El Post interminable sobre James Bond y sus cosillas (Parte I)
el 4 dic En: Algo de cine - 15 comentarios
Las pelis de James Bond son uno de esos fetiches que me acompañan en la vida y que tienen su origen en mi más tierna infancia, al igual que el Caballero Luna, los zombies o Star Wars.
La primera película que vi de Bond fue "Diamantes para la eternidad" (voy a asumir que no os sabéis todas las películas de memoria como yo: fue la última de Sean Connery, al menos la última incursión oficial, pero ya hablaré de eso más adelante). Debía tener entonces unos tres o cuatro años y no era consciente de que fuera una película de James Bond, más que nada porque no tenía ni idea de que existía algo denominado "películas de James Bond".
Aún con todo se me quedaron varias imágenes a fuego en mi cabeza, que años después, cuando la volví a ver ya plenamente consciente, reconocí sin ningún género de duda: los amantes homosexuales asesinos, Bond encerrado en un ataúd a punto de incinerarse, el villano Blofeld siendo asesinado (o no) en una bañera de barro poco antes de su operación de cirugía estética... momentos, en fin, que convierten a una película de James Bond... en una gran película de James Bond. Bwuahah hahaha haha.
Ejem.
Pero empecemos...
Antes de empezar os advierto que este Post ha trascendido el artículo casual hasta casi acabar resultando una revista monográfica. Me ha llevado cerca de una semana prepararlo (necesito un nuevo hobby) y lo peor es que podría hacer otros dos Posts igual de largos sobre el mismo tema...
No voy a hacer una análisis pormenorizado de cada película de Bond, simplemente hablaré un poco de los actores y de lo mejor y de lo peor de la saga, y, si como parece probable, acabo enrollándome más de la cuenta (efectivamente, eso ha ocurriso), probablemente acabe dividiendo el post en varias partes.
Obviamente no estaría escribiendo esto si no rondara cerca el estreno de "Casino Royale"... desde hace un mes o así vengo dándole vueltas al tema y estudiando la mejor manera de encararlo: si con la peli por ver o con la peli vista. Y al final he decidido esperarme a verla.
Como siempre, demostrando mi buen criterio. Ya hablaremos de ello al final.
La primera película de Bond que vi conscientemente de ello fue "Octopussy", poco después de su estreno en el año 1983. La vi en video, cuando en tu videoclub más cercano podías encontrar copias piratas de casi todo lo que salía en cine en esos momentos. Una época muy breve pero muy prolífica, que ahora está teniendo su remake con internet (la calidad era muy variable, igual que ahora, pero en aquella época tampoco es que mis criterios fueran muy exigentes). Alucinado por las promesas de acción infinita y hazañas inigualables por parte del protagonista que mi hermano no paraba de proferir por su boquita, me senté ante el televisor con el corazón en vilo.
Y vaya, la película cumplió todas las expectativas posibles que un crio de mi edad podía esperar de una película que no fuera "La guerra de las galaxias".
Meses después me llevaron al cine a ver una versión apócrifa de Bond, aunque legitimada por la presencia del idem original, Sean Connery. "Nunca digas nunca jamás", fue, si cabe, aún más emocionante.
Y luego llegó el apocalipsis. Hablando con unos amigos sobre las bonanzas del agente 007, alguien me mencionó que había una película en la que salía un tipo gigantesco con dentadura de acero que acojonaba que te cagas y que al final iban al espacio y se montaba la de Dios es Cristo. Conmovido ante semejantes comentarios, convencí a mis padres para que alquilasen la que me habían vendido como "la película de James Bond en el espacio". Como por aquella época, "La guerra de las galaxias" era el epicentro de mi existencia (uhmm, mi vida no ha cambiado mucho desde entonces, sigh) y James Bond le empezaba a seguir a corta distancia, no podía imaginarme nada más cerca de la realización de todos mis sueños.
Promesas... promesas...
La película de Bond que alquilé fue "La espía que me amó", en la que, efectivamente, salía "Tiburón", el tipo enorme con la mandíbula de acero que acojonaba que te cagas (lo curioso es que en el idioma original, "Tiburón" se llama "Jaws", y aquí, en lugar de traducirlo como "Mandíbulas", lo tradujeron como la película de Spielberg... no hagáis preguntas).
Efectivamente, es "Tiburón".
Mi decepción fue mayúscula cuando al final de la película Roger Moore retozaba con Barbara Bach sin que hubiese ningún indicio de que se fueran a montar en un cohete espacial.
Durante años odié "La espía que me amó" por el terrible chasco que me causó. Joder. Menuda pataleta.
Más meses más tarde mis hermanos me llevaron a una sesión doble (ahh... esos cines de sesión continua...) en la que proyectaban "Sólo para sus ojos" y "Moonraker" que, ésta vez sí, me garantizaban que era la peli de James Bond en el espacio.
"Sólo para sus ojos" me gustó, por supuesto, pero "Moonraker" fue un orgasmo... superó todas las expectativas que alguien tan joven pueda depositar en una película. ¡Joder si acababa con una batalla espacial con rayos laser y todo!

