La música, la buena, se entiende, lo que tiene es que hace que tu estado de ánimo se vea influenciado. Te vigoriza, te deprime, te buen enrolla, te hace dar botes... La música activa la memoria emocional como ninguna otra cosa en el mundo. Te recuerda al momento en el que la escuchabas por primera vez, o en el que la descubriste. La música, en definitiva, alimenta el alma.

Dentro de los grupos que me han dado alas, hay grandes clásicos y completos desconocidos. Son muchos los que me gustan, pero no son tantos los que me emocionan y me cambian el estado de ánimo cuando los escucho. En ésta última categoría habría que meter al grupo que, casi de inmediato, me transportó a un sitio que me gusta visitar muy a menudo, sobre todo cuando el estado de ánimo decae.

The Killers son grandes. Sé que hay muchos que los critican ferozmente, pero para mi, ahora mismo, son lo más grande. No sé tanto de música como para comprender lo que tiene de malo su tan criticado segundo disco, pero a mi, cada vez que los escucho, me hacen volar. No hay canción desaprovechable en sus discos... ni siquiera en la recopilación de caras B y temas inéditos del año pasado.

No quiero hablaros de la música, porque ya digo que no soy un entendido. Me recuerdan en algunos momentos a U2, en otros a Springsteen. Tienen mucho de la música británica de los 80. Tienen alma y tienen voz. La increíble voz de Brandon Flowers. Tienen sentido del humor (mítico su video "Read my mind"), tienen gracia y tienen ritmo. Son todo lo que busco cuando quiero que me enganche un disco.

Lo que pretendo con este artículo no es analizar la carrera del grupo, sino describir lo que me emociona su música. Lo mucho que consigue que, no importa mi alicaído estado de ánimo, siempre acabe moviendo la cabeza con una de sus canciones, y, a veces, consiga que mi corazón se acelere. He tenido idilios con muchos grupos, relaciones de una noche, relaciones estables y duraderas que parecía que durarían todo la vida y que acabaron en horribles desengaños, relaciones que empiezan con muchísima pasión y se acaban volviendo monótonas, relaciones puramente sexuales e incluso relaciones de conveniencia. Cada grupo conlleva su propia relación sentimenal, pero yo diría que The Killers son, hoy por hoy, el amor de mi vida.

Su nuevo disco sale el mes que viene. "Day and age".