A nadie se le escapa que el viernes que viene se estrena "300". Los foros están que echan humo y los freaks salivando a lo bestia. Todo blog sobre cine que se precie mínimamente ha escrito ya sus cuatro topicazos sobre el tema y, a la espera de que algún programilla como "Días de cine" nos destripe la película, casi todos los oportunistas de turno se han comprado ya el cómic (probablemente junto con algún otro tomo de "Sin City" para ir de fan de toda la vida de Frank Miller).

¿Y yo?¿Qué hago escribiendo sobre "300" si ya he manifestado que no me gusta nada de lo que he visto hasta ahora, que no me apetece demasiado y que me ha dado el síndrome "V de vendetta"? Pues ahora veréis... Remontémonos al pasado.

-Alguien se ha tirado un pedo.
-Calla, que están cayendo chuzos de punta.

Año 1995. Mel Gibson estrena "Braveheart". Por aquel entonces uno no sabía muy bien qué esperar de una peli con tíos en falda dirigida por Mel Gibson. Una vez vista la película, el éxito de crítica y público fue considerable, se llevó unos cuantos Oscars y proporcionó un comeback de pelis épicas (érroneamente atribuído a "Gladiator", aunque es cierto que ésta fue la puntilla).

Hasta ahora todo bien porque la película estaba bien chula y las batallas eran ultraépicas, sangrientas y espectaculares. Recuerdo que nunca antes habíamos visto tan generosa ración de sangre en una peli sobre tíos que se dan de hostias en una pradera. Y eso, por lo que se ve, tira mucho.

Las películas "históricas" sobre gestas épicas llevadas a cabo en praderas o similares empezaron a multiplicarse poco a poco... que si "Juana de Arco" por aquí, que si "Druidas" (ejem) por allí.

Y entonces llegaron Ridley Scott, Russell Crowe y las sandalias. Ahhh, amigos, esas sandalias tan de moda estos días...
"Gladiator" no es santo de mi devoción, me parece mediocre como mucho, pero reconozco que las escenas de peleas de gladiadores en el circo romano tienen su gracia. La peli, no obstante, empieza con, como no, una batalla en una pradera increíblemente mal rodada. Y el éxito fue todavía mayor (mucho mayor) y de pronto todo el mundo quería ver pelis sobre tíos dándose de leches en praderas con pretextos más o menos históricos.

¿Te gustan las películas de gladiadores?

Lo siguiente fue la trilogía de "El Señor de los anillos", tres películas cuya calidad es inversamente proporcional al número de gente dándose de leches que aparecen en ella: la primera, cojonuda, la segunda, cojonuda pero ya decayendo, la tercera, coñazo. Sin embargo la gente enloquece y, a medida que se van estrenando las sucesivas secuelas, los flipaos se vuelven más y más tarumba con los trailers.

Es a partir de esa época en la que se populariza un término usado hasta la saciedad para referirse a los trailers de "300": "Me la ha puesto gordísima". "Troya" tuvo bastante seguimiento previo al estreno, claro que entonces todo se desmoronó una vez vista la peli (y eso que salía Eric Bana), lo mismo pasó (aún más dramáticamente) con "El Reino de los cielos".

Entiendo que no somos de piedra, y que a cada uno nos mola lo que nos mola, pero a mi me gustaría profundizar un poco en las pasiones que desata el género de los hombres semi-desnudos dando espadazos.
Sí, pasiones, y no pongáis el grito en el cielo y me llaméis exagerado ¿cómo explicáis entonces el poco seguimiento que hubo en torno a "Las crónicas de Narnia" a pesar de su posterior éxito? Claro, los que se daban espadazos eran chavales, y ahí no hay torsos desnudos y sudorosos. Viciosos...

Así se puso Arnie después de ver el trailer de "300"...

Llega "300"... espartanos partiéndose el culo contra persas en la batalla de las Termópilas. Un cómic bastante potente de Frank Miller convertido en una orgía de Photoshop, y un trailer con música de Nine Inch Nails que hace, literalmente, enloquecer a todo Dios. Durante meses no he parado de oír "se me ha puesto gordísima viendo el trailer", o "me voy a matar a pajas cuando vea la película"... (sic).
"Qué gorda se me ha puesto" "en el cine me va a dar algo" "va a ser la hostia"... Los flipaos han hablado. Yo quiero extenderme un poco más. ¿Cuál es la atracción que ejercen los torsos desnudos, sudorosos y radiantemente masculinos entre los hombres comunes? ¿Por qué a todo Dios se le cae la baba con "Gladiator" o "Braveheart"? ¿Por qué Locomía nos pone tan nerviositos? Creedlo o no, sospecho que los motivos son muy parecidos...

Hagamos una lista. Me encantan las listas. La llamaremos el "pene-gordómetro", y medirá el grado de respuesta erectil que provoca el visionado de determinadas películas ya mencionadas.

A ver... no estoy acusando a nadie. Sólo creo que quizá deberíamos hacer una ligera introspección y reflexionar sobre por qué estas películas se la ponen tan gorda a tanta gente. No, yo no me incluyo, o sea, si hay estopa seguro que me mola, pero el genero chancletil y/o de torsos desnudos no me va especialmente... prefiero mil veces las sutilezas de una buena película de Chuck Norris como "Desaparecido en combate 2" (tema de mi próximo post), en la que el bueno de Chucki, tras ser vejado física y mentalmente por los crueles vietnamitas se cepilla él solo a todo malandrín que se le cruza por delante, lanzallamas en mano. Y sin quitarse la camiseta. Vamos, dadle cien mil soldados persas a Chuck, que todavía le sobran brazos para repartir hostias... pero estoy divagando.

Los tres se conocieron en el preestreno de "300".

Como decía... no hay nada de malo en un cuerpo aceitoso y musculado que nos acaricia el muslo cariñosamente. Quien más quien menos se ha reunido alguna vez con los colegas para practicar un poco de lucha grecorromana seguida de una sesión de masaje para relajar los biceps ¿no? ¿¡no?!

Para cuando vea la película podremos discutir más ampliamente si todas las expectativas que "300: La Aventura Gráfica" ha despertado se han visto satisfechas y todos los hombres robustos que juraban no parar de masturbarse durante la proyección de la película han cumplido sus objetivos de manera tan taxativa. Por el amor de Dios... espero que no.

Como complemento al visioando de "300", propongo la lectura del libro "John Millius: la leyenda" y como acompañamiento musical, la discografía de Manowar (menos el último disco que está lleno de coros y es una mariconada).


Que me estoy mojando jodeeeeeeeeeeeeer!!!!!!!!!

Por cierto, parece ser que el prota, Gerard Butler, que va a ver aumentado su caché de forma espectacular tras el éxito de la película para consolas de última generación de Zack Snyder, va a ser el protagonista del remake de "1997: Rescate en Nueva York". Y sin poner en duda la valía de su trabajo en chancletas, opino sinceramente que este personaje no tiene carisma suficiente ni para llenar el calcetín derecho de Kurt Russell.

Claro que en un mundo en el que Orlando Bloom hace películas de romanos, todo es posible...