¿Quién podría resistirse al cartel de "Moonraker"? ¿o al de "Sólo para sus ojos" ya que estamos?
Un par de años después mi familia acometió una maratón Bond con la ayuda de nuestro nuevo videoclub. Poco a poco fueron cayendo todas las pelis de la saga que me faltaban por ver hasta acabar con... "Diamantes para la eternidad". El círculo se cerraba, justo a tiempo para que Roger Moore estrenase su última peli como 007: "Panorama para matar", con Duran Duran de por medio.
El destino quiso que, a finales de 1987, se estrenase la venta directa de películas en España con ocho de las películas de James Bond. A veces cuesta recordar que hace veinte años NO EXISTÍA la venta de películas VHS al por menor, sólo se podían alquilar o comprar de chanchullo a los propietarios de los videoclubs... para un freak en potencia como yo (qué coño en potencia, ya no tenía solución en aquella época), la posibilidad de adquirir tus películas favoritas por tres mil cochinas pesetas para poder verlas siempre que quieras era algo así como maravilloso. La trilogía de "Star Wars" la consiguió mi padre de un catálogo absurdo que las vendía a 6.500 cada una... (!!!), o sea que calculad como andaba el patio. Ah y por si os lo estáis preguntando... no, nunca pusieron una película de James Bond en la tele hasta entrados los noventa (y esto lo puedo jurar).
Así pues, la saga de Bond fueron las primeras películas que me compré (basicamente porque fueron las primeras que vendieron, y gracias a las ventas de éstas, el mercado se abrió y las distribuidoras se lanzaron a vender sus catálogos).
A partir de entonces y cual esponja, absorví toda clase de datos acerca de las películas, hasta el punto de que, incluso ahora, cuando no puedo dormir, en lugar de contar ovejas me pongo a enumerar la ficha técnica y artística de todas las pelis Bond (y lo que es peor... funciona).
Como ya intuía, se me ha ido la mano con la introducción, así que vamos al meollo:
· SEAN CONNERY:
Connery es el Bond por excelencia, el Bond en el que se miran todos los Bond. El paradigma del agente secreto con licencia para matar con un carisma capaz de encandilar a toda mujer que se cruce en su camino y el talento para dejar fuera de combate a todo oponente que se pase de listo.
No seré yo quien lo discuta, pero Connery no es mi Bond favorito.
"Dr. No", también conocida como "Agente 007 contra el Dr. No" fue la primera película de la serie en 1962. Establecía el personaje con una presentación inmejorable (en un casino, jugando al bacarrá y presentándose con el clásico "Bond, James Bond". Ursula Andress y su bikini blanco y el chungo de Joseph Wiseman haciendo del Dr. No fueron grandes aportaciones y la película se sigue con interés de principio a fin, pero no hay duda de que es la que peor ha aguantado el paso de los años.
"Desde Rusia con amor" dio el pistoletazo a la saga. El éxito de "Dr. No" se superó ampliamente y además se estableció la estructura que ha permanecido inamovible durante 40 años. La clásica introducción con Bond avanzando visto desde el interior del cañón de una pistola, disparando a cámara y la pantalla cubriéndose de sangre ya estaba presente en "Dr. No" (aunque el que hacía de Bond era un especialista y no Connery), pero llevaba directamente a los títulos de crédito y no al clásico y espectacular prólogo con el que se abren todas y cada una de las películas de 007 desde entonces.


