Aprovechando que mañana no trabajamos (ho ho ho) y que ya estamos en navidad, navidad, dulce navidad, voy a ponerme un poco sentimental para hablar de estas fiestas y de las mejores películas navideñas (o al menos, lo que yo entiendo por una película navideña). Sí, amigos, la navidad me pone. Sé que está muy mal visto decir esto si eres lector del "País de las tentaciones", o si te mola el cine iraní, pero que queréis que le haga. Para mí la navidad siempre ha sido sinónimo de regalos, adornos horteras, jolgorio, comida abundante y roscón de reyes. En mi familia, por ejemplo, nos tomamos muy en serio el día de reyes. Y me refiero al día de reyes... eso de dar los regalos en nochebuena es un fraude y Santa Claus un usurpador. Los regalos en España se dan el día 6 de enero. Hombre ya... Como iba diciendo, la noche del 5 de enero, todos ponemos religiosamente nuestros zapatos en el salón del hogar paterno (incluyendo la parte emancipada), y vamos entrando por turnos dejando los regalos de cada uno en el lugar correspondiente. El día 6 nos despertamos todos juntitos para entrar en el salóm y empezar a despedazar los envoltorios.

El ritual de los regalos es algo fascinante porque, ningún año falla, no importa lo pronto que hagas las compras, siempre te falta un puto regalo que tienes que comprar el día 5 por la tarde. Y claro, eso supone zambullirse en la marabunta que inunda el centro de Madrid, donde, si no andas con cuidado y mantienes un ritmo de respiración, puedes sufrir ataques de claustrofobia. Que infierno.

El caso es que la navidad siempre ha ido ligada al cine para mi. Desde muy pequeño, las vacaciones iban acompañadas de grandes estrenos en el cine, muchos de ellos de temática navideña. Mi primer recuerdo de peli navideña (aunque no lo es mucho) es "Los cazafantasmas", para mi se convirtió en una auténtica obsesión, más que nada porque fui el último de mis colegas del cole que fue a verla, y claro, se pasaron un mes poniendome los dientes largos. Gracias a Dios, cuando por fin fui a verla, la peli no decepcionó (no así la segunda parte, pero no hablemos de cosas desagradables).

Esa mítica canción de Ray Parker Jr...

Ese mismo año recuerdo también con bastante buen rollo la ilusión de ver "La historia interminable" seguida de un infructuoso intento de leerme el libro. Vista hoy, he de decir que la nostalgia no ha hecho efecto en mí. Me parece un coñazo de película.

La nochevieja del 84 también pasó a los anales de la historia de mi vida gracias a los hijosputa de John Landis y Michael Jackson, que me hicieron cagarme vivo con esa pequeña gran obra maestra que fue "Thriller"... como para ponerse a hablar de zombies...

Qué cabrones... --->

Creo que las navidades del año 86 fueron sin duda las más prolíficas y satisfactorias. Empezaron con "Basil, el ratón superdetective", un Disney en horas bajas que no he vuelto a ver desde esas fechas (joder, sí que hace tiempo), pero que recuerdo con bastante agrado. Ahora bien, lo mejor fue el trailer que echaron antes, nada menos que de "Howard, un nuevo héroe". Y esa película sí que fue el triunfazo máximo.

Sí, vale, todos me diréis que es malísima y que tal y cual, pero no negaréis que es una peli ideal si tienes ocho años. Lo chungo es que, a los veintiocho, me lo sigo pasando teta (me acabo de bajar una copia de internet grabada de una tele digital, que, a falta de que salga en dvd, es la mejor copia disponible en el mercado).

Tim Robbins con Howard. Toma ya.

Aún con todo, si os fijáis, la peli trata de mantener un cierto tono semajente al tebeo de Marvel: la personalidad cínica del pato, sus escabrosos escarceos por el mundo laboral, ese amago de bestialismo con Lea Thomson (¿quién no ha querido hacer el bestia con Lea Thomson?)... En fin, que os den a todos, Howard mola.

Pero aquellas mágicas navidades no habian acabado aún. No señor. Antes de ver "Howard", y por problemas de entradas (o algo), mi hermana tuvo que resignarse y acompañarme a ver "Golpe en la pequeña China" que, sin lugar a dudas, marcó mi forma de ver el cine. Esta obra maestra de John Carpenter y Kurt Russell tiene TODO lo que necesita una película de acción, a saber: cachondeo (nada de tomarse en serio a si mismo), kung fu, chinos que explotan, Kim Catrall, magia china, cachondeo, kung fu (sí, es que hay mucho de las dos cosas)... ya sabéis por donde voy. Esta peli fue mágica para mí y representa el tipo de película que aspiro a hacer en mi vida (y a ser posible con Kurt Russell, siempre con Kurt Russell).

