Como mi ajetreada vida laboral y social me ha impedido darle la continuidad deseada a mi interminable artículo sobre "La guerra de las galaxias", voy a aprovechar para hacer un mini post musical.

Después de una larga charla con Starman y más tarde con estos onvres que celebraban su cumpleaños, he decidido dejar un pequeño testimonio reivindicativo hacia una figura muy vilipendiada por los críticos musicales más aburridos: el gran Paul McCartney, el único Beatle que siguió componiendo temazos después de dejar el grupo... y sí, ese gran ñoño que nos enternece y emociona allí donde Lennon sólo quería ir de listillo... pero una ñoñeria con calidad y criterio. Una ñoñeria con dos cojones, vaya.

Basta ya de vilipendiar al bueno de Paul, el hombre qué más grandes éxitos ha parido en la Historia de la música. Y como muestra voy a poner un videoclip absolutamente mítico de mi infancia, cuando, allá por el año 1984 (¿por qué siempre acabamos volviendo a este año?), no me perdía un sólo programa de Tocata esperando que echaran "el video de las ranitas". Podréis llamarme cursi, pero a mi esta mierda me emociona. Gracias Paul, no te mueras nunca.

Ponedlo a todo trapo en el trabajo. Y si no os enternece es que tenéis horchata en las venas...

We aaaaaaall staaaaaaand togetheeeeeeeer...