Arriba, el enigmático y anónimo jefe de S.P.E.C.T.R.A..
Izquierda, Connery y la segunda chica Bond: Daniela Bianchi.
"Desde Rusia con amor" es una adaptación casi literal de la novela de Ian Fleming, una peli de espías como debe ser, con ritmo, humor y un par de escenas de acción muy cañeras para el año 1963. Además, John Barry, el maravillosos compositor que se encargó de la orquestación de la primera parte (y dicen las malas lenguas que el clásico tema de Bond, firmado por el compositor Monty Norman, fue compuesto por él), tomaba aquí las riendas de la banda sonora otorgándole con el paso de los años un "feeling" y un sonido característico a la saga del espía británico.
Sin Barry, Bond no sería lo mismo.
007, a punto de estrenar uno de los coches más famosos de la Historia del cine.
Con "Goldfinger" en el año 1964, la cosa explotó definitivamente. Connery era una estrella y los gadgets comenzaron a adueñarse de la función. El Aston Martin trucadísimo por Q hacía su primera y fulgurante aparición y la chica con el cuerpo pintado de oro se convertía en un icono de la creciente cultura pop.
La película arrasó en las taquillas de todo el mundo y fue el inicio de la "bondmania", algo que fue hábilmente explotado en la siguiente película "Operación Trueno", que multiplicaba por dos los gadgets, los efectos especiales, los villanos y casi la recaudación en taquilla.
En "Sólo se vive dos veces" se descubría por fin el rostro del enigmático líder de S.P.E.C.T.R.A. el mega ultravillano Ernst Stavro Blofeld, aquí con el rostro del mítico Donald Pleasance. El resto de la película era un "más difícil todavía" ambientado íntegramente en Japón, con naves espaciales, una base secreta escondida en un volcán y un climax apocalíptico.
El gigantesco decorado para el climax de "Sólo se vive dos veces" nos da una idea de la escala que habían alcanzado las cosas en la serie. Abajo, Connery aprovechando bien el viaje a Japón.
Bond había tocado techo. Y Sean Connery estaba harto.
· GEORGE LAZENBY:
Este modelo australiano se hizo con el turbio asunto de sustituir al aparentemente insustituible 007 original. Aunque su nivel interpretativo y su carisma estaban lejos de Connery, no cabe duda que el tío tenía percha para ser un buen Bond. La suerte para él fue que se benefició del mejor guión de la saga. Su única película como James Bond, "Al servicio secreto de su majestad" es, probablemente, uno de los mejores si no el mejor título.
Como decía antes, "Sólo se vive dos veces" había elevado tanto los estándares de la producción que pensar en superarlos era inimaginable. La solución pues, fue volver a los orígenes. La nueva aventura del nuevo Bond no tiene gadgets, ni aparatosos efectos visuales, ni complicadas tramas con volcanes y barcos voladores.

