, la verdad, no lo he oído).
Si hace una semana me dices que voy a escribir un post sobre ritmos étnicos de Perú...
Hay que joderse.




Eres un "cajón" de sorpresas... me has dejado con los ojos como platos.
¿¿Quién eres tú y qué has hecho con mi novio??
;)
Por un momento casi me trago que ibas a querer abrirte a cosas nuevas... en realidad sólo ha sido porque te pagaban por ir, ¿eh?
:P
Donde esté la caja flamenca...
Aunque esos ritmos tribales me recuerdan a cuando estuve en Burkina Faso combatiendo...
Tambores en la oscuridad...
Fuerza y honor.
... trepidante ...
lástima que ya me había tragado un peaso de spoiler de cesar ...que si no ...
Jajajaja... qué cabron César, quitándole la magia...
Pasé por tu página gracias a María... te contaré que soy peruana y que incluso soy amiga de Rafael Santa Cruz, y no sabía que andaba por España (qué ingratitud la de mi parte!!!).
El cajón Peruano es nuestro orgullo, al igual que el pisco, y bueno... el Machu Picchu y todo lo bueno que hay acá, que sin duda ponerme a mencionarlos no terminaría.
Te cuento que Rafael no sólo es músico, sino también actor. Es muy bueno en eso.
Ahh y por cierto, también soy experta en tocar el cajón peruano, al igual que las cucharas... y algo de "zapateo". Pídele que haga eso si lo ves nuevamente.
Besitos-