Procuro no pensar que podría ser el día más importante de toda mi vida porque eso, al fin y al cabo, es una tontería. Tampoco pienso en que éste sea un momento que he esperado desde que tengo uso de razón, porque, en realidad, eso tiene muchos matices. También considero en la cantidad de gente que va a haber, incluyendo profesionales del medio y algún que otro periodista (probablemente becario sin nada mejor que hacer), y pienso que nunca he tenido a tanta gente mirando atentamente un trabajo que yo haya hecho... si acaso mi examen de selectividad, que seguro que miraron muchos profesores.

Si me pongo en perspectiva, ahora estamos a mitad de algo que comenzó hace casi quince años cuando unos cuantos colgados y yo empezamos a coger las cámaras de nuestros padres, a disfrazarnos de adultos y a echar sangre por jeringuillas para luego montar los pedacitos de nuestras grabaciones video a video, con el clásico método Rec-Pause-un par de frames-Rec-Pause... Así que quién sabe dónde estaremos en otros quince años de seguir este periplo absurdo.

Debajo de un puente, seguramente.

Pero hoy disfrutaremos de un poco de glamour, de atención, de piropos. Nos emborracharemos de gloria antes de que tengamos que despertarnos otra vez mañana en la dura realidad  de nuestra pobreza económica. Y pasado mañana, seguiremos dando pasitos, a ver si algún día llegamos a donde queremos.

"Desde entonces" se estrena ésta noche en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, a las 22 horas. Entrada gratuita. Pase único. Munición lista. Vamos a cazar gamusinos.