Es una histroria de amor en la que Bond vuelve a cruzarse las caras con Blofeld y que acaba como el rosario de la aurora. Para colmo de bienes, la chica Bond fue la estupendísima Diana Rigg (más conocida como Emma Peel en la serie "Los vegadores").
Por una extraña serie de circunstancias, la película fue un bajón considerable en taquilla respecto a las anteriores películas, lo que añadido al desmedido ego de George Lazenby, culminó en su despido. Una lástima. Es curioso que el mismo Lazenby, en los extras del dvd, hable con tanta sinceridad de lo joven y estúpido que fue al renunciar al papel. La experiencia es un grado, sin duda.
· SEAN CONNERY REDUX:
Cuando todo parecía listo para que el actor John Gavin recogiera el testigo de Bond, Connery se dejó querer lo suficiente para apuntarse al carro una vez más y protagonizar el título más descaradamente divertido de toda la saga. "Diamantes para la eternidad" es uno de mis Bonds favoritos (motivos sentimentales aparte) porque es, basicamente una gigantesca comedia en la que incluso Sean Connery parece estar pasándoselo en grande. Blofeld vuelve a aparecer por tercera vez consecutiva, de nuevo, interpretado por un actor completamente distinto, Charles Gray, que ya ni siquiera conservaba la característica calvicie de sus predecesores.
Otro de los grandes puntos a favor de la cinta es la exuberante y maravillosamente pelirroja Jill St. John. Mención aparte para los sordidísimos asesinos gays Mr. Wint y Mr. Kidd y para uno de mis diálogos favoritos de la saga:
Bond acaba de llegar a Las Vegas haciéndose pasar por el hermano de un fallecido que transporta diamantes en su ataúd. Unos secuaces del mafioso de turno se le acercan y se ofrecen a llevarle a la funeraria:
-Secuaz: ¿El fallecido era su hermano, Sr. Franks?
-Bond: Sí.
-Secuaz: Yo también tengo un hermano.
-Bond: ... Qué pequeño es el mundo...
Y con esto, Connery se fue por la puerta grande...
Connery y Jill St. John retozando...
· ROGER MOORE:
Aunque parezca mentira, Moore era tres años mayor que Connery, sin embargo, su toma de posesión trajo consigo un rejuvenecimiento de la serie. Roger Moore le dio al presonaje un caracter socarrón y humorístico y, aunque sé que esto desata las iras de los puristas... es mi Bond favorito.
Porque seamos serios, sus películas son las más delirantes y divertidas y consiguió que el personaje permaneciese íntegro en las situaciones más bizarras.
Sin perder un ápice de su dureza, Bond se convirtió en un cachondo.
Si nos ponemos tontos, sus películas son menos consistentes que la mayoría de Connery ¿pero a quién le importa? Roger Moore entró por la puerta grande con una de las mejores Bond movies ever: "Vive y deja morir", en la que tiene lugar una electrizante persecución con lanchas motoras.

Jane Seymour iba de virgen inocentona, pero aquí abajo la vemos en plan guarrilla.
Las chicas de "El hombre de la pistola de oro". Las dos eran suecas y Maud Adams se convertiría más adelante en "Octopussy".
Luego bajó un poco el listón con "El hombre de la pistola de oro", peli que explotó sin rubor la moda del cine de kung fu y puso a 007 un kimono para enfrentarlo ante maestros karatekas. La reacción de Moore: empujón marrullero y escapada del tatami. Gilipolleces a mí...
La siguiente película es, de nuevo, otra de las grandes Bond movies, "La espía que me amó", que aprovechaba el título de una extraña novela romántica de Ian Fleming para contar un lujoso y más que molón remake de "Sólo se vive dos veces" que, curiosamente, contó con el mismo director de aquella.
Con Barbara Bach, la espía que le amó (una de ellas, al menos).
Como anécdota, la versión setentera del tema Bond de toda la vida. Viva la disco. Ah, y el nuevo coche, un Lotus Spirit convertible en submarino que hizo que aquel año las ventas de ese coche se cuadruplicasen.

De "Moonraker" ya he hablado ampliamente, pero claro, sentimentaladas aparte, probablemente sea el peor Bond de todos. Al final de la anterior película se leía el clásico letrero que anunciaba "James Bond will return in For your eyes only", esto es, "Sólo para sus ojos". ¿Qué ocurrió? Poco antes de la salida de "La espía que me amó", "La guerra de las galaxias" se estrenó y cambió para siempre la forma de entender el cine.

