Igual habéis notado las diferencias que esta Nueva Coctelera nos ha proporcionado. En lo que a los que escribimos blogs en este ilustre espacio nos afecta, llevamos dos días mareandonos con las novedades y tratando de conseguir que algo de todo esto funcione. En vano.

Sé que criticar es muy fácil, especialmente cuando no aportas nada constructivo. Y más aún si tenemos en cuenta que este es un espacio gratuito y todo eso, pero seamos sinceros: todo esto apesta.

Clientes satisfechos con la Nueva Coctelera...

Los cambios visibles son más o menos molestos, pero los que no se ven duelen casi más. La nueva página de amigos es basura.
Sí, ya sé que toda esta crítica deconstructiva me convierte en un ser incívico, egoísta y pretencioso. Bueno, lo admito, soy un ser egocéntrico, presumido y altanero, pero eso no quita para que la Nueva Coctelera sea una mierda.
Dicho esto, supongo que dentro de un par de días todo empezará a funcionar correctamente. En una semana ya nos habremos habituado a los cambios y todo será mucho más sencillo. Y en tres semanas ya ni nos acordaremos de cómo era la Antigua Coctelera. Por eso la pataleta de los dos últimos días necesitaba quedar registrada en algún sitio. Y como no soy tan gañán de escribirles un mensaje a los administradores (hay que ser más pragmáticos) y cómo de todos modos vosotros me vais a hacer el mismo caso que ellos... pues eso, aquí como que estamos en confianza...

-Venga tontito, ya verás como mañana te dejan publicar un post...
-Mmpff...

En otro orden de cosas. Los muy avispados o los muy aburridos habrán notado la ausencia de algo tan de moda en el mundo internetil como son los tags. Bien, que quede constancia también: ODIO LOS PUTOS TAGS. Me parecen arbitarios, inútiles en su mayoría y muy poco funcionales. Y joder, los arbolitos esos de palabras son jodidamente feos.
Como era de esperar en un tipo que llama Loser a su productora, La Coctelera ha decidido que ahora los tags sean los nexos que unan a los blogs entre sí. Lo que significa que al no disponer de ellos, la gente ya no podrá descubrirá este humilde espacio, y aquellos que lo conozcan y les guste poco podrán hacer para promocionarlo.
Bueno, antes muerto que sencillo ¿no? Pues a ello.
Un último apunte, la página web de LOSER FILMS tiene, por fín, una pequeña muestra a modo de introducción, de nuestros trabajos. Echadle un ojo y luego me contáis. La web completa está próxima a ser desarrollada por fin en su totalidad (Edu, tío, ten paciencia con nosotros, acabaremos por proporcionarte todo lo que necesitas).

Y ya para acabar esta inutil declaración de principio no puedo dejar de referenciar la que, a estas alturas de mi vida, considero una de las Historias Más Grandes Jamás Contadas... me estoy refiriendo, por supuesto, a la piba que trabajaba en la NASA y que, loca de amor, decidió secuestrar a la pareja de su compañero de trabajo (supongo que para discutir tranquilamente). Muchos habréis oído o leído sobre esta noticia, Lisa Nowak, astronauta que formó parte de la tripulación del Discovery, se enamoró locamente de uno de sus compañeros de expedición. Al parecer, el amor de este individuo no era todo lo correspondido que ella pretendía, y de hecho, había otra mujer (ingeniero de tierra, también en la NASA) que sí recibía los afectos del popular astronauta. La tipa celosa, incapaz de asimilar su derrota, cogió su coche desde su casa en Houston y se fue a toda mecha al encuentro de la susodicha, en un aeropuerto de Orlando, donde la rocío con un spray antivioladores y luego la metió en su coche a punta de navaja para, según sus propias palabras "conversar con ella" (no la juzgués duramente, algunas de mis mejores conversaciones han ocurrido después de ser rociado con spray antivioladores y de ser metido en un coche a punta de navaja).

Lisa Nowak tras ser detenida... Joder, como para no enamorarse de ella...

Todo esto, que ya de por sí da para una maravillosa comedia romántica protagonizada por Meg Ryan, no es, ni por asomo, comparable al detalle chungo que me ha marcado a fuego: la individua, presa del pánico y para no perder ni un segundo en el largo trayecto de Houston a Orlando... ¡¡¡SE PUSO UN PAÑAL para no tener que parar a mitad de camino!!! Sí amigos. UN-PUTO-PAÑAL.
Llamadme romántico, pero a mi estas cosas me llegan...
Mañana más, si la Nueva Coctelera lo permite.