Hace poco tuve la suerte de adquirir de oferta el pack que salió hace un par de años con las cuatro películas de "Psicosis" por el alucinante precio de 9 euros, es decir, más barata de lo que me costó la primera tiempo atrás (y que encima venía sin subtítulos en castellano). Como cualquier excusa es buena para escribir un post, y era esto o hablar de "Eragon" pues...

Para empezar a hablar de "Psicosis" tengo que hablar antes de mi rendida admiración por Hitchcock, por más que en muchas ocasiones pueda resultar una obviedad venerar a un tío tan venerado.
El bueno de Hitch siempre fue un rompedor en eso de la narrativa cinematográfica y sus películas siempre ofrecían, como los huevos kinder, algo dulce, algo nuevo y algo que fuera una sorpresa. Y todo ello sin salir de los estrechos márgenes del cine de suspense y, a pesar de ello, sin perder nunca el sentido del humor ni tomarse demasiado en serio a sí mismo.

De su etapa inglesa, la menos frecuentada por mí, la que mas me fascina es "Alarma en el expreso" cuyo argumento ha sido frecuentemente imitado. Creo que fue una de las primeras, si no la primera, peli suya que vi, en mi tierna infancia, y ya entonces me cautivó. Mis otras favoritas de la época son "39 escalones" y "La posada de Jamaica"
Cuando ya emigró a los estates, las obras maestras empezaron a caer una tras otra, "Rebeca", "Sospecha", "Indiscreta", hasta llegar a ese gigantesco set-piece de hora y media titulado "La soga". "El hombre que sabía demasiado" (versión de James Stewart, por supuesto), "Crimen perfecto", "La ventana indiscreta", "Con la muerte en los talones" y "Los pájaros" son mis pelís de Hitchcock favoritas (no me gustan demasiado ni "Atrapa a un ladrón" ni "Vertigo"), aunque reconozco que aún me faltan algunas por ver ("Yo confieso", "Marnie", o "La sombra de una duda" por ejemplo). Luego está "La trama", su última película y por la que siento una gran debilidad por su estilo totalmente desenfadado (como en otras muchas películas suyas, era una comedia disfrazada).
Pero el punto cumbre de este post, claro tiene que ser "Psicosis"...

· "PSICOSIS" (Alfred Hitchcock, 1960):

Y si aún no la habéis visto no sigáis leyendo porque los spoilers os saltarán al cuello... pero en serio, si no la habéis visto... ¿a que leches esperáis?...
Hitchcock, harto de los grandes presupuestos y las grandes estrellas decidió en el año 60, en la cumbre de su éxito, adaptar una novelilla pulp de Robert Bloch y con poco menos de un millón de dólares y en blanco y negro, hacer una "buena película de suspense" que compitiese con tantas películas de serie B que inundaban las salas yankis. Para ello recurrió al económico equipo técnico de su serie de televisión "Alfred Hitchcock presenta", y entre él, Saul Bass (autor de los títulos de crédito y de los story boards, y, dicen, creador de la escena de la ducha) y Bernard Herrmann (compositor de la banda sonora), hacer punto y aparte en el género.

Después del éxito de la película, el cine de terror nunca fue igual. Pocas veces una película ha sido tan influyente y tan imitada, y los engranajes argumentales y narrativos nunca han funcionado mejor...

Ese primer acto alucinante en el que la única estrella de la película nos convence de que estamos viendo SU historia, esos sutiles ángulos de cámara que evitan que veamos a la madre sin que al mismo tiempo sospechemos que nos la están ocultando, la forma en la que rapidamente empatizamos con el personaje de Norman Bates, ese final que descolgó la mandíbula de más gente que varias generaciones de dentistas... por no hablar, claro, de la secuencia de la ducha, perfecto ejemplo de como una buena planificación y montaje lo son todo en la secuencia apropiada... o de la mítica banda sonora de Bernard Herrmann, que convirtió el mal rollo en notas musicales.

Total: probablemente, la película de terror más importante de la Historia del cine.