El cartelismo de "Moonraker" es casi tan fascinante como la propia película.
Albert R. Broccoly, alma matter de la serie y productor de éxito, no tenía un pelo de tonto, así que, preveyendo el filón que se avezinaba, buscó la novela de Fleming que más posibilidades tenía de aproximarse a "La guerra de las galaxias"... y no encontró ninguna. Así que se quedó con "Moonraker", un absoluto sopor de novela en el que Bond trata de impedir el sabotaje de un cochete espacial por parte de un megavillano, y lo transformó en... otro remake de "Sólo se vive dos veces" y "La espía que me amó", sólo que esta vez el villano tiene una base secreta en el espacio.
El guión es ciertamente lamentable y las excusas para llevar a Bond de un lugar a otro del mundo demenciales. Pero, ey, la peli proporciona dos horas de incesante acción, tías buenas, y "Tiburón" dando por culo. Y cuando creías que la peli no podía mejorar, se van todos al espacio... Increible-ble.
Como obviamente después de ir al espacio no te queda ningún otro sitio a dónde ir, "Cubby" (como se conocía afectuosamente al productor) repitió la jugada de "Al servicio secreto de su majestad" y llevó a Bond por el terreno de lo realista. Los gadgets se redujeron al mínimo y el guión se potenció bastante más. El resultado es "Sólo para sus ojos", de nuevo, una de las mejores pelis de la saga (¿entendéis por qué Roger Moore es mi favorito?).
"Sólo para sus ojos", de lo mejor. Abajo, una de esas míticas persecuciones en parajes nevados que la serie nos ofrece de vez en cuando. Para mí, ésta es la mejor de la serie.


Arriba, el climax de "Octopussy", hay que verlo para creerlo. A la izquierda, Roger Moore explorando las diferentes facestas de su papel como 007.
"Octopussy", volvió por derroteros más "fantásticos" aunque igualmente disfrutables y "Panorama para matar" fue una agridulce despedida para Roger Moore, demasiado viejo ya para el papel y para una peli que desprende un aire de deja-vu no demasiado satisfactorio. Un Bond hecho con el piloto automático que, aún con todo tiene grandes secuencias como las persecuciónes en París y el coche de bomberos en San Francisco.
Roger Moore, punto y final.

Los carteles de "Panorama para matar"... muy macarras ¿no?
· SEAN CONNERY REDUX II PARTE:
"Nunca digas nunca jamás" (1983) es una película ajena a la saga "oficial". Su existencia sólo fue posible debido a un tema de derechos de autor que le explotó a Ian Fleming en las narices cuando decidió usar en su novela "Operación trueno" partes del argumento que había desarrollado junto a los guionistas Kevin McClory y Jack Wittingham para una película que nunca se realizó. Cuando se empezó la adaptación de ésta novela, McClory y Wittingham demandaron a los productores hasta que obtuvieron su crédito como co-creadores del argumento y productores.
Con lo que, años después, montaron un Bond apócrifo utilizando sus derechos sobre los personajes. Convencer a Sean Connery para que interpretara a un Bond al borde del retiro (aún siendo más joven que Roger Moore cuando éste interpretó "Octopussy" aquel mismo año), no debió resultar tan complicado después de que tras acabar "Diamantes para la eternidad" dijese "nunca jamas" a volver a interpretar al agente secreto. El título, claro era una broma.
Independientemente de todo esto, "Nunca digas nunca jamas", a pesar de ser un remake (este sí, oficial) de "Operación Trueno", es una de las más adrenalíticas películas de Bond. La dirección de Irvin Kershner (director de una de las mejores películas jamás hechas) ofreció unas persecuciones y secuencias de acción nunca vistas hasta entonces, y como curiosidad, la película presenta los primeros papeles importantes de Kim Basinger y Rowan Atkinson.
El tête-à-tête entre Moore y Connery en la taquilla lo ganó el primero por poco.
Si "Casino Royale" es la película perfecta sobre el comienzo de 007, "Nunca digas nunca jamás" es la película perfecta sobre su final.
· TIMOTHY DALTON:
Es curioso que las dos películas protagonizadas por Dalton, a pesar de ser cojonudas y estar unánimemente consideradas entre lo mejor del agente secreto, fueron sendas decepciones en taquilla. El problema no creo que fuera ni su interpretación como 007, ni las películas en sí. El problema, quizá, es que el público simplemente perdió interés en la serie.
Pierce Brosnan estuvo a punto de hacerse con el papel en el año 87, pero su contrato con "Remington Steele" no se lo permitió. Puede, que, a la larga, esto le beneficiase, ya que después de "007: Alta tensión" y "007: Licencia para matar", la franquicia estuvo durante unos cuantos años en la cuerda floja.

