Entre lo poético y lo pasteloso hay una fina línea que pocos se atreven a trazar. Death cab for cutie cantan casi siempre justo ahí, en el borde de esa línea. Sin vergüenza alguna, creyendo en sus canciones, su ánimo melancólico y tranquilo acaba contagiándote, como una manta que te envuelve calentita en un día lluvioso.

La primera vez que les escuché no comprendía cómo un grupo podía basar toda su música en un sonido tan melancólico, tan triste. Aún así, una canción me cautivó. La impronunciable "Transatlanticism", del álbum del mismo nombre. Tardé en encontrar el ánimo para meterme con profundidad en su música. Pasaron muchos meses en los que incluso dio tiempo a que sacaran un nuevo disco.

Finalmente, inquieto por este video, primer single de su disco "Narrow stairs", decidí darle una oportunidad a la melancolía de sus canciones. Lo que me encontré fue con uno de esos discos que te agarran de las solapas, te miran fijamente a los ojos y no te sueltan hasta que consiguen que agaches la cabeza avergonzado y tu estado de ánimo se vuelva completamente moldeable por los acordes de cada una de sus canciones. El disco fue "Plans", para mí, una cumbre musical pocas veces vista. Sus canciones te hablan, te cuentan cosas, te dicen qué tal, cómo te encuentras, te voy a hablar de algo que me ha pasado a ver qué te parece. Y tú te quedas mirando, asintiendo mientras comprendes de lo que hablan. Asimilando lo que sale de sus notas y, en resumen, flipando.

"Transatlanticism" es casi igual de alucinante, pero "Plans" es especial para mí. Pertenece a ese extraño club de discos que, de repente e inesperadamente, vas descubriendo a medida que pasan las canciones, con la boca abierta y el alma ensanchándose.

Y lo mejor es que su música, en una primera apariencia enormemente triste, se convierte en agua en tus manos... y cuando tu estado de ánimo es pletórico y lleno de optimismo... la música deja de parecer triste y se amolda a la forma de tu corazón, acompañándote en tu buen rollo.

Como mola la música cuando mola.

(Y un achuchón especial a ti, por descubrirme esa canción aquel día).