· "PSICOSIS II" (Richard Franklin, 1983):

El cómo y el por qué, más de veinte años después del estreno de la película original, a alguien se le ocurrió hacer una secuela, es algo que escapa a mi comprensión. Quiero decir que, a esas alturas "Psicosis" era ya un clásico imbatible, y unos zapatos imposible de rellenar con una continuación. Las hostias iban a llover inevitablemente...
Pero contra todo pronóstico, el poco conocido Richard Franklin, se desmarcó con la que probablemente sea una de las mejores pelis de terror de los ochenta (por lo menos en la variante "asesino psicópata"). Entre él y el inteligente guión de Tom Holland (que pronto dirigiría clásicos como "Noche de miedo" o "Muñeco diabólico"), se desmarcaron del estilo de la primera película, evitando ser una mera fotocopia en color, y encontrando su propia personalidad. Anthony Perkins, sembrado, vuelve a interpretar a un Norman Bates que vuelve a su hogar veintidos años después del final de la primera película, recuperado de su enfermedad.

El director dosifica perfectamente los guiños y "homenajes" al original y, apoyado en una envolvente y fantástica banda sonora del insuperable Jerry Goldsmith (que también se desmarca de los sonidos creados por Bernard Herrmann), consigue crear una atmósfera con estilo propio, y ofrecer una par de escenas de terror realmente conseguidas. Y un twist final que tiene su gracia.

Una jovencísima y adorable Meg Tilly, consolando al pobre Norman.

Sí señor, una película más que recomendable que, sin pretender nunca igualarse al clásico de Hitchcock, pero respetándolo al máximo, consigue superar todos los prejuicios y destacar por sus propios méritos.

· "PSICOSIS III" (Anthony Perkins, 1986):

Esquivada la primera cagada, parecía que una tercera parte era tentar a la suerte. Más si le añadimos el hecho de que Norman Bates himself, es decir Anthony Perkins, tomó las riendas de la dirección.
Pero si ya "Psicosis II" consiguió superar todas las adversidades, "Psicosis III" es la verdadera sorpresa de la saga. Una gran película que consigue continuar la historia allí donde se quedó la segunda parte, seguir respetando y homenajeando al original de Hitchcock y, al mismo tiempo, ser una obra original y genuina en la que se nota la personalidad de su director.

Perkins se demuestra como un hábil narrador que sabe, al igual que en la segunda película, dosificar convenientemente sus guiños a Hitchcock y mezclarlos con su propia cosecha. Los nuevos personajes insuflan vida a la historia que va volviéndose progresivamente más rara a medida que la locura va adueñándose de un Norman Bates que acaba para el arrastre.

Izquierda: Uno de los nuevos y sórdidos personajes, interpretado porJeff Fahey, un actorcete que tuvo un breve momento álgido a principios de los noventa para caer rápidamente en el olvido... Tarantino y Rodriguez lo han rescatado para su próxima peli.

Una película que, sin ser tan redonda como la segunda parte, sí tiene la suficiente personalidad y frescura como para poner un digno broche a una inesperada saga cinematográfica que, teóricamente, nunca debió comenzar.
Ah, claro... que no fue el final...

· "PSICOSIS IV, EL COMIENZO" (Mick Garris, 1990):

En su defensa podemos argumentar que es una peli hecha directamente para televisión.
Y que Anthony Perkins vuelve a estar perfecto en su papel de Norman Bates.
Y ya está, ahora pasemos a follárnosla sin compasión.
Esta basura sin pies ni cabeza perpetrada por el mediocre de Mick Garris, que lo mejor que ha hecho en su vida ha sido conocer a Stephen King, no sólo atenta contra la memoria de las tres pelis anteriores (especialmente la primera) si no que además pretende ofrecer un "origen" a la sórdida relación Norman-Madre de Norman, a través de unos flashbacks en los que el chavalín protagonista de "E.T." interpreta al joven Anthony Perkins.
La excusa para comenzar la película es un programa de radio (cuyo director es nada menos John Landis) dedicado a analizar las figuras de los matricidas. Como Norman, que está en su nueva casa, recuperado ya de su último internamiento (no está mal para un reincidente), está aburrido esperando a su mujer (sí, tiene una mujer), decide llamar al programa de radio y contarles, literalmente, su vida. Así pues, los flashbacks acerca de su infancia se suceden de forma paralela a la entrevista radiofónica.

Retrato familiar: Norman, Norman y su madre (¿por qué sonríe tanto Anthony Perkins?)