Dalton, bien acompañado por las protagonistas de "Licencia para matar".
Thimoty Dalton borró de un plumazo toda la socarronería de Roger Moore y volvió al tono duro y seco (como el martini) del primer Connery. Su presencia como Bond es más que efectiva, y eso a pesar de que "007: Alta tensión" es casi una peli romántica (como lo era "Al servicio secreto de su majestad"). De cualquier manera, al público no le cayó bien. Quizá era demasiado poco conocido, o demasiado poco carismático... el caso es que tras la decepción de "007: Licencia para matar" y a pesar del apoyo incondicional de "Cubby" Broccoly, Timothy Dalton dejó de ser Bond.


En el año 91 se puso en marcha la preproducción de la nueva película, "The property of a lady", con Ted Kotcheff como director ("Acorralado") y Dalton repitiendo, pero el proyecto cayó antes de tener un guión finalizado.
Y Bond se fue al limbo duarante otros cuatro años más.
Roger Moore, recién retirado, Timothy Dalton, y Pierce Brosnan en la recámara.
· PIERCE BROSNAN:
Con Albert Broccoly seriamente enfermo, su hija Barbara y su hijastro Michael G. Wilson recogieron el testigo y pusieron en marcha la resurrección de la serie.
Durante dos o tres años sonó prácticamente todo actor vivo como candidato al papel, por eso, cuando en 1994 se anunció el comienzo del rodaje de "Goldeneye" con Pierce Brosnan como Bond, la cosa casi sonó a cachondeo (Pierce Brosnan era, según muchos fans, el Bond perfecto cuando se le ofreció el papel 7 años atrás).
Todo el circo que se montó en torno al "nuevo" agente 007 repercutió muy beneficiosamente en el resultado económico de la película: "Goldeneye" fue la película más exitosa de toda la saga. Bond había vuelto por la puerta grande. ¿Y Brosnan? Le dio un nuevo enfoque vulnerable al personaje para acabar volviendo al tipo chistoso más en linea con Roger Moore. En mi opinión el papel le llegó un poco tarde y el problema que tuvo fue que todas las películas que hizo fueron repeticiones formularias de los ingredientes que ya habían funcionado una y otra vez.

Brosnan con sus dos primeras nenas.
"Goldeneye" parece, casi desde su título, un esfuerzo conjunto por crear la peli de Bond perfecta, en la que todo esté en su sitio y nada se salga de lo esperado. El resultado es una peli de ritmo muy irregular con buenos momentos y una maravillosa Famke Janssen haciendo de villana viciosa. Otro de los problemas de esta película es su infumable banda sonora, obra del pesado y excesivamente francés Eric Serra.
Con todo lo que se vendió de "renovación" de la serie, la realidad es que no se corrió ni un solo riesgo.
Qué leches, les funcionó, asi que...
"El mañana nunca muere", por el contrario, es un festival de acción, con mucho más humor y un ritmo inmejorable. Nada nuevo bajo el sol, pero esta vez funcionaba a las mil maravillas.

Probablemente el mejor momento de toda la era Brosnan, la persecución con el BMW controlado a través del PDA en "El mañana nunca muere".
Además trajo consigo al mejor compositor que ha tenido James Bond aparte de John Barry: David Arnold, que entendió como nadie que la música de Barry iba íntimamente ligada a la personalidad de las películas de 007.
Económicamente la saga iba viento en popa, señal inequívoca que a la gente le gustaba Brosnan y que Bond había vuelto para quedarse.
Sin embargo, "El mundo nunca es suficiente" me parece el peor Bond ever, gracias a un absurdo guión con villanos atormentados y aburridísimos y una pretensión de trascender la peli de acción absolutamente trasnochada. Y lo peor, ni una pizca de humor. Muy mal.


A la izquierda, Denise Richards, disfrazada de Lara Croft se restriega contra el paquete de Bond... A la derecha, Brosnan, un cachondo.