Esas navidades aún me darían una alegría más cuando el día de año nuevo fui a ver "Dentro del Laberinto", gran película para críos que sin embargo hoy me aburre soberanamente.

Coño, ESO es una poster... al lado, Bowie, que cuando vi la peli nunca estuve seguro de si era un tío o una tía...

Las navidades del 87 no estuvieron nada mal tampoco: empezaron con "Robocop" (yeahhhh), de la que aún flipo con que fuera "no recomendada para menores de 13 años", recuerdo que quedé acojonado con la orgía de violencia, pero al mismo tiempo extasiado con el ritmo frenético y saludable humor negro. Y con la acción torrencial, naturalmente.

-¿Insinúas que sólo sé expresarme a través de la violencia?
- Euhh...

Dennis Quaid a punto de tener un mal día...

Luego llegaron la mítica "El chip prodigioso", y (redoble de tambor) "La princesa prometida", que todo Cristo descubrió en video en años venideros hasta convertirla en el clásico que es hoy, pero que yo descubrí en el cine. Reconozco que no sabía nada de ella y que no tenía las expectativas muy altas pero, ey, esa peli es mágica.

"Hola, me llamo Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre... prepárate a morir"... brrrr, piel de gallina...

Del 88 recuerdo ver "Willow" la tarde del 5 de enero y salir con una sonrisa de oreja a oreja (me pregunto si en aquella época "El señor de los anillos" me hubiera molado tanto).

La peli navideña por excelencia también salió de aquel año: "Los fantasmas atacan al jefe", o ese pequeño gran recital de Bill Murray, dirigido por el bueno de Richard Donner. Venga, venga, que tire la primera piedra los que no se hayan emocionado cuando Bill Murray sale del ascensor gritando "¡estoy vivo!, ¡estoy vivo!... ¡coño, que alivio!" y con ese chaval que no habla en toda la película porque su padre murió y estaba recluido en su mundo de miseria, que se acerca a él y le dice "Que Dios nos bendiga a todos", aich, en fin, ya me está resbalando la lágrima por la mejilla al recordarlo. A Dickens le sienta bien la contemporización de sus relatos, como bien nos enseñó Alfonso Cuarón.

Desde entonces, y hasta bien entrada mi vejez, veía esa película TODAS las nochebuenas. El año pasado me compré el dvd, así que supongo que esta nochebuena volverá a caer... El fin de las películas navideñas llegó con "Sólo en casa". Peli que, reconozco sin rubor, me hizo reir mucho en su día por más que el Maculay me caiga asombrosamente mal. Ese fue el año 90 y con la adolescencia llamando a la puerta, ya no era lo mismo. Qué chungo es crecer.

Vayamos ahora con las películas navideñas propiamente dichas... obviamente no podemos empezar por otra que no sea "Qué bello es vivir", cuya ausencia de derechos de autor provoca que todas las navidades varias cadenas la programen, a veces simultaneamente. Para mí es la cumbre del pasteleo bien hecho. Buen rollo hecho cine y James Stewart está para hacerle un monumento.

"Al servicio screto de su majestad" es otra gran peli navideña... no, en serio. Incluso tiene un gran villancico que sirve de banda sonora a una gran persecución entre James Bond y los pérfidos secuaces de Blofeld. la verdad es que al pobre Lazenby, para una peli que hace y lo puteaban bien...

George Lazenby dando regalitos antes de salir de persecución.

"Arma letal", por supuesto, es una navidad en Los Angeles con mazo de sol y nada de nieve, pero sigue siendo una de las grandes del cine de acción (a pesar de esa pelea final con Gary Busey que aún no comprendo). Además, nos descubrió el "Jingle bells rock" de los créditos iniciales.

Claro que si hablamos de canciones navideñas, "Let it snow, let it snow, let it snow" gana de largo y si hablo de esta canción es porque, obviamente "Jungla de cristal" es otra gran peli navideña que, además, es la cumbre absoluta del género. Sin lugar a dudas, la mejor peli de acción de la historia y la más influyente (junto con "Arma letal") en el cine testosterónico actual. La grandeza de McTiernan en esta peli no tiene límites, pero la de Bruce Willis no le va a la zaga...

John MacLane, mejor personaje ever...

Así que bueno, este ha sido mi somero repaso por las pelis imprescindibles que nos puede ofrecer la navidad para cuando acabemos de comprar los regalos y llegemos a casa con la nariz enrojecida por el frío. Supongo que todos tendréis las vuestras, así que ya sabéis... compratidlas con el mundo y hagamos inmensas maratones navideñas para combatir las estúpidas campanadas (inevitable interludio entre la comilona de navidad y los regalos de reyes). Ah, y el roscón sin nata, no me jodáis... hay que respetar las tradiciones.

¡¡FELICES FIESTAS!!