Entre los innombrables errores que salpican la película, el más chungo, pero chungo de verdad, es el casting de la madre de Norman, la jovencísima (39 años cuando hizo la película) Olivia Hussey que, como mucho, parece la hermana mayor. No es que ella lo haga mal, es que cualquiera con dos dedos de frente después de tres películas sabe que la madre debía ser una mujer a la que el embarazo le pilló demasiado mayor, y que pasó la mayor parte de la vida de Norman, torturándole psicológicamente desde una silla de ruedas... para empezar, en la segunda parte conocimos a la señora Spool, que era su hermana (y tía de Norman...), y que, al menos, tenía sus buenos 65 años... pero estoy desvariando, y ya habréis pillado el concepto. Olivia Hussey, aún bastante petable a sus escasos cuarenta años, no puede ser tomada en serio como "la madre"... es completamente absurdo y, como única justificación al por qué Norman Bates pone voz de anciana y conserva el cuerpo disecado DE UNA ANCIANA... se les ocurre añadir la línea de dialogo: "es curioso, en mi mente fue envejeciendo"... errr... claro, envejeció treinta años en los apenas seis meses que transcurrieron hasta que apareció Janet Leigh.

Olivia Hussey... y la madre de Norman postmortem. Euh... claro, ¿por qué no?

Como está más que claro que el formato Norman-Bates-en-programa-de-radio-rollo-Cristina-Tárregas no funciona ni remotamente, la peli se va yendo rapidamente a la mierda hasta acabar en un tetraplégico climax.
Pero no se vayan todavía, aún hay más...

· "PSICOSIS" (Gus Van Sant, 1998):

En plena fiebre post-"Scream", el otrora gurú del cine independiente americano, Gus Van Sant (director de la genial "Drugstore Cowboy" y de los increíbles tordazos de "Mi Idaho privado", "Even cowgirls get the blues" o "Todo por un sueño"), se desmarcó con un proyecto aún más grotesco que hacer una secuela de "Psicosis": Hacer un remake de "Psicosis".

La propuesta, de por sí, ya predispuso a todo Cristo en contra del proyecto desde el mismo principio (como para no...), pero Van Sant, en una decisión que demuestra su grandeza, no quería "rehacer" la película de Hitchcock... quería copiarla plano a plano.
Tan demente decisión encontró una justa respuesta por parte de crítica y público: insultos y espuma en la boca. Pero permitidme hacer un poco de abogado del diablo:

Vince Vaughn, el nuevo Norman. Arriba: Julianne Moore y Viggo Mortenssen, que debían tener mucho tiempo libre, emulando a Vera Miles y John Gavin.

Para empezar la película es exacta, plano a plano, como ya he comentado, luego... si la original funciona, la copia funciona, porque es exactamente igual... Puedes meterte con la inutilidad de una empresa semejante todo lo que quieras, pero el resultado artístico es exactamente el mismo. Sí, a todos nos gustan más Janet Leigh o Anthony Perkins que Anne Heche y Vince Vaughn, está claro... pero el que diga que el uso del color (a mi personalemente me parece que la fotografía es cojonuda y refleja perfectamente el grado de sordidez que la historia necesita), o que los dos planos casi subliminales que hay en dos momentos concretos, o que las interpretaciones en general hacen que la película sea una mierda... bueno, el que diga eso es un sucio mentiroso.

Busca las ocho diferencias.

A mi lo que realmente me fascina de este inutil ejercicio de clonación es que Gus Van Sant, copiando milemétricamente todos los planos de una película (incluyendo errores de continuidad), ha hecho algo sin precedentes en la Historia del cine y que muy probablemente no vuelva a repetirse. Es decir, copiando una película que ya existía (y no una cualquiera) ha hecho algo absolutamente original.
Sólo por esa tremenda y descacharrante paradoja, y por las convulsiones que tienen algunos cada vez que la peli es mencionada, ésta nueva versión se ganó un huequecillo en mi corazón.
Ahora... lo que sería ya rompedor de la muerte, sería que en el año 2021, copiara plano a plano "Psicosis II". Eso sería la releche.
Ah, por cierto, Gus Van Sant hace un cameo en la misma escena en la que lo hacía Hitchcock en el original.

"¡Madre! ¡¡¿Qué has hecho?!! ¡¡Sangre!! ¡¡Sangre!!..."