"Muere otro día" es el "más dificil todavía" de la era Brosnan, la primera peli de 007 cuya "chica Bond" es una actriz consagrada como Halle Berry y unas escenas de acción absolutamente demenciales (ese hotel de hielo...). Mucho más espectacular y exitosa que cualquiera de las anteriores, funcionaba muy bien pero dejaba un regusto de... "nada nuevo bajo el sol". Y Brosnan ya era demasiado viejo para el papel.
Pierce Brosnan pasándoselo en grande con Halle Berry en su despedida como agente 007.
· DANIEL CRAIG:
Pierce Brosnan, que contaba con el apoyo de los productores, se puso tonto y empezó a deshojar la margarita igual que hiciera años antes Roger Moore: "se acabó Bond para mí", "estoy esperando el nuevo guión", "no creo que nunca más interprete el papel", "estaré encantado de acudir si me llaman"... como decía, esto le funcionó a Roger Moore de puta madre, pero Brosnan debe ser algo más tonto, porque a él le salió el tiro por la culata. Daniel Craig fue elegido nuevo James Bond, con un par de años de retraso (entre medias se habló mucho de Clive Owen y Gerald Butler).
La pateleta de Brosnan cayó en saco roto, pero la de los fans más acérrimos se hizo oír un poco más (¿un James Bond rubio? bueno, no es que Moore fuera moreno azabache, pero na hay duda de que la cara de Daniel Craig no da buen rollo precisamente).
El caso es que "Casino Royale" ya está estrenada y la película está a la altura de las expectativas. Por tercera vez repetimos el modelo de traer a Bond de vuelta al mundo "real"... sin naves espaciales, sin gadgets, con un guión más adulto en el que a los personajes les da tiempo a desarrollarse (pero tampoco demasiado, no vayamos a pasarnos), y con unas escenas de acción cafres y pasadísimas de rosca como pocas veces hemos visto.
Daniel Craig hace que Sean Connery y Timothy Dalton juntos parezcan hermanitas de la caridad, y aún con todo, resulta gracioso cuando tiene que serlo. Sí señor, Bond ha vuelto por la puerta grande (de nuevo).
El nuevo Bond, como ya es tradicional, posando con sus dos nuevas chicas.

No se vayan todavía, aún hay más...




Moonraker era la caña...
Fuerza y honor.
Grandísimo artículo.
Además, una nueva prueba de que, a pesar de lo que creen Vicisitudysordidez y La navaja del ojo (de otro blog, para los que no lo sepan), Devilrulestheworld y yo no somos la misma persona. Efectivamente, vi Octopussy pirata y mi primer Bond en el cine fue también 'Nunca digas nunca jamás'. Sin embargo, la primera que vi en video fue 'Dr No' (¡empecé por el mismo comienzo!) y casi todas las de Connery... excepto, curiosamente, 'Diamantes para la eternidad'. Esa no la ví hasta bastantes años más tarde, y me pareció de las más flojas de la saga. Aunque no pongo en duda que me habría gustado si la hubiera visto de pequeño.
Sobre el tema Bond: según tengo entendido, el tema estaba compuesto para otra película, creo que una comedia romántica, e incluso tenía letra. Lo que hizo Barry (ese jrande) fue arreglarlo para un filme de acción, y, de paso, hacer un poco de historia de la música.
Sobre Moonraker: Incluso a esas tiernas edades me di cuenta de que la peli sólo era una cosa apresurada para aprovecharse, tal y como comenta el artículo, del éxito de la Santa Trilogía. Es que era un chaval muy, muy freak y un poco sabiondo. Por lo que siempre fue mi bond más odiado.
Sobre los actores: No tengo un bond favorito. Cada uno tiene sus momentos álgidos y sus momentos bajos, que han sido muy acertadamente descritos en el artículo. Si acaso, le tengo cierto cariño a Dalton, pero no tanto por él, sino por haber salido en 'Alta tensión', película-evento de mi adolescecia por haber sido rodada al lado de mi casa, en el lugar más sórdido y magnífico del mundo: Gibraltar.
A mi lo que me pasa es que todas las pelis Bond son hitos de mi infancia, menos las de Brosnan, que esas ya me pillaron con el criterio algo desarollado, aún así, rompo varias lanzas a favor de "Diamantes para la eternidad" por ser una comedia hábilmente camuflada de peli Bond, no hay nada en esa película tomado mínimamente en serio. Es fantástica. De "Moonraker" ya está todo dicho.
Lo de Monty Norman y el tema Bond lo explica él mismo en el dvd de "Dr. No", efectivamente Barry "sólo" hizo la orquestación del tema (casi nada), pero dada la poca trascendencia de Monty Norman, me gusta pensar que Barry tiene más mérito del que le pertenece.
A mi las pelis de Dalton, aparte de ser las primeras para las que contaba los días hasta el estreno, me parecen dos Bond movies muy redondas y satisfactorias...
Je, je, je. "Moonraker" me dejó tan flipado que a los pocos días me fabriqué unas boleadoras caseras y luego me pasé todo el invierno martirizando los árboles de mi jardín...
Y no, sobre esa peli no está todo dicho, ¿qué me dices de esa vuelta al redil de Tiburón al final y de sus arrumacos con "Betty la Fea" (a tomar por saco la selección ideal de la especie y hoy te quiero más que ayer pero menos que mañana)?
Un artículo guapísimo, por cierto.
Gracias, gracias.. lo de "Tiburón" y su escarceo con Pipi calzaslargas es bastante antológico (para bien o para mal, pero antológico). A mi el gadget que me molaba mazo era la muñequera que disparaba dardos, siempre quise tener una, aunque la lancha que se transforma en ala delta tiene su punto también...
¡¡Joder, tronco!!... Como te lo curras cuando quieres...
Uff, cuando has hablado de Irvin Keshner y la mejor peli de todos los tiempos creí que te referías a Robocop 2... Juas, juas, juas...
...
A mi me flipa "Al servicio secreto...", me parece un pedazo de peliculón... Es de largo el Bond que más me gusta... ¡Dios, ese final!
...
También me gusta Robocop 2...
Es que "Al servicio secreto..." es un peliculón...
No así "Robocop 2".
En cambio "Robocop 3"...
Robocop 2 me dio dolor de cabeza cuando la vi en el cine. En segundo visionado, me pareció una película fallida.
Robocop 3 me gustó de chaval. Me pareció muy cachonda en plan serie B. Por aquellos entonces tenía recientes y apreciaba mucho las anteriores pelis del director. 'El terror llama a su puerta' y 'Una pandilla alucinante', algo así como el tipo de cine que hacía Joe Dante, uno de mis favoritos.
Sin embargo, volví a verla hace un par de años y se me derrumbó totalmente. Tanto que no compré en DVD el pack con las tres pelis y me contenté con una copia mejicana de Robocop 1 (don't ask....)
"Una pandilla alucinante" es fantástica, bueno, no, para ya me entendéis...
"El terror llama a su puerta" tengo ganas de volver a verla, cuando la vi en video me pareció muy freak, pero muy boba (esos diálogos), pero Tom Atkins mola mucho ("chicas, tengo una buena noticia y una mala: la buena es que los chicos ya han llegado, la mala es que están muertos..." insuperable).
De "Robocop 3" no diré nada porque mi psiquiatra me lo ha recomendado (aunque los primeros 20 minutos tienen su gracia).
Por no olvidar cada vez que el mismo Tom Atkins contesta al teléfono con un bonito 'sorprendeme'. Son pelis, como dices, algo bobas. Pero ese tipo de cosas me gustaban mucho por la época.
En "El Terror llama a su puerta" hay una escena que aún me acojona: la del zombi del asesino en serie saliendo del suelo con el hacha en la mano... Brrrr.
Era una tonteria de peli (por dios, si los personajes se llaman Romero, Cronemberg, Raimi, etc...), pero era muy divertida y tenía un buen ritmo... Es una pena que ya no se hagan pelis así.
En algún lugar tengo un VHS rancio con esta y "Una pandilla alucinante" grabadas.
...
Creo que nunca he terminado de ver Robocop 3...
Después de leer este artículo me puse a recordar coñas de "Moonraker" y di con una bastante guapa. ¿Recuerdas cómo suena la clave secreta para entrar en el laboratorio de armas químicas de Venecia?
¡Por supuesto! es el temilla de cinco notas de "Encuentros en la tercera fase".
Flipadillos...
Terminé!! Ahora sólo me queda el otro.
Más vale tarde que nunca. Más vale jander que clander. Me mola todo de Daniel Craig, he dicho. Como si quiere ser albino